Soy un oficial de búsqueda y rescate del servicio forestal de los Estados Unidos y tengo algunas historias que contar

Asesinos del Zodiaco
Asesinos del Zodiaco

PARTE 1

No estaba seguro de en dónde más podría publicar estas historias, así que pensé en compartirlas aquí. He sido oficial del SAR durante algunos años, y en mi camino he visto un par de cosas que creo que quizás podrían interesarles:

1-Tengo un historial bastante bueno relacionado a encontrar personas desaparecidas. La mayoría de las veces simplemente son gente que se alejaron del camino o que terminaron resbalándose de un acantilado pequeño, y que al final no lograron hallar el camino de regreso.

Muchas de estas personas han escuchado esa vieja frase de “quédate dónde estás” y no vagan muy lejos, lo cual facilita el encontrarlos. Pero he tenido dos casos en los que eso no sucedió. Hasta el día de hoy, ambos aún están en mi mente, y los utilizo como motivación para no rendirme en las búsquedas actuales en las que tengo que trabajar.

El primer caso se enfocó en un niño desaparecido, el cual estaba recolectando bayas junto a su hermana y sus papás. Él y su hermana estaban juntos, y los dos desaparecieron al mismo tiempo. Sus padres simplemente los perdieron de vista durante unos segundos, y los niños se alejaron sin que se dieran cuenta. Cuando sus padres no pudieron encontrarlos, nos llamaron y salimos a revisar el área.

Encontramos a la hija bastante rápido, y cuando le preguntamos dónde estaba su hermano, ella nos dijo que se lo había llevado “El Hombre Oso”.

Ella nos contó que El Hombre Oso le dio bayas y le pidió a ella que se callara, y que también le dijo que él quería jugar con su hermanito por un rato. Lo último que ella vio de su hermano, fue que él estaba montado sobre los hombros del “Hombre Oso” y que se veía tranquilo.

Por supuesto, nuestro primer pensamiento fue el niño había sido secuestrado, pero no hallamos ningún rastro de otro ser humano en el área. La niña también nos dijo e insistió que este hombre no era normal, que supuestamente estaba cubierto de pelaje como un oso y que además tenía una “cara rara”. Buscamos al niño en esa área durante semanas, fue una de las búsquedas más largas que he tenido que realizar, pero nunca encontramos ni un solo rastro de él.

El otro caso se enfocó en hallar a una mujer joven, la cual estaba paseando con su mamá y su abuelo.

Acorde al testimonio de la madre, la hija se había subido a un árbol para tener una mejor vista del bosque, y nunca volvió a bajar. Esperaron en la base del árbol durante horas, llamándola por su nombre, antes de pedir ayuda. Nuevamente, buscamos en todas partes, y nunca hallamos ni un solo rastro de ella. No tengo idea de a dónde podría haber ido, porque la madre y el abuelo nos aseguraron que en ningún momento la vieron bajar.

2-Algunas veces, cuando estoy buscando personas por mi cuenta propia, llevo a un perro policía conmigo, y siempre parece querer llevarme a acantilados. No me lleva a colinas, ni a zonas rocosas… directamente me lleva a acantilados, acantilados escarpados y sin posibles asideros.

Siempre es desconcertante, y en esos casos usualmente encontramos a la persona desaparecida al otro lado del acantilado, o a millas de donde el perro me ha llevado.

Estoy seguro de que hay una explicación lógica, pero pues, no deja de ser algo extraño.

3-Un caso particularmente triste involucró la recuperación de un cuerpo. Una niña de nueve años accidentalmente cayó por un terraplén y quedó empalada en un árbol muerto en la base. Fue un completo y extraño accidente, pero nunca olvidaré el sonido que hizo su madre cuando le contamos lo que había sucedido.

La pobre mujer tuvo que ver cómo cargaron a su hija dentro de una bolsa para cadáveres en una ambulancia, y dejó escapar el gemido más inquietante y destrozado que jamás haya escuchado. Fue como si toda su vida se hubiera derrumbado a su alrededor, y una parte de ella hubiera muerto con su hija.

Escuché de parte de otro oficial del SAR que ella se suicidó unas semanas después de que esto sucediera. Ella no pudo vivir sin su hija.

4-Hice equipo con otro oficial del SAR en una búsqueda porque habíamos recibido informes de osos en el área.

Estábamos buscando a un tipo que no había llegado a casa después de un viaje de alpinismo, y terminamos teniendo que hacer una escalada seria para llegar a donde pensábamos que estaría.

Lo encontramos atrapado en una pequeña grieta con una pierna rota. No fue algo agradable. Había estado allí por casi dos días, y su herida obviamente estaba infectada. Pudimos llevarlo a un helicóptero, y escuché de parte de uno de los EMT que el tipo era absolutamente inconsolable.

El tipo se la paso hablando todo el tiempo de como todo estaba yéndole bien en su escalada, y que cuando llegó a la cima, había un hombre allí. El chico aseguró que este hombre no tenía equipo de alpinismo, y que también llevaba puesta una parka y pantalones de esquí. El chico se acercó al hombre, y en un momento dado, el hombre extraño se dio la vuelta, y el chico vio que este hombre no tenía rostro.

El chico se asustó y terminó tratando de bajarse de la montaña demasiado rápido, por lo que se cayó. Dijo que pudo escuchar al tipo toda la noche, bajando la montaña y dejando escapar horribles gritos apagados. Esa historia me perturbo muchísimo. Me alegro de no haber estado allí para escucharlo.

5-Una de las cosas más aterradoras que alguna vez me haya pasado, fue la búsqueda de una joven que se separó de su grupo de excursionistas.

Salimos a buscarla hasta altas horas de la noche, porque los perros habían detectado su olor. Cuando la encontramos, ella estaba acurrucada bajo un gran tronco podrido. Había perdiendo sus zapatos y su mochila, y estaba claramente en estado de shock.

Ella no tenía ninguna herida, y pudimos hacer que ella caminara con nosotros de regreso a la base de operaciones. En el camino, ella se la paso mirando detrás de nosotros y preguntándonos por qué “ese hombre enorme con ojos negros” nos estaba siguiendo. No pudimos ver a nadie, así que lo descartamos como un extraño síntoma de shock.

Pero en cuanto más nos acercamos a la base, más nerviosa se puso la mujer. Ella siguió pidiéndome que le dijera “al hombre de ojos negros” que dejara de “hacerle caras” a ella.

En un momento dado, ella se detuvo y se dio la vuelta y comenzó a gritar hacía el bosque, diciendo que quería que él la dejara en paz. Ella no iba a ir con él, dijo, y no nos entregaría a él.

Finalmente conseguimos que siguiera moviéndose con nosotros, pero entonces comenzamos a escuchar ruidos extraños que provenían de todos lados.

Sonaban casi como alguien tosiendo, pero de una manera más rítmica y profunda. De una forma tipo-insecto, realmente no sé cómo describirlo. Cuando finalmente llegamos y entramos a la base de operaciones, la mujer se volteó hacia mí, y sus ojos eran tan anchos como puedo imaginar que un humano podría abrirlos.

Ella toco mi hombro y dijo: “Él dice que te diga que te alejes. A él no le gusta mirar la cicatriz en tu cuello.”

Tengo una pequeña cicatriz en la base de mi cuello, pero está casi oculta debajo de mi cuello, y no tengo idea de cómo logro verla esta mujer. Justo después de que ella dijo eso, escuche esa extraña tos en mi oído, y casi siento que el corazón se sale de mi boca. La empujé a la base de operaciones, tratando de no mostrar lo asustado que estaba, pero tengo que decir que me puse muy feliz cuando salimos del área esa noche.

6-Esta es la última que contaré, y probablemente sea la historia más extraña que tengo.

Ahora, no sé si esto se de en todas las unidades del SAR, pero en la mía, es una especie de cosa tácita y regular con la que nos topamos.

Puedes intentar preguntar sobre esto a otros oficiales del SAR, pero incluso si saben de lo que estás hablando, probablemente no dirán nada al respecto. Nuestros superiores nos han dicho que no hablemos de ello, y llegado a este punto, todos nos hemos acostumbrado tanto que ya ni siquiera parece extraño.

En casi todos los casos en los que nos hemos tenido que adentrar muchísimo en la naturaleza, estoy hablando de 30 o 40 millas de bosque, en algún momento nos encontraremos con una escalera en medio del bosque.

Es extraño, digo, es casi como si tomaras la escalera de tu casa, la removieras y simplemente la pusieras en el bosque. La primera vez que vi una, pregunté al respecto, y otro oficial me dijo que no me preocupara, que era algo normal. Todos a los que les pregunté me dijeron lo mismo.

