Travesura

Asesinos del Zodiaco
Asesinos del Zodiaco

Hace como 3 años empecé a tener ciberamigos. El mundo virtual me parecía fascinante, nunca me aburría. Era extraño querer a una persona desconocida.

Un día recibí solicitud de agregar a alguien en msn, su correo era [email protected].

“Qué nombre más raro”, pensé, pero decidí aceptarlo.

El primer día de conversación fue normal, me pareció un hombre interesante de conocer. Le pregunté por qué tenía ese extraño nombre de msn y enseguida se desconectó, pero al momento de desconectarse hubo un apagón y me quedé a oscuras. Pensé que en todas las casas había sido así, pero para mi sorpresa solo era la mía. Decidí meterme a la cama y olvidar el percance.

Al día siguiente, vi a mi amigo otra vez conectado y quise platicar con él:

-Hola.

-Hola, discúlpame por lo de ayer.

-Ah! no te preocupes.

-Era una pequeña travesura, ojalá no te hayas espantado.

-De qué bromas hablas?

La computadora se me apagó. Creo que ahora decidí que no le volvería a mencionar el tema.

Pasaron unos 2 meses de pláticas comunes. Me dijo que quería que pusiéramos la Webcam, ya que nunca nos habíamos visto. Decidí aceptar, sin saber que muy pronto me arrepentiría. En la cámara no me veía a mí misma, a través de la cámara de mi amigo aparecía un muchacho con los ojos asustados.

De inmediato, esbozó una sonrisa macabra: “¿Recuerdas que me gustan las travesuras? Haré una ahorita”. Entonces se agachó. Estaba pensando en apagar la máquina cuando, de repente, una mano salió en la pantalla, como surgiendo del cuadro de la cámara web de mi amigo.

La mano no era humana, no tenía forma y era totalmente roja. Empezó a entrar por mi pantalla y yo estaba petrificada. Al instante, mi reflejo apareció en la pantalla, pero siendo estrangulado por aquella mano, ¡y yo sentía ese dolor! Entonces escuché la voz de mi amigo:

“Solo es una travesura, ¿quieres que pare?”

“¡DETENTE, POR FAVOR!”

La mano soltó mi reflejo.

Tardé en recuperar el aire, quise apagar mi computadora, pero respondía. Desconecté el monitor y la imagen todavía seguía ahí. Entonces el rostro de aquel tipo se desfiguró horriblemente: “Este no es el fin de la travesura”. Me desmayé.

Cuando desperté, estaban mis papás alrededor, en el suelo había unos dibujos horrendos y el teclado estaba manchado de una sustancia asquerosa. Les dije lo que me había ocurrido, pero no me creían.

Hasta ahora nadie me ha creído, de más está decir que no he vuelto a usar una computadora. En mis pesadillas veo a ese ser maldito, y me arrepiento de haber aceptado aquella solicitud. Ahora sé que quiere volver a hacer su travesura con otra persona, lo sé porque me lo ha dicho. Dice que será cada uno de los que han leído este mensaje.

— Via Creepypastas

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