Cuentos

Bloody night

Heather Thompson una chica rubia de contextura delgada con ojos tan rojos como la sangre, de labios delgados y piel blanca como el algodón, era una persona humilde, de clase media y muy estudiosa. A ella no le gustaba socializar mucho con las personas, ya que sus padres la acostumbraron a que se preocupara por ella misma y no por el resto ya que de una y otra forma se aprovecharían de ella.

Carrefour

Un hombre llamado Jorge, de más o menos un poco mas de 48 años de edad, disfrutaba de su vida en la gran ciudad en la que vivía. Este hombre, cada tanto, iba a un kiosco a comprar cosas necesarias para su casa, también a un lavadero, ubicado en la esquina de enfrente de donde el vivía. Los precios que ofrecían en el kiosco y el lavadero iban aumentando cada tanto, hasta que un día Jorge se enfureció tanto, que fue y encaró a los 2 hombres que trabajaban en esos lugares.

Desde los pies

Hace unas horas que me encuentro debajo de mi cama, protegido por la oscuridad. Siento mucho miedo, muchísimo miedo. Alguien está acostado en mi lugar, y su brazo cuelga, putrefacto, horroroso. Huele a carne en descomposición, es indescriptible. Vivo en el campo, en medio de San Horacio, donde laboro desde años atrás y… ¿Pero qué es esto? Me duelen los pies… Él apareció hoy, en la noche temprana, cuando me preparaba para dormir.

El Bosque de Los Susurros

Cuando era pequeño me enviaron de viaje a la casa de mi abuelos que estaba un poco lejos del pueblo mas cercano y estaba muy cerca de un muy profundo bosque. Tal vez mi vacaciones no fuero perfectas. Los niño que estaba en el pueblo se burlaban de mi y se negaban a jugar conmigo por que decían que mi abuela era una bruja cuando no era cierto. Lo cierto es que gracias a ello me negaba a ir al pueblo por encontrar me con ellos y insultaran a mi abuela.

El granjero

Este supuesto hombre que vestía de blanco fue captado por un granjero que, al verlo parado horas frente a su propiedad, decidió tomar evidencia con la policía. LLAMADA REAL [911] — 911, ¿cuál es su emergencia? — Necesito a la policía aquí, hay un hombre que me está acechando durante horas, y parece que trae una navaja o un cuchillo… — Esta bien. Cálmese, señor, ¿usted está bien? — Sí.

Gamer

¿Sabes que los niños no deben ir a cuartos extraños con hombres que acaban de conocer, verdad? Cuando tenía diez años, yo también sabía ésto, pero era un gran nerd de los videojuegos. En la década de los ochentas, si querías jugar videojuegos, tenías que ir a las salas de juegos en los centros comerciales. Nuestra sala tenía una selección amplia de videojuegos en el área del vestíbulo. Pero los mejores juegos estaban escondidos en un cuarto secreto al reverso de la tienda.

La casa de la montaña

Esta historia ocurre en un pequeño poblado de Venezuela; en realidad no me acuerdo del nombre, solo si les digo que aquel que empiece a leer esta terrorífica historia RECE antes de dormir. Sebastiana era una chiquilla de 13 años de edad, no era muy agraciada que digamos, pero tenía algo en su mirar que algunas veces la hacían parecer bonita. Ella no tenía ninguna amiguita, por su apariencia las demás niñas del pueblo la rechazaban.

La Chica de la Curva

Pasaban quince minutos de las nueve de la noche cuando Cobos decidió irse. Llevaba varias horas delante de la pantalla del ordenador, sin apenas pestañear y pensó que ya era hora de marchar a casa. Fuera, en la calle, ya había anochecido hacía un buen rato. El viento soplaba con una fuerza inusitada, como antesala de una tormenta que estaba a punto de llegar. Antes de cerrar la oficina con su llave, tecleó en la pequeña consola la clave para activar la alarma electrónica.

Misterio en el hipódromo de Maroñas

La historia se desarrolla en el conocido Hipódromo de Maroñas de nuestra ciudad, Montevideo. Cuatro amigos vuelven a pie de un cumpleaños, muy tarde en una noche fría, cuando se topan con la parte posterior del complejo de Maroñas. Cansados, deciden acortar camino saltando el muro y atravesando las instalaciones del hipódromo. Al avanzar en el camino, la noche comenzó a cerrarse lentamente sobre ellos. Aunque la luna brillaba, las sombras de las añejas instalaciones se alargaban y creaban conos de sombra y figuras fantasmales, entremezclándose con una niebla espesa que hacía difícil cualquier tipo de orientación.

Neizan

Aquel chico de mirada triste, tez pálida y pelo negro, estaba sentado en una de las bancas del aula. Parecía estar dibujando algún animal. Su nombre era Neizan Jackson, tenía 17 años. De repente, una maestra mayor de edad se le acercó con una mirada molesta y ceño fruncido. Esta le dijo: _ “Disculpe, si no quiere escuchar por favor retírese de mi clase ” _ Sin decir nada, asintió con la cabeza: se retiró de su banca y se dirigió afuera.