Quería ir a verla, pero me dijeron, muy enfáticamente, que nunca debía acercarme a ninguna de ellas. Ahora, simplemente las ignoro cuando me encuentro con ellas porque realmente sucede con tanta frecuencia.

Tengo más historias para contar si alguno está interesado, si alguien tiene una teoría acerca de las escaleras, puede decirme en los comentarios.

PARTE 2

Me he vuelto a conectar esta noche y he quedado bastante impresionado por la asombrosa cantidad de interés que parece haber generado mi post. Primero, abordaré algunas cosas que ustedes han mencionado:

-Ha habido una cantidad abrumadora de personas que mencionan la similitud entre algunas de mis historias y las de David Paulides. Les aseguro que no estoy tratando de plagiarlo de ninguna manera, no tengo nada más que respeto por el tipo. En realidad, él fue lo que me inspiró a escribir esto, principalmente porque puedo verificar muchas de las cosas de las que él ha hablado. Tenemos muchos de estos casos extraños de personas desaparecidas, y la mayoría de las veces no se resuelven. Eso o los encontramos en lugares donde no tienen ningún sentido.

Personalmente, no he estado en muchos casos como esos, pero compartiré algunos en los que he estado, y una historia que mi amigo me contó que se relaciona con esto.

-Hubo muchos comentarios acerca de las escaleras, así que los mencionaré brevemente aquí, y también incluiré una historia. Las escaleras vienen en una variedad de formas, tamaños, estilos y condiciones. Algunas están bastante deterioradas, siendo solo ruinas, pero otras son bastante nuevas.

En una ocasión, vi un conjunto de escaleras que parecían venir de un faro: eran de metal y en espiral, casi pasadas ​​de moda. Las escaleras no son infinitas, o van más allá de lo que puedo ver, pero algunas son más altas que otras.

Como dije antes, imagínense las escaleras de su casa, como si las removieran y simplemente las pusieran en medio de la nada.

Por desgracia, no tengo ninguna foto de ellas, nunca se me ocurrió intentar acercarme a ellas de nuevo después de la primera vez, y realmente no tengo ganas de arriesgar mi trabajo por ellas. Lo intentaré de nuevo en el futuro, pero realmente no puedo prometer nada.

-Algunas personas expresaron confusión sobre el chico que se encontró con el hombre sin rostro. Solo para aclarar, cuando el escalador ascendió y llegó a la cima de ese pico, vio a otro hombre con una parka y pantalones de esquí. El tipo de parka y pantalones de esquí era el hombre sin cara. Perdón por la confusa redacción de esa historia, intentaré evitar eso en el futuro.

Muy bien, estas son las nuevas historias:

1-En cuanto a las personas desaparecidas, diría que la mitad de las llamadas que recibo están relacionadas a eso. Las otras son llamadas de rescate; personas que se cayeron de acantilados y terminaron lesionadas, personas que se lastimaron con fuego (no creerán con qué frecuencia sucede esto último, en su mayoría, las víctimas de esto son adolescentes menores de edad borrachos), personas mordidas o picadas por animales o insectos, etc.

Somos un equipo fuerte y tenemos veteranos que son excelentes para encontrar rastros de personas perdidas. Eso es lo que hace que los casos en los que nunca encontramos rastros de ellas sean tan frustrantes.

Un caso en particular fue algo frustrante y molesto para todos nosotros, porque encontramos el rastro de una persona desaparecida, pero eso solo nos llevó a más preguntas que respuestas.

Un anciano había estado caminando solo por un sendero bien establecido, pero su esposa nos llamó para decir que él no había venido a casa a la hora en la que debía hacerlo.

Aparentemente, este hombre tenía antecedentes de convulsiones y a su esposa le preocupaba que no hubiera tomado sus medicamentos y le hubiera dado una convulsión.

Antes de preguntar, no, no tengo idea de por qué la señora pensó que fue una buena idea haberlo dejado salir solo o por qué no se le ocurrió haber ido con él. No pregunto ese tipo de cosas porque pasado cierto punto, realmente no importa.

Simplemente, alguien desapareció, y es mi trabajo encontrarlo.

Salimos en una formación de búsqueda estándar, y no pasó mucho tiempo antes de que uno de nuestros veteranos encontrara señales de que el tipo se había salido del camino. Nos agrupamos y lo seguimos, extendiéndonos en un abanico para asegurarnos de cubrir la mayor cantidad de terreno posible.

De repente, una llamada vino por la radio diciéndonos que nos dirijamos a la ubicación de los veteranos, y fuimos de inmediato.

Usualmente, cuando se nos pide que vayamos todos a una ubicación específica, es porque generalmente esto significa que la persona perdida está herida, y se necesita un equipo completo para ayudarla a salir de manera segura.

Nos reunimos de nuevo, y uno de los veteranos estaba parado en la base de un árbol con las manos a los lados de la cabeza. Le pregunté a mi amigo qué estaba pasando y él señalo las ramas de este árbol. Casi no podía creer lo que estaba viendo, pero había un bastón colgando de una rama a una altura de al menos diez metros del suelo. La pequeña correa en el mango se había colocado alrededor de la rama, y ​​estaba colgando allí.

No había forma de que el tipo lo hubiera podido lanzar tan lejos, y no vimos ninguna otra señal de su presencia en el área. Analizamos al árbol, pero era obvio que no había nadie en él. Todos nos quedamos rascándonos la cabeza. Seguimos buscando al anciano, pero nunca lo encontramos. Incluso sacamos a los perros, pero estos perdieron su rastro mucho antes que llegar a este árbol.

Finalmente, la búsqueda se suspendió, porque había otras llamadas que teníamos que atender, y pasado un cierto punto, no había mucho que pudiéramos hacer. La esposa del tipo nos llamó todos los días durante meses, preguntando si habíamos encontrado a su marido, y fue desgarrador escucharla cada vez más desesperada.

No estoy seguro de por qué esta llamada en particular fue tan inquietante, pero creo que fue solo por su absoluta improbabilidad. Eso y las preguntas que surgieron. ¿Cómo demonios había llegado el bastón de este tipo allí? ¿Alguien lo mató y lo arrojó allí como un extraño trofeo? Hicimos nuestro mejor esfuerzo para encontrarlo, pero fue casi como una burla.

Todavía hablamos de eso de vez en cuando.

2-Los casos de niños desaparecidos son los más desgarradores. No importa en qué circunstancias se pierden, nunca es fácil encontrarlos, y siempre, siempre tememos hallarlos muertos.

No es común, pero sucede. David Paulides habla mucho sobre los niños que los equipos del SAR encuentran en lugares que no deberían estar. Honestamente puedo decir que he escuchado más sobre este tipo de casos que las veces en las que me vi involucrado en uno, pero compartiré un caso de ese tipo en el que estuve involucrado y en el que sigo pensando hasta el día de hoy.

Una madre y sus tres hijos salieron de picnic en un área del bosque que tiene un pequeño lago. Uno tenía seis, uno tenía cinco y el otro aproximadamente tres. La madre los estuvo vigilando a todos de cerca y, según ella, nunca los perdió de vista en ningún momento.

Ella nunca vio a nadie más en el área, lo cual es algo importante de decir a la hora de reportar niños desaparecidos.

Cuando el picnic termino, ella empaco sus cosas y comenzaron a regresar al área de estacionamiento. Ahora, este lago está a solo dos millas en el bosque, y está en un sendero claramente establecido. Es casi imposible perderse desde el área de estacionamiento hasta el lago, a menos que deliberadamente te salgas del camino como un imbécil.

Sus hijos caminaban delante de ella, cuando de repente escucho lo que parecía ser alguien caminando detrás suyo. Ella se dio la vuelta, y en los cuatro segundos que no miro, su hijo de cinco años desapareció.

Ella pensó que tal vez el niño se había salido del sendero para orinar o algo así, por lo que le pregunto a sus otros dos hijos si es que habían visto a dónde se había ido.

Ambos niños le dijeron que “Un hombre enorme con una cara terrorífica” salió del bosque, tomó la mano del niño y lo condujo a los árboles. Los dos niños restantes no parecían perturbados o asustados, de hecho, ella nos dijo más tarde que ambos parecían drogados. Ósea, lucían un poco desorientados.

Entonces, por supuesto, la mujer se asustó y comenzó a buscar frenéticamente a su hijo en el área.

Ella estuvo gritando su nombre por un largo rato, y en algún momento, ella creyó haber escuchado a alguien responder a sus gritos. Ahora, obviamente, uno no puede correr ciegamente hacia el bosque buscando a alguien, y menos si tienes a otros dos niños contigo, por lo que se calmó y llamo a la policía y estos nos enviaron de inmediato.

