Apaga la luz

No puedo seguir viviendo con el dolor de saber que la muerte de mi familia fue mi culpa, no me di cuenta, pero reconozco mi error.

Desperté un día, hace 5 meses, con una nota bajo mi almohada, la nota decía: “Me llamo Alzred, vivo en tu casa y odio la luz. Detrás de tu placar hay un agujero donde me oculto cuando es de día, pero de noche, duermo junto a ti. ¿Puedes apagar la luz del baño antes de irte a dormir?, me molesta mucho que la dejes encendida.”. Al principio me asusté, pero luego pensé que era una broma de mi hermanita de 9 años. Fui a su habitación y dije:

-Buen intento- y le lancé el papel hecho una bolita.

En el almuerzo, mi hermana le contó a nuestros padres lo de la nota, pero no hicieron caso, dijeron que lo arregláramos nosotros. Esa noche dejé la luz del baño prendida, como siempre, pero a la mañana siguiente encontré otra nota que decía: “Te dije que apagues la luz del baño, tu hermana no escribe las notas, soy yo, si no apagas la luz del baño tu familia sufrirá las consecuencias”.

En ese momento le dije a mi hermana:

-Dime la verdad, no es divertido, ¿tú escribes las notas?.

Ella me dijo que no gritando, y se fue al living. Yo me quedé pensando todo el día y en la noche apagué la luz del baño por las dudas. A la mañana siguiente otra nota decía: “Gracias por apagar la luz, sigue así y no pasará nada”.

Pasó el tiempo y siempre apagaba la luz; hasta que un día olvidé apagarla y bajo la almohada la nota decía: “Si prendes otra vez la luz tu familia sufrirá las consecuencias”.

Ese día la apagué, pero al amanecer la luz del baño estaba prendida y había una nota pegada con saliva en mi mano, leí la nota sudando de miedo, y la nota decía: “No apagaste la luz, te dije que me molestaba, por tu culpa la luz me quemó el cuerpo, y pagarás con las almas de tus padres y tu hermana.”

Corrí llorando al comedor y exclamé:

-¡¿Quién prendió la luz del baño?!

Mi madre dijo que fue al baño en la noche y olvidó apagarla. Caí al suelo convenciéndome de que nada iba a pasar. En la noche traté de convencer a mi familia de que durmiéramos en otro lugar pero me fue imposible, pasé toda la noche viajando de la habitación de mi hermana al cuarto de mis padres. Pero, a las 3 en punto de la madrugada, escuché una respiración en la cocina, corrí hacia allí y vi a una criatura escurriéndose en el suelo avanzando lentamente, babeando, con extremidades largas y peludas, un cuerpo amorfo y un rostro inhumano e inexplicablemente pálido. Se acercó a mí y me dijo:

-Ahora entenderás que algunas acciones tienen consecuencias que afectan a otros…

Sentí un golpe en mi cabeza y caí inconsciente. Desperté en el auto de mi tío por las luces de la policía y de las ambulancias. Salí del auto que estaba en frente de mi casa y corrí adentro, en mi habitación estaban los cadáveres de mi hermana, mamá y papá ensangrentados, mi tío me llevó al auto y desde ese día vivo en su casa lamentándome, y deseando que nada hubiera pasado.

Hace unos meses me levanté, de nuevo llorando por lo que me pasó. Y la vi de nuevo junto a mi almohada. Otra nota que decía: “Soy yo, Alzred, no ha sido fácil localizarte pero lo hice y aunque huyas siempre te encontraré. Desde mañana no toleraré que enciendas ninguna luz de la casa por las noches”.

Tuve que matar a mis tíos y a mis primos para que no sufrieran lo mismo que mis padres y mi hermanita.

Ahora estoy en un instituto mental, Alzred no ha desaparecido, aún escucho su respiración pesada junto a mí, pero aquí puedo estar tranquilo. Aquí apagan las luces todas las noches.


Via Creepypastas


También te pueden interesar