Humano y Mortal

Asesinos del Zodiaco
Asesinos del Zodiaco

¿Quieres que me presente ante ti?

¿Realmente lo deseas?

Humano y mortal, déjame decirte que me causas gracia.

Estás presumiendo de tu valentía, riéndote, tratando de llamar la atención de tu entorno; tus amigos, esos idiotas que aplauden tus estupideces, están incluso más tranquilos que tú. Lo sé porque estoy sintiendo sus latidos… Por cierto, los tuyos están yendo demasiado rápido, deberías controlarte. Aunque si no soportas una simple película de terror, deberías cerrar tu boca y podrías evitar decir tantas tonterías.

Sinceramente, tu hipocresía me hace reír. Estoy seguro de que si en este momento se presenta ante ustedes un niño con una sábana encima y gritando “¡Bu!”, te quedarías tan pálido como yo, o aún más. Estoy comenzando a pensar que eres un mastodonte cobarde. Sonará un tanto insultante para ti, pero toma en cuenta que “el pez, por su propia boca muere”, me fascina ese dicho. ¿Me lo tomaré de una manera (demasiado) literal? Jejeje.

Continúo escuchando los latidos de tu corazón. Verdaderamente eres miedoso, y bueno para la mentira, pero no eres bueno ocultando tu miedo, tu corazón está dándome una bella melodía, ese bello sonido hace de mí un adicto a tu ser. Me relaja, aunque es momentáneo, para tu mala suerte. Creo que estoy ligeramente obsesionado a ese sonido. Escucharlo me fascina, me recuerda que ya no estoy vivo. Pero bueno, no todo en mí es perfecto, o eso debería pensar la gente si supiera sobre mi falta de vida, o el porqué de mi trato tan frío con las personas.

Humano y mortal, estás lleno de defectos, defectos gigantes. O eso me parece.

Yo también tuve esos defectos en antaño.

Aunque no hay nada que el tiempo no cure, le doy toda la razón a aquel que acepte la sabiduría del tiempo.

Tanta sabiduría, que unos escasos son elegidos para permanecer en él y apreciar su conocimiento. Tengo la fortuna de ser uno de los pocos capaces de disfrutarlo, ¿y cómo lo disfruto? Excesivamente bien, eliminé todos mis prejuicios arraigados de mi época, por ejemplo, alimentarme sólo de personas de la alta sociedad, aprendí que la sangre es igual o peor que la de los plebeyos, digo, las clases sociales menos favorecidas. También dejé el narcicismo, ahora no me importa desprender del mundo a personas tan agraciadas como yo, pero… No hay otra forma, las cosas son así. Si yo quiero vivir, tú debes morir.

Continúa hablando, tus balbuceos me entretienen, no tendrán lógica o sentido. Pero aun así, de tu pequeño grupo, eres el único que no se calla… Así que… Qué más da. Es lo mismo que seas tú u otro el que hable, mientras no te quedes callado, para mí es suficiente.

Gente como tú me fastidia la existencia, incluso más que soportar los cálidos rayos solares (Un pequeño percance que tenemos los inmortales, ya que nos vemos emancipados, desgraciadamente, de nuestro padre Sol, para vivir bajo la tutela de la madre Luna. Pero, muchos quisieran pagar para permanecer intacto por el paso de las décadas, pero no pueden. Sentiría lástima por ellos, pero mentiría haciéndolo) no me agrada su permanencia en esta línea de tiempo, así que me deshago de ellas. Como decía, gente como tú: orgullosos y vanidosos o simplemente creídos, con el respeto hacia las mujeres decaído, sangrones, groseros, egoístas, aquellos que se creen el centro del universo, falsos, irresponsables, desleales, cobardes, infieles, injustos, mentirosos, envidiosos, ignorantes, pretenciosos, flojos, hipócritas, habladores, etcétera, etcétera, etcétera. Y tú reúnes la gran mayoría de estas “cualidades”.

Tengo hambre y quiero cenar.

Uno de ustedes será mi cena esta noche. Sigue hablando, estás sumando puntos a tu favor, lo malo es que el premio será para tus acompañantes… te callaré la boca. Eso será suficiente para ellos, ¿qué mejor premio que desprenderlos de tu desagradable compañía?, Me lo van a agradecer, seguramente.

Sigue hablando, presumiendo, carcajeando.

De alguna forma (un tanto retorcida) me encantan los humanos y mortales que son como tú (parece que me contradigo, lo sé, pero no es así)… puro balbuceo, pero en el momento que yo me presento ante ellos, sin necesidad de que les ordene su silencio, ustedes ya están callados, al contrario de los demás. Esos son serios… Agh, qué cosa con ellos. Puro grito, quejas, suplicas y llantos… En verdad son fastidiosos.

He de confesar, que lo aprendí de la mala forma, nadie me dijo: “no molestes a los dueños del silencio porque, en los momentos requeridos, desprenden de su garganta alaridos más terribles y espantosos que los de una Banshee”. Con dueños del silencio me refiero a las personas calladas, serias y comportada, los que no son como tú. Lo que uno tiene que aprender para poder sobrevivir entre humanos y mortales.

Sigue hablando, estás invitando a los servidores de la noche. Sigue presumiendo a tus amigos esa valentía que no tienes. Aunque tal vez te decepcione saber que a tu invitación, solo yo me presentaré. Sé que realmente no esperas a nadie sobrenatural, ya que si supieras de nuestra existencia, no abrirías tu boca. Es más, me atrevo a decir y apostar una cantidad de dinero exagerado, si supieras que existen los gobernantes de la oscuridad, tú no te atreverías a salir de noche y dormirías abrazado a las faldas de tu progenitora.

Pero, ¿quién soy para quejarme de tu chillona voz? Después de todo, el miedo que desprende cada una de tus palabras es el que me llama a seguirte por esta noche.

Mañana, dalo por hecho, serás un cadáver más en esta ciudad.

Sí, un cadáver, no hay fuerza natural o sobrenatural que me obligue o convenza a dejarte con vida. Yo no soy compasivo, deseché ese tipo de sentimientos inservibles hace mucho tiempo, excepto para una muerte más pronta; por culpa de esos sentimientos han muerto muchos de mi especia y los que quedamos, si queremos seguir en este mundo, debemos aprender que dejar una de nuestras víctimas con vida, es contraproducente, y con los medios de comunicación que hay hoy en día, sería una catástrofe… Ya me imagino cazadores de vampiros tras nosotros. Nuestra raza no se puede permitir esto; así que, humanos y mortales, en mis manos no hay supervivencia.

Sigue hablando… humano y mortal. Aprovecha el tiempo que te queda.

Sigue…

Sigue…

Sigue…

Yo seguiré esperando entre las sombras, hasta que tu grupo se disperse y te quedes solo… Así tendré certeza de que no volverás a hablar.

¿Quieres que me presente ante ti?

¿Realmente? ¿Es lo que deseas?

Ten en cuenta que no me gustan los gritos…

_ Shhhh. _

— Via Creepypastas

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