Respondimos y comenzamos a buscarlo. En el transcurso de esta búsqueda, que abarco millas, nunca encontramos un solo rastro del niño. Los perros no pudieron detectar ningún olor, no encontramos ropa, arbustos rotos o literalmente nada que pudiera significar que un niño hubiera estado allí. Por supuesto, hubo sospechas sobre la madre por un tiempo, pues realmente no es raro que haya padres que pierdan a sus hijos apropósito, pero estuvo bastante claro que ella estaba completamente destruida por todo.

Buscamos a este niño durante semanas, con mucha ayuda voluntaria. Pero, finalmente, la búsqueda termino y tuvimos que seguir adelante.

Sin embargo, los voluntarios continuaron la búsqueda por cuenta propia, y un día recibimos una llamada en la radio en la que se nos informó que se había encontrado un cuerpo y que necesitaba ser recuperado. Nos dijeron la ubicación, y ninguno de nosotros podía creerlo. Pensábamos que se trataba de un niño diferente. Pero salimos a unas 15 millas del sitio donde desapareció, y efectivamente, encontramos el cuerpo del niño que estábamos buscando.

He estado tratando de descifrar cómo llegó este chico a donde estaba desde que lo encontramos, y nunca he encontrado una respuesta sólida.

Resulta que un voluntario simplemente estaba en la zona, porque pensó que sería una buena idea buscar en un lugar donde a nadie más se le ocurriría buscar, en caso de que alguien hubiera asesinado al niño y hubiera querido ocultar su cadáver.

El voluntario llego a la base de una ladera alta y rocosa, y a mitad del camino, vio algo. Miro a través de sus binoculares y, efectivamente, era el cuerpo de un niño pequeño, metido en una pequeña abertura en la roca. Él reconoció el color de la camisa del niño, por lo que supo de inmediato que se trataba del niño desaparecido. Ahí fue cuando llamó a la policía.

Nos llevó casi una hora bajar su cuerpo, y ninguno de nosotros pudo creer lo que estábamos viendo. Este niño se hallaba a 15 millas de donde había desaparecido, no había forma posible de que él hubiera podido haber subido allí solo. Esa pendiente es bastante traicionera, y es difícil escalarla, incluso para nosotros con nuestro equipo profesional de alpinismo. Un niño de cinco años no tiene forma de llegar allí, de eso estoy seguro.

Lo extraño no fue solo eso, sino que también, el niño no tenía ni un solo rasguño. Sus zapatos habían desaparecido, pero sus pies no estaban dañados ni sucios.

Eso fue lo que nos hizo descartar la posibilidad de que un animal lo hubiera arrastrado allí. Y por lo que podíamos decir, él no llevaba mucho tiempo muerto. En aquel entonces, el chico había estado perdido allí más de un mes, y parecía que llevaba muerto, como máximo, un día o dos. Todo fue increíblemente extraño, y fue una de las llamadas más desconcertantes que he tenido. Descubrimos más tarde que el forense determinó que el niño había muerto por exposición. Se había congelado hasta la muerte, probablemente a altas horas de la noche dos días antes de que lo encontráramos.

No hubo sospechosos ni respuestas. Hasta la fecha, es una de las cosas más extrañas que he visto en mi vida.

3-Uno de mis primeros trabajos como aprendiz fue la búsqueda de un niño de cuatro años que se había separado de su madre. Este fue uno de esos casos en los que sabíamos que íbamos a encontrarlo porque los perros habían detectado un fuerte rastro de olor, y vimos señales claras de que estaba en la zona.

Terminamos encontrándolo vivo en un arbusto de bayas a aproximadamente media milla de donde había sido visto por última vez. El niño ni siquiera había estado consciente de que había ido muy lejos. Uno de los veteranos lo trajo de vuelta, lo cual me alegró porque realmente no soy muy bueno con los niños, y me resulta difícil hablar con ellos y hacerles compañía.

Mientras mi entrenadora y yo volvíamos, ella decidió darme un desvío para mostrarme uno de los puntos donde tendemos a encontrar personas desaparecidas. Una pequeña laguna en la tierra cerca de un sendero popular, y la gente generalmente se mueve cuesta abajo porque es más fácil.

Caminamos por ahí, estaba a unos pocos kilómetros de distancia de donde nos encontrábamos, y llegamos allí en aproximadamente una hora más o menos. Mientras caminábamos por la zona y mientras ella me señalaba los lugares donde había encontrado gente desaparecida en el pasado, vi algo a lo lejos.

Ahora, necesito explicarles que esta área en la que nos encontrábamos se halla aproximadamente a ocho millas del estacionamiento principal, aunque hay caminos secundarios que la gente puede tomar cuando desea no alejarse demasiado. Pero el bosque en dónde trabajo se halla en tierras protegidas por el estado, lo que significa que aquí no se puede construir nada, ni negocios ni residencias. Lo máximo con lo que te podrás encontrar aquí será torres de vigilancia o refugios improvisados hechos por vagabundos que creen que pueden salirse con la suya.

Pero desde ahí, yo podía ver que lo que sea que fuera esa cosa, tenía bordes rectos, y una de las cosas que aprendes rápidamente aquí, es que la naturaleza rara vez hace cosas rectas.

Se lo señale a mi entrenadora, pero ella no dijo nada. Simplemente se detuvo y me dio permiso de acercarme a esa cosa.

Me acerque a unos seis metros de esa cosa y todos los pelos en mi cuello se erizaron. Era una escalera. En medio del maldito bosque. En el contexto adecuado, eso probablemente sería la cosa más benigna de la historia. Era una simple escalera normal, con una alfombra beige en ella y con una altura de aproximadamente diez escalones. Pero en lugar de estar en una casa, donde obviamente debería estar, estaba aquí en medio del bosque.

Los lados de los escalones no estaban alfombrados, obviamente, y podía ver que estaba hecha de madera. Era casi como un glitch, como cuando en un videojuego una casa no se carga correctamente y todo lo que puedes ver es la escalera.

Y ahora estaba parado allí, mirándola y sintiendo como mi cerebro trataba de procesar y darle sentido a todo eso. Mi entrenadora se acercó y simplemente se quedó parada allí a mi lado, mirando la escalera como si fuera lo menos interesante del mundo.

Le pregunté qué carajos estaba haciendo eso aquí, y ella solo se río.

—Ja, acostúmbrate novato. Vas a ver muchas de ellas por aquí. —Me dijo.

Comencé a acercarme, pero ella me agarro del brazo. De una manera bastante firme.

—Yo no haría eso si fuera tú. —Me dijo. Su voz se oía muy causal, pero su agarre era apretado, y yo simplemente me quedo mirándola. —Vas a verlas todo el tiempo, pero no te acerques a ellas. No las toques, no las subas. Sólo ignóralas.

Comencé a preguntarle porque, pero su mirada me dijo que estaría mejor si no preguntaba. Terminamos avanzando, y no volví a tocar el tema por el resto de mi entrenamiento. Ella tuvo razón, yo diría que de cada cinco llamadas a las que asisto, en algún momento acabare cruzándome con una escalera.

A veces están relativamente cerca del camino, tal vez dentro de dos o tres millas. A veces están a veinte o treinta millas, literalmente en el medio de la nada, y solo las encuentro durante las búsquedas más amplias o los fines de semana de entrenamiento.

Por lo general, muchas de ellas se hallan en buenas condiciones, pero a veces me encuentro con algunas que parecen haber estado allí por milenios. Hay de distintos tipos y tamaños. Las más grandes que he visto parecen haber salido de una mansión de a principios del siglo, y tienen al menos tres metros de ancho, con escalones que ascienden al menos quince o veinte pies. He intentado hablar de ellas con otras personas, pero siempre me dan respuestas parecidas o iguales a las de mi entrenadora: —Es normal. No te preocupes por ellas, no son un gran problema. Pero no te acerques a ellas ni las subas.

Actualmente a veces me encargo de ayudar a entrenar a los nuevos reclutas y cuando estos me preguntan acerca de ellas, también les doy la misma respuesta, aunque realmente no sé qué decirles. Realmente espero algún día tener una mejor respuesta, pero por ahora eso no ha ocurrido.

4-Esta historia es un poco más triste que espeluznante. Un joven desapareció a finales de invierno, y en esas épocas, se prohíbe ir más allá de los senderos establecidos. Cerramos muchos de ellos en invierno, pero algunos se dejan abiertos todo el año, a menos que haya toda una mierda de nieve.

Hicimos una operación de búsqueda por él, pero teníamos aproximadamente seis pies de nieve en el suelo (era un año inusualmente pesado de nieve), y por desgracia, sabíamos que era muy probable que no lo lográramos hallar hasta la primavera, que es cuando ocurre el deshielo.

Efectivamente, cuando llegó el primer gran deshielo, un excursionista reportó un cuerpo un poco alejado del camino principal. Lo encontramos en la base de un árbol, en una pila de nieve derretida.

Supe de inmediato lo que había pasado y me asustó como una mierda. Estoy seguro que cualquier persona que esquíe, haga Snowboarding o que simplemente pase mucho tiempo en las montañas y que este leyendo esto, probablemente ya se habrá imaginado que ocurrió.

Cuando la nieve cae de un árbol, esta no se acumula de manera tan gruesa debajo de las ramas. Esto sucede más con los abetos, debido a que sus ramas tienen una especie de forma de paraguas cerrado.

Esto causa que la nieve se acumule alrededor de la base del árbol y lentamente se acumule más y más hasta cubrir todo el tronco, teniendo como resultado toda una pila de nieve aguada, ramas sucias y aire cubriendo casi todo el árbol. Literalmente hay ocasiones en las que la nieve se ha acumulado tanto que lo único que se puede ver del árbol es su punta brotando de la nieve. A estas cosas se les conoce como “Tree Wells”, y realmente no son muy fáciles de ver si es que no sabes bien lo que estás buscando.

Siempre que llega el invierno, colocamos carteles de prevención en el centro de bienvenida, y siempre procuramos que sean grandes, para que la gente sepa cuán peligrosos son.

Pero por supuesto y como es de esperarse, cada año que recibimos una cantidad enorme e inusual de nieve, siempre hay gente que: o no leyó las advertencias, o simplemente no las tomo en serio, causando que descubramos sus cadáveres en primavera. Mi mejor suposición es que este joven estaba haciendo senderismo y se cansó, o le dio un calambre al caminar en la nieve profunda. Se acercó al árbol para descansar en su base, sin saber que había una Tree Well debajo de él, y se cayó. Se quedó cabeza abajo, con los pies hacia arriba, y la nieve circundante se derrumbó a su alrededor. Incapaz de liberarse, se asfixió. A esto se le llama asfixia por inmersión en nieve, y generalmente no ocurre excepto en nieve muy profunda. Pero si te quedas atascado en una posición extraña, como le paso a este tipo, incluso seis pies de nieve pueden ser letales.

Lo que más me asustó fue imaginar cómo debió haber luchado. Estando de cabeza abajo, en el frío glacial, no murió rápidamente. La nieve debió haber formado una pila densa encima suyo, provocando que le fuera totalmente imposible salir. Y a medida que le fuera imposible respirar, es obvio que debió darse cuenta de lo que estaba sucediendo. Ni siquiera puedo imaginarme lo que debió haber pensado este chico en sus últimos momentos.

5-Muchos de mis amigos menos aficionados me han preguntado si alguna vez he visto a un “Hombre Cabra” cuando he atendido una llamada. Desafortunadamente, o supongo que afortunadamente, nunca he tenido un incidente así. Creo que lo más cercano que he tenido ha sido esa chica y su “hombre de ojos negros” de la que les hable en la primera entrada, pero de ahí en fuera, no he vuelto a experimentar algo similar.

Sin embargo, hubo una llamada en la que sucedió algo similar, pero no estoy seguro de estar dispuesto a atribuírselo al “Hombre cabra”.

Nos informaron que una anciana se había desmayado al lado de uno de los senderos y que necesitaba ayuda para volver a la zona principal. Caminamos hasta donde ella estaba, y lo primero que encontramos fue a su marido, el cual se veía fuera de sí. Él corrió hacia nosotros (bueno, en realidad se podría decir que más que correr, en realidad troto) y nos explicó que él se salió un poco del camino para mirar algo a lo lejos y que de repente, su esposa comenzó a gritar detrás suyo. Él asustado, corrió hacía ella y ahí fue cuando la vio desmayarse.

La subimos a una camilla, y mientras la llevábamos al centro de bienvenida, ella se despertó y comenzó a gritar nuevamente. La tranquilice y le pregunte qué fue lo que paso. No recuerdo al pie de la letra lo que dijo, pero en esencia, lo que sucedió fue lo siguiente:

Ella estaba esperando a que su marido regresara al camino, cuando de repente comenzó a escuchar un sonido extraño. Ella explicó que el sonido se parecía bastante al maullido de un gato, pero se oía bastante raro y no tenía idea del porqué.

Ella se acercó un poco más a donde parecía estar la fuente del sonido para escuchar mejor, y empezó a sentir que lo que fuera que estaba produciendo el ruido, se estaba acercando. Ella dijo que cuanto más se acercaba, más incómoda se sentía, hasta que finalmente descubrió que era lo que estaba raro con ese sonido. Recuerdo lo siguiente que menciono, porque fue tan extraño que realmente dudo que algún día pueda olvidarlo, incluso si lo intento:

—No era un gato. Era un hombre diciendo “miau” “miau” “miau”. Solamente “miau” “miau” “miau”. Pero no pudo ser un hombre, porque yo jamás he escuchado a un hombre con esa voz. Pensé que mi audífono se estaba apagando, pero no fue así, porque lo ajusté y aun así sonaba como un zumbido. Era horrible. Sentía que lo que fuera que estuviera haciendo ese ruido se estaba acercando, pero no podía ver que era, y cuanto más se acercaba, más miedo tenía, y lo último que recuerdo fue haber visto algo salir de los árboles. Creo que ahí fue cuando me desmayé.

Ahora, obviamente, yo estaba un poco perplejo del porque diablos un tipo estaría afuera en el bosque gritándole “miau” a las personas.

Así que una vez que bajamos de la montaña, le dije a mi superior que iría a examinar el área para ver si podía hallar algo de interés. Él me dio permiso, tomé una radio y caminé de regreso hasta el lugar dónde ella se desmayó. No vi a nadie más allí, por lo que seguí caminando un kilómetro y medio, y cuando volví a la zona dónde la mujer se desmayó, salí del camino para darme una idea de dónde la anciana podría haber visto venir a esa cosa.

En este punto, ya estaba atardeciendo, y realmente no tenía intenciones de estar solo en el bosque por la noche, así que decidí regresar a la base para reanudar mi búsqueda por la mañana. Pero justo cuando empecé a darme la vuelta, comencé a escuchar algo a lo lejos.

Me detuve inmediatamente y grité pidiéndole a cualquier persona en el área que se identificara. En ningún momento me pareció sentir que el sonido se acercara ni tampoco lo sentí más fuerte, pero tal como lo había descrito la anciana, sonaba exactamente como un hombre diciendo “miau” “miau” en un tono monótono realmente extraño.

Se oirá bastante cómico, pero casi se escuchaba como la voz de ese tipo en South Park con la electrolaringe, Ned.

Me salí del camino y me dirigí a la dirección de la que el sonido parecía venir, pero no me acerque. Era casi como si viniera de todas direcciones. Eventualmente, el sonido simplemente desapareció, y decidí volver al centro de operaciones. No recibí más informes como ese, y aunque volví a esa área por la mañana, nunca más volví a escuchar ese ruido. Supongo que podría haber sido un niño estúpido yendo por ahí tratando de asustar a la gente, pero aun así, tengo que admitir que fue algo bastante extraño.

Esas serían todas las historias por ahora, lamento que esto se halla vuelto un enorme muro de texto.

Quiero contarles acerca de las historias de mi amigo, y puedo asegurarles que son muy buenas. También tengo algunas historias más mías, creo que a ustedes les gustará. Lamento mantenerlos en suspenso otra vez, pero con suerte las historias aquí lo compensan y los ayudarán a estar tranquilos las próximas 24 horas hasta que pueda publicar nuevamente.

EDIT: Como a varios les han gustado y quieren escuchar más, mañana voy a recopilar todas las historias posibles en un enorme post. Incluiré las historias de mi amigo y también veré si puedo convencer a otros de mis compañeros de contarme las suyas. No se cómo se sentirán algunos con estos muros de texto gigantes que escribo, pero si ustedes están bien con ellos, entonces publicare un montón de historias.

PARTE 3

Bueno, una vez más, ¡ustedes me han impresionado con su asombrosa cantidad de respuestas a mis historias! Por desgracia, no tengo forma de responder sus preguntas de manera individual, así que me limitare a contestar las preguntas más frecuentes que ustedes me han hecho, y luego pasare a las historias. Escribiré tantas como me sea posible, también incluiré las historias de mis amigos.

Pero lamentablemente me veo en la necesidad de decir que es probable que no vuelva a actualizar por un tiempo hasta que haya respondido algunas preguntas de mis superiores.

Muy bien, aquí van las respuestas a las preguntas más frecuentes que ustedes me han hecho:

-Desafortunadamente, no me siento cómodo con la idea de revelarles en donde trabajo o como me llamo. De hecho, muchas de las cosas de las que les he hablado aquí podrían provocarme bastantes problemas o incluso ser despedido, por lo que prefiero seguir en el anonimato. Solo diré que trabajo en los Estados Unidos y que actualmente estoy en una zona boscosa bastante enorme y llena de vida silvestre. Les hablo de una zona compuesta de millas y millas de bosque, junto con cadenas montañosas y algunos lagos.

-Todavía hay un gran interés en las escaleras, y afortunadamente para todos ustedes, mi amigo tiene una historia relacionada a ellas, en la que creo que todos estarán muy interesados. La abordaré más al final de esta actualización. En cuanto a si alguna vez pensé en preguntarle a mis superiores sobre ellas, sip, lo he pensado, pero como dije anteriormente, no lo he hecho porque no quiero arriesgar mi empleo. Sin embargo, uno de mis superiores anteriores ya no trabaja como oficial, y es posible que esté dispuesto a hablar conmigo al respecto. Hablaré con él más adelante en la semana y les contaré a todos lo que ocurrió.

-En cuanto a los consejos para convertirse en un oficial del SAR, creo que el mejor consejo que puedo dar es contactar a la oficina local de Servicio Forestal y ver si ofrecen cursos de capacitación, o cuáles son sus calificaciones. He estado haciendo esto durante años, y comencé como voluntario ayudando en operaciones de rescate. Es un gran trabajo, a pesar de las situaciones trágicas ocasionales, y no hay nada más en lo que me gustaría trabajar.

En fin, aquí las historias:

1-Trabaje en este caso inmediatamente después de completar mi entrenamiento. Aunque en aquel entonces, yo todavía era muy nuevo en todo esto. Antes de tomar este trabajo, yo era un voluntario, por lo que ya tenía una idea básica de que esperarme en este empleo, sin embargo, en aquel entonces la mayoría de las llamadas que atendía se relacionaban a gente desaparecida. Y muchas de ellas se daban cuando los veteranos habían hallado rastros de ellas.

Como oficial del SAR, debes atender todo tipo de casos bastante feos. Desde personas mordidas o atacadas por animales, hasta gente que ha sufrido de ataques cardíacos.

Recibimos este caso a primera hora de la mañana. Nos había llamado una pareja de jóvenes en uno de los senderos cercanos al lago.

El esposo estuvo bastante histérico en toda la llamada, y no pudimos entender con claridad que era lo que había pasado. Pudimos escuchar a su esposa gritando al fondo, rogándonos porque viniéramos de inmediato.

Cuando llegamos allí, lo vimos abrazando a su esposa, y ella tenía algo en sus brazos.

La mujer gritaba de forma horrible, casi como un animal y estaba llorando. El chico nos vio y nos gritó que lo ayudáramos, pidiendo que trajéramos una ambulancia. Ahora, obviamente, no es posible conducir o llevar una ambulancia hasta allá arriba, por lo que le preguntamos si su esposa estaba herida o si podía caminar por cuenta propia.

El hombre todavía estaba histérico, pero se las arregló para decirnos que no era su esposa la que necesitaba ayuda.

Me acerque a la escena y uno de los oficiales veteranos también se acercó a tratar de consolar al hombre. En cambio, yo me acerque a la esposa para preguntarle qué era lo que había pasado. Ella se balanceo, aun sosteniendo algo en sus brazos y gritando y gritando.

Me agache y vi que lo que fuera que estuviera cargando, la estaba manchando de sangre. Ahí fue cuando note que ella traía puesta un cabestrillo para bebes, y mi corazón se estrujo.

Le pedí que me dijera que era lo que había pasado y abrí su brazo para ver mejor que estaba cargando.

Era su bebé, obviamente muerto. El pequeño tenía aplastada una parte de su cabeza, y su pequeño cuerpo estaba cubierto de arañazos. Ahora, he visto cadáveres antes, pero realmente esta situación si me afecto bastante.

Tuve que tomarme un segundo para calmarme, me levante y fui a buscar a uno de los otros oficiales veteranos. Le explique que se trataba de un bebé muerto. Él me dio un par de pequeños golpecitos a mi hombro y me dijo que no me preocupara, que él se encargaría del caso.

Nos llevó más de una hora lograr que esta mujer nos dejara ver a su hijo. Cada vez que tratábamos de quitárselo, ella se daba vuelta y nos decía que no podíamos llevárnoslo, que él estaría bien si la dejábamos en paz y que estaba segura de que el bebé se recuperaría, que solamente debíamos dejarla ayudarlo.

Pero eventualmente, uno de los veteranos logro calmarla, y ella nos dio el cuerpo. Llevamos al bebé al área de emergencias, pero cuando aparecieron los EMTs, nos explicaron que nunca hubo esperanza alguna de salvar al pequeño.

Había muerto instantáneamente por el trauma en su cabeza.

Fui buen amigo de una de las enfermeras atendió al niño y a los padres en el hospital, y ella me contó luego que era lo que había pasado.

Resulta que la pareja había estado caminando con el bebé en el cabestrillo, y se detuvieron porque el niño estaba inquieto. El padre saco al niño del cabestrillo y lo abrazo, estando parado cerca de un pequeño barranco que hay en el camino. La madre se acercó para estar junto a su esposo, pero sin saberlo, camino sobre un trozo de tierra húmeda y se resbalo. Ella cayó sobre el padre y este dejó caer al niño, el bebé terminó cayendo a una altura de veinte pies y acabo chocando contra el suelo rocoso en el fondo del barranco. El padre bajó y recuperó al niño, pero el bebé cayó de cabeza, por lo que ya estaba muerto cuando el papá llegó.

El bebé tenía solo unos quince meses de edad. Fue un accidente totalmente extraño, una serie de eventos que se unieron en el peor resultado posible.

Esta ha sido probablemente una de las llamadas más horribles en las que he estado.

2-Realmente, en todo mi tiempo trabajando como oficial del SAR, no he tenido muchos casos relacionados a ataques o mordidas de animales. Principalmente debido a que no hay muchos animales salvajes en el área.

Si bien hay osos en la zona, estos tienden a permanecer bastante lejos de la gente, y los avistamientos son muy poco comunes. La mayoría de los animales que uno ve son mamíferos pequeños, como coyotes, zorros y mofetas.

Sin embargo, los animales que si vemos con mucha frecuencia, son alces. Y déjenme decirles que por más animalista que yo sea, los alces son animales totalmente desagradables. Ellos persiguen todo lo que se mueva y por cualquier motivo. Y ojalá Dios se apiade de ti si es que te metes con una hembra y su cría.

Una de las llamadas más chistosas en las que he estado, ha sido una de un hombre que fue perseguido por un alce macho totalmente musculoso, y que acabo acorralado en un árbol. Nos tomó casi una hora bajarlo, y cuando finalmente toco tierra firme otra vez, él me miró y me dijo:

—Carajo, eso estuvo cerca ¡Esa cosa era enorme!

No es realmente una historia escalofriante, pero aún me rió de ese incidente.

3-Honestamente, no sé cómo fue que me olvide de esta historia, pero ha sido lo más terrorífico que me ha sucedido hasta ahora, al punto que he tratado de olvidarme de ella a como sea posible. Supongo que por eso no la recordé inmediatamente.

Como alguien que pasa literalmente todo su tiempo estando metido en el bosque, no me puedo permitir asustarme por cosas como estar solo o quedarme atrapado en medio de la nada. Es por ese motivo que cuando uno tiene una experiencia como esta, uno trata de olvidarse de ella y de seguir adelante.

Esto ha sido, hasta la fecha, el único incidente que realmente me hizo cuestionarme si este trabajo era el indicado para mí. Realmente no me gusta hablar mucho de esto, pero haré todo lo posible para recordar.

Según recuerdo, esto tuvo lugar al final de la primavera. Fue una típica llamada relacionada a un niño desaparecido: una niña de cuatro años se había alejado del campamento de su familia y no había vuelto en una o dos horas. Sus papás estaban preocupados y cuando llegamos, nos dijeron lo mismo que casi siempre dicen todos los padres en estos casos:

—Mi hija nunca se alejaría de nosotros. Ella siempre fue muy obediente con la regla de no alejarse. Ella nunca había hecho algo como esto.

Les aseguramos a sus papás que haríamos todo lo posible por encontrarla, y nos dispersamos en una formación de búsqueda estándar.

Hice equipo con uno de mis buenos amigos y comenzamos a hablar un rato mientras buscábamos a la niña como usualmente hacemos. Sé que suena insensible, pero cuando has estado en esto durante mucho tiempo, te terminas volviendo insensible. Se convierte en la norma, y ​​creo que hasta cierto punto debes aprender a desensibilizarte para poder estar en este trabajo.

Buscamos unas buenas dos horas, yendo más allá de donde creíamos que estaría, e íbamos saliendo de un pequeño valle cuando algo nos hizo detenernos al unísono.

Nos congelamos y nos miramos el uno al otro, y había una sensación rara en el ambiente. Era casi como la sensación que uno tiene cuando un avión se está despresurizando.

Los oídos casi se me salieron y tenía esta sensación rara de haber caído desde unos tres metros de altura.

Estaba por preguntarle a mi amigo si había sentido lo mismo, pero antes de poder hacerlo, escuche el sonido más jodidamente fuerte que he escuchado en toda mi vida. Se oía casi como un tren de carga viajando a toda velocidad, pero el ruido parecía venir de todas direcciones, incluso parecía provenir por encima y debajo de nosotros. Mi amigo trato de gritarme algo, pero no lo escuche a causa de este ruido ensordecedor.

Comprensiblemente asustado, miramos a nuestro alrededor, tratando de encontrar la fuente del sonido, pero ninguno de nosotros vio nada. Por supuesto, lo primero en lo que pensé fue en un terremoto o en un derrumbe de rocas, pero no estábamos cerca de ningún acantilado y aún si lo estuviéramos, el derrumbe ya nos habría alcanzado.

El sonido siguió y siguió, y nosotros tratamos de gritarnos el uno al otro, pero incluso estando muy juntos, no podíamos escuchar nada más que ese sonido. Entonces, tan repentinamente como el ruido comenzó, se detuvo. Como si alguien hubiera activado un interruptor para apagarlo.

Nos quedamos allí por un segundo, perfectamente quietos, y lentamente los sonidos normales del bosque volvieron. Él me pregunto qué carajos acababa de pasar, pero me encogí de hombros y nos quedamos mirándonos durante un minuto.

Me conecte a la radio y les pregunte a mis compañeros si también habían escuchado el maldito fin del mundo, pero todos me respondieron que no habían escuchado nada, a pesar de que todos estábamos a una distancia de gritos el uno del otro.

Mi amigo y yo simplemente nos encogimos de hombros y seguimos adelante. Alrededor de una hora más tarde, todos hablamos por la radio y ninguno había hallado a la niña. La mayoría de las veces, no continuamos las búsquedas cuando llega la noche, pero como realmente no había nada que nos dificultara la búsqueda en esta ocasión, algunos decidimos continuarla por cuenta propia, incluyéndome a mí y a mi amigo.

Procuramos mantenernos cerca y gritábamos su nombre cada dos minutos. En este punto, yo realmente esperaba más allá de la esperanza que la pudiéramos encontrar, porque si bien no me agradan los niños, la idea de que estén solos en la oscuridad a merced de peligros de la naturaleza es horrible.

Para los niños, el bosque puede ser algo agradable y tranquilo a la luz de día, pero de noche, bueno, se vuelve una bestia completamente diferente.

Pero por desgracia no encontramos rastro de ella, y cuando llego la media noche, decidimos dar media vuelta y regresar al punto de encuentro. Estábamos a mitad del camino cuando mi amigo se detuvo y dirigió la luz de su linterna a nuestra derecha, en un montículo de árboles muertos bastante denso.

Le pregunte si había escuchado algo, pero él solo me dijo que me callara un segundo y que escuchara.

Lo hice, y en la distancia, podía escuchar claramente el llanto de una niña.

Ambos llamamos a la niña por su nombre, y tratamos de escuchar cualquier respuesta suya, pero el llanto se oía bastante débil. Nos dirigimos en la dirección de este montículo de árboles muertos y lo rodeamos, llamándola una y otra vez. A medida que nos acercábamos al llanto, empecé a sentir una extraña sensación en el estómago y le dije a mi amigo que algo no estaba bien.

Él me dijo que también sentía lo mismo, pero que no podía identificar qué era lo que le perturbaba tanto.

Nos detuvimos en dónde estábamos y llamamos a la niña por su nombre otra vez. Y al mismo tiempo, ambos descubrimos que era lo que no estaba bien. El llanto estaba en un bucle. Era el mismo pequeño sollozo, luego el mismo gemido, luego el mismo pequeño hipo, repetido una y otra vez.

Era exactamente lo mismo una y otra vez, entonces mi amigo y yo finalmente, sin decir ni una sola palabra, decidimos largarnos de allí. Esta ha sido la única vez que he perdido la compostura de esa manera, pero puedo asegurarles que realmente había algo extraño ocurriendo allí, y ninguno de los dos quería quedarse para averiguarlo.

Cuando volvimos a la estación, preguntamos si alguien más había oído algo extraño, pero nadie más sabía de lo que estábamos hablando. Sé que suena como algo estúpido, pero este caso realmente me aterrorizo por mucho tiempo.

En cuanto a la niña, nunca encontramos ni un solo rastro de ella. Hasta el día hoy seguimos buscándola a ella y a todas las personas que no hemos encontrado, pero francamente dudo que alguna vez la hallemos.

De todas las llamadas relacionadas a personas desaparecidas que he recibido, solo un puñado han resultado en una desaparición completa, con esto me refiero a que no encontramos ni cuerpo ni rastros de la persona. Aunque a veces, encontrar un cuerpo solo lleva a más preguntas que respuestas. Estos son algunos de los cuerpos que hemos encontrado que se han vuelto infames en nuestro historial de gente desaparecida:

  1. Un adolescente cuyos restos fueron hallados casi un año después de su desaparición. Encontramos la parte superior de su cráneo, dos huesos de sus dedos y su cámara a casi cuarenta millas de donde fue visto por última vez. La cámara, por desgracia, fue hallada destruida.
  2. La pelvis de un anciano que había desaparecido un mes antes. Eso fue todo lo que encontramos.
  3. La mandíbula inferior y el pie derecho de un niño de dos años en el pico más alto de una cresta en la parte sur del bosque.
  4. El cuerpo de una niña de diez años con Síndrome de Down, casi a veinte millas de donde ella había desaparecido. El forense determino que ella murió por exposición tres semanas después de desaparecer. Toda su ropa fue hallada intacta, con excepción de sus zapatos y su chaqueta. Había bayas y carne cocida en su estómago cuando le hicieron la autopsia. El forense dijo que parecía como si alguien la hubiera estado cuidando. No hubo sospechosos identificados.
  5. El cuerpo congelado de un bebé de un año, encontrado en el tronco hueco de un árbol, una semana después de desaparecer a diez millas del área donde fue visto por última vez. Le encontraron leche fresca en el estómago, pero su lengua había desaparecido.
  6. Una vértebra y una rótula derecha de una niña de tres años, ambas encontradas en la nieve a casi veinte millas del campamento en el que su familia había estado el verano anterior.

Ahora voy a relatarles un par de historias que mi amigo me contó. Le mencioné que todos ustedes estaban interesados ​​en las escaleras, y tienen suerte: ha tenido un encuentro más cercano con ellas. Aunque él tampoco tiene ninguna explicación para ellas, si tiene un poco más de experiencia con ellas que yo.

1-Mi amigo ha sido oficial del SAR durante aproximadamente siete años, comenzó cuando estaba en la universidad y tuvo una experiencia muy similar a la mía cuando se encontró por primera vez con las escaleras.

Su entrenador le dijo casi lo mismo que me dijo la mía, ya saben, que no debía acercarse, tocarlas o subirlas.

Durante el primer año, él obedeció completamente esa regla, pero al parecer su curiosidad le ganó, y en una llamada se separó de la búsqueda y fue a ver un conjunto de ellas.

Dijo que las escaleras estaban a unos diez kilómetros del camino donde una adolescente había desaparecido, y que los perros estaban siguiendo su rastro. Estaba solo, quedándose atrás del grupo principal, cuando vio una serie de escaleras a su izquierda.

Parecían ser de una casa nueva, porque la alfombra en ellas era prístina y blanca.

Dijo que a medida que se acercó a ellas, no sintió nada extraño en el ambiente ni escucho ruidos raros. Él esperaba que algo raro le sucediera, como que le empezaran a sangrar los oídos o que tuviera un colapso, pero se puso justo al lado de ellas y no sintió nada.

Sin embargo, me dijo que lo único extraño que le pareció, fue que no había ABSOLUTAMENTE nada en las escaleras. No había suciedad, hojas, polvo, nada. Y no parecía haber signos de actividad animal o de insectos en el área, lo cual le pareció extraño.

Era como si los animales o la naturaleza en general estuvieran tratando de evitarlas a toda costa, al punto en que parecía que esa parte del bosque se había vuelto estéril por culpa de ellas.

Tocó las escaleras y no sintió nada, excepto ese tipo de sensación pegajosa que obtienes cuando pones una alfombra nueva. Asegurándose de que su radio estuviera encendida, subió lentamente las escaleras; dijo que fue algo bastante aterrador, porque por la forma en que habían sido estigmatizadas, no estaba realmente seguro de lo que le iba a pasar.

Dijo que esperaba que algo raro le pasara, como que fuera enviado a una dimensión paralela o que fuera abducido por un OVNI. Pero llegó a la cima y se quedó allí mirando alrededor.

Pero, dijo que cuanto más se paraba en el escalón superior, más sentía que estaba haciendo algo muy, muy equivocado. Él me lo describió como la sensación que tendrías si estuvieras en una parte de un edificio del gobierno en la que no deberías estar. Como si alguien fuera a arrestarte o dispararte en la cabeza en cualquier segundo.

Trató de sacudirse para quitarse esa sensación, pero esta se hizo más y más fuerte, y ahí fue entonces cuando se dio cuenta de que ya no podía oír nada. Los sonidos del bosque habían desaparecido, y ni siquiera podía oír su propia respiración. Era como un tipo de tinnitus extraño, horrible, pero más opresivo. Volvió a bajar y se reincorporó a la búsqueda, y no mencionó nada de lo que había hecho a nadie.

Pero, me dijo que la parte más extraña vino después.

Su entrenador lo estaba esperando en el centro de bienvenida después de que la búsqueda terminara por el día, y arrinconó a mi amigo antes de que pudiera irse. Me dijo que su entrenador tenía una mirada de ira intensa y él le preguntó qué sucedía.

—¿Las subiste? ¿verdad? —Le pregunto el entrenador a mi amigo.

Mi amigo dijo que eso no fue formulado como una pregunta. Él, viendo que obviamente su entrenador sabía lo que había hecho, le preguntó cómo lo sabía.

El entrenador solo negó con la cabeza.

—Porque no la encontramos. Los perros perdieron su rastro.

Mi amigo preguntó qué tenía que ver eso. El entrenador le preguntó cuánto tiempo había estado en las escaleras, y mi amigo dijo que no más de un minuto. El entrenador le dio una mirada realmente horrible, casi muerta, y le dijo que, si alguna vez volvía a subir otra escalera, sería despedido inmediatamente. El entrenador se alejó, y supongo que nunca respondió ninguna de las preguntas que mi amigo le ha hecho al respecto desde entonces.

Mi amigo ha estado involucrado en una gran cantidad de casos de personas desaparecidas, donde nunca se encontró rastro de ellas. Mencioné a David Paulides, y mi amigo me dijo que podía confirmar que la gran mayoría de sus historias, son precisas.

Dijo que, en la mayoría de las veces, si no se ha encontrado a la persona de inmediato: Se le hallara semanas, meses o años después, en lugares a los que normalmente se le habría hecho imposible llegar.

Una historia suya, la cual realmente destaco para mí, fue una relacionada a la desaparición de un niño con una discapacidad mental grave:

1-El niño desapareció de un área de picnic a fines del otoño. Además de la discapacidad mental, también tenía discapacidades físicas, y sus padres explicaron una y otra vez que simplemente no podría haber desaparecido.

Dijeron que era imposible que simplemente hubiera desaparecido, que alguien había tenido que llevárselo.

Mi amigo dijo que buscaron a este chico durante semanas, yendo millas fuera del rango aceptado, pero fue como si nunca hubiera estado allí. Los perros no pudieron percibir su olor en ninguna parte, ni siquiera en el área de picnic donde aparentemente había desaparecido.

La sospecha recayó sobre los padres, pero quedo bastante claro que ellos estaban devastados por lo sucedido y que no le habían hecho nada siniestro a su hijo.

La búsqueda concluyó aproximadamente un mes más tarde, y mi amigo dijo que todo el mundo prácticamente olvido el incidente más adelante en el invierno.

Ya en invierno, mi amigo estaba en una sesión de entrenamiento, en uno de los picos más altos de la zona, cuando se topó con algo en la nieve. Dijo que lo había visto desde muy lejos al principio, y que cuando se acercó, se dio cuenta de que era una camiseta, congelada y cubierta de nieve. Él la reconoció como perteneciente al niño, porque tenía un patrón distintivo.

A unos veinte metros de distancia, encontró el cuerpo del niño, medio enterrado en la nieve. Mi amigo dijo que no había forma de que el niño hubiera estado muerto por más de unos pocos días, a pesar de que había estado desaparecido durante casi tres meses. El niño estaba acurrucado alrededor de algo, y cuando mi amigo movió la nieve para ver de qué se trataba, dijo que casi no podía creer lo que estaba viendo.

Era un gran pedazo de hielo, que había sido tallado toscamente para parecerse a una persona.

El chico lo sostenía con tanta fuerza que le había congelado el pecho y las manos, mi amigo pudo notarlo incluso con la descomposición que había tenido lugar. Llamó por radio al resto de sus compañeros, y sacaron el cuerpo de la montaña.

Ahora, la última parte él me la resumió, y yo haré lo mismo para ustedes:

No hay forma alguna en la que este chico hubiera logrado sobrevivir solo en la naturaleza durante casi tres meses, o haber llegado a un pico de esa altura. Tampoco hay forma física en la que él hubiera podido caminar casi cincuenta millas y acabado en una maldita perra montaña. Para colmo, no se encontró nada en el estómago o colon del niño. Nada, ni siquiera agua.

Como dijo mi amigo: Es casi como si el niño hubiera sido sacado de la faz de la tierra, puesto en animación suspendida, y dejado en esa montaña meses después, solo para morir de hipotermia.

Hasta el día de hoy, mi amigo aún no ha olvidado este incidente.

La última historia que compartiré de él fue una que tuvo lugar hace relativamente poco tiempo, solo hace unos meses:

1-Mi amigo estaba haciendo una caminata de reconocimiento para buscar leones de montaña (pumas), esto debido a que los informes de avistamientos habían aumentado en los últimos días.

Uno de nuestros trabajos como oficiales del SAR, es explorar las áreas donde se han visto a estos animales, para que, si se encuentran en la zona, podamos advertirles a las personas y cerrar esos senderos.

Mi amigo estaba solo, en una parte muy boscosa del parque. Ya estaba anocheciendo, cuando de repente, escucho lo que parecía ser una mujer gritando a una distancia lejana.

Ahora, un dato interesante que quizás algunos de ustedes sabrán, es que los gritos de un puma se escuchan casi similar a los gritos de una mujer siendo brutalmente asesinada. Sí, es algo perturbador, pero no es nada extraño.

Mi amigo llamo a sus compañeros a través de la radio y les informó que había escuchado a uno, y que caminaría un rato más por allí para ver si podía averiguar en dónde comenzaba su territorio.

Escuchó al puma gritar un par de veces más, siempre desde el mismo lugar, y determinó el área aproximada del territorio del felino. Él estaba a punto de regresar cuando oyó otro grito, esta vez a solo unos metros de él. Por supuesto, él se asustó y comenzó a caminar a un ritmo mucho más rápido, porque lo último que una persona quiere es encontrarse con un maldito puma y morir devorado.

Cuando finalmente llego a uno de los caminos principales y comenzó a regresar a la base, los gritos lo siguieron, y él comenzó a correr. Cuando estaba a una milla de distancia de la base de operaciones, los gritos cesaron, y se volteó para ver si lo estaban siguiendo.

Ya era casi de noche en este punto, pero me dijo que, a lo lejos, justo antes de que el camino doblara una esquina, pudo ver lo que parecía ser una figura masculina.

Mi amigo, aún asustado, le trato de hablar a la figura, advirtiéndole que los caminos estaban cerrados, y que necesitaba regresar al centro de bienvenida. La figura solo se quedó allí, y mi amigo comenzó a caminar.

Cuando estaba a unos diez metros de distancia, la figura dio, según lo él me describió: “un paso increíblemente largo” hacia él y dejó escapar el mismo grito que mi amigo había estado escuchando.

Mi amigo ni siquiera dijo nada, se giró y corrió de vuelta al centro de operaciones, sin mirar atrás. Cuando finalmente regresó, los gritos volvieron al bosque. Él no le mencionó esto a nadie más, lo único que les dijo a sus compañeros fue que había un puma en el área y que tendrían que cerrar esos caminos hasta que el animal pudiera ser localizado y enviado a una reserva ecológica.

Voy a terminar esta entrada aquí, ya que nuevamente se ha convertido en una enorme pared de texto. Voy a ir a una operación de capacitación anual mañana por la mañana, así que me iré hasta la próxima semana.

Me reuniré con muchos antiguos entrenadores y amigos que trabajan en otras áreas del parque, y preguntaré por todas las historias que quieran compartir. Estoy tan feliz de que ustedes hayan estado interesados ​​en mis historias, y una vez que haya regresado de esta operación, continuaré compartiéndolas.

PARTE 4

¡Hola chicos! He vuelto de mi entrenamiento, y tengo muchas historias realmente interesantes para compartir.

Tengo historias suficientes como para dividir esta entrada en dos partes, siendo esta la primera. Me encantaría ponerlas a todas en una entrada, pero aún no he tenido la oportunidad de escribirlas todas. No experimente nada demasiado loco mientras estuve allí, pero tuvimos un incidente con un novato que encontré relevante.

Como estoy seguro de que ustedes han estado esperando esto, entraré directamente en las historias. Asignaré cada lote de historias a la persona que me las contó.

Historias de K.D: K.D es una doctora que ha sido oficial del SAR durante aproximadamente quince años. Se especializa en rescates de alta montaña y es ampliamente considerada como una de las mejores en su campo. Ella fue una de las contadoras de historias más entusiastas con las que hable, y ya que estábamos juntos bastante durante los ejercicios, ella terminó hablándome acerca de cuatro anécdotas que realmente se quedaron conmigo.

1-La primera historia fue una que me contó en respuesta a mi pregunta sobre sus llamadas más traumáticas.

Ella negó con la cabeza y me dijo que las llamadas realmente horribles ocurren con mayor frecuencia en la montaña, ya que el potencial de accidentes desagradables es mayor.

Hace unos cinco años, uno de los parques en los que trabajaba tuvo una serie de desapariciones. Fue un mal año, me dijo ella, uno de los peores registrados en lo que respecta al clima.

En aquel año, las nevadas habían sido mortíferas, pues obtenían aproximadamente un pie de nieve nueva cada dos días, y también habían ocurrido avalanchas que se habían cobrado vidas de escaladores. Por supuesto, les advirtieron a las personas que se mantuvieran únicamente en las áreas designadas como seguras, pero como siempre ocurre, hay quienes no escuchan.

En un caso especialmente desagradable, una familia entera fue aniquilada, todo porque el imbécil del padre decidió que él sabía más que los oficiales, y los llevó a un área que no era segura.

La familia estaba paseando un rato con raquetas de nieve, y en base a las suposiciones de K.D, parece que caminaron sobre un pedazo de nieve que parecía sólido, pero que en realidad no lo era.

Dieron un paso, y esta familia cayó a casi trescientos pies de altura por una pendiente, y terminaron aterrizando en la base rocosa.

Los padres murieron al instante. Uno de los niños también, pero los otros dos sobrevivieron. Uno acabo con sus costillas fracturadas y con una de sus piernas también, el otro logro salir ileso salvo por algunos hematomas y un esguince de tobillo.

El niño ileso dejó a su hermano atrás y se dispuso a buscar ayuda. K.D dijo que el niño no llegó a más de un kilómetro antes de que una tormenta de nieve lo alcanzara.

El niño se detuvo para tratar de calentarse, o tal vez simplemente para descansar, y terminó muriendo de hipotermia.

Terminaron encontrando a la familia con la ayuda de algunos testigos que los vieron partir hacia la naturaleza, y K.D fue la que encontró al niño que se congelo buscando ayuda.

Ella dijo que había empezado a nevar lo suficiente como para oscurecer la visión a larga distancia, pero no lo suficiente como para imposibilitar la búsqueda. Vio una figura sentada en la nieve, y camino a ella lo más rápido posible. Me describió, en detalle, cómo a medida que se acercaba, primero notó que se trataba de un niño, después se dio cuenta de que había muerto, y finalmente notó que se había congelado en una de las posiciones más horribles en las que alguna vez haya encontrado un cadáver.

El niño estaba sentado derecho, con las rodillas apoyadas contra su pecho. Sus brazos estaban acurrucados a su alrededor, y su cabeza estaba metida en su abrigo. Cuando ella movió el abrigo para mirarlo a la cara, vio que él había muerto llorando.

El niño tenía su cara torcida en una mueca de llanto y tenía lágrimas congeladas en sus mejillas. Ella dijo que era dolorosamente obvio que el niño había estado aterrorizado cuando sucumbió a la hipotermia, y ella siendo una madre, esto le rompió el corazón.

Mientras me contaba esta historia, ella me dijo en repetidas veces, que realmente espera que el padre este ardiendo en el infierno por lo que paso.

2-La otra historia traumática que me contó y que realmente destacó mucho para mí, en mi opinión, fue una que sucedió cuando ella era novata.

Su equipo recibió un informe de un escalador experimentado que no había regresado a casa el día anterior. Su esposa estaba convencida de que algo malo le había sucedido, porque él nunca antes había llegado tarde a casa.

Salieron a buscarlo y tuvieron que escalar lo que sonó como algunas partes de la montaña técnicamente desafiantes. Llegaron a un área relativamente plana, y K.D comenzó a ver sangre en la nieve. Siguió el rastro y, a medida que avanzaba, comenzó a ver pequeños trozos de carne en la nieve. Ella no estaba segura de que parte del cuerpo habían venido, pero me dijo que cuanto más caminaba, más trozos se encontraba.

Ella siguió este rastro de sangre y carne hasta un área protegida bajo un acantilado, y ahí fue donde encontró al escalador. Ella dijo que había mucha sangre, más de lo que ella había visto antes. El hombre estaba boca abajo, con un brazo extendido frente a él, como si hubiera muerto arrastrándose.

Ella miro más de cerca, y vio que ha sido parcialmente destripado, de ahí habían venido los restos de carne que ella había visto. El tipo tenía un picahielo metido en una funda de cadera, y estaba cubierto de sangre.

Por supuesto, nunca estarán seguros de lo que sucedió exactamente, pero ella me contó la teoría más aceptada en su equipo: El tipo estaba escalando y probablemente trato de subir a la siguiente área usando su picahielo. Probablemente golpeó un parche de roca suelto y se cayó. En el camino de descenso, o posiblemente cuando aterrizó, fue empalado por su propio picahielo y este lo destripo. Él trato de arrastrarse por el suelo y se desgarró a sí mismo, arrancando pedazos de sus propios intestinos a medida que avanzaba, y finalmente murió al pie del acantilado.

Ella no se perturbo mucho por la sangre derramada, pero creo que algunos de sus compañeros que vinieron a ayudarla a quitar el cuerpo vomitaron cuando lo voltearon y una buena parte de sus intestinos se salieron de su cuerpo.

3-Le mencioné que estaba interesado en escuchar sobre cualquier experiencia que haya tenido con gente desaparecida por completo.

Sus ojos se iluminaron y ella se inclinó hacia mí.

—¿Quieres escuchar algo realmente escalofriante? —Me pregunto ella.

Ella me contó que cuando aún era una novata, estuvo involucrada en un caso que llamo mucho la atención de los medios. Una familia había estado recogiendo bayas en un área del bosque muy cerca a la entrada del parque. Tenían dos niños pequeños, ambos menores de cinco años, y en algún momento durante el día, uno de ellos desapareció.

Hubo una búsqueda absolutamente masiva, y no encontraron absolutamente nada. Fue otro de esos casos en los que parece que el niño ni siquiera estuvo en el área en todo el día.

Los perros simplemente se sentaron y no detectaron ningún olor, no se encontró ningún rastro del niño. La búsqueda continuo durante aproximadamente dos meses, pero finalmente se suspendió.

Seis meses después, la familia regresó para colocar flores en un monumento que se estableció allí para el niño. Ellos trajeron a su otro hijo con ellos. Mientras los papás colocaban las flores, descuidaron al niño por unos tres segundos y en ese corto lapso de tiempo, el niño se desvaneció en el aire.

Ahora, obviamente, los padres quedaron más devastados que nunca a causa de esto. Para un padre, si ya de por si es horrible perder a un hijo, ahora perder a dos es algo inimaginable.

La búsqueda fue enorme, me atrevo a decir que fue una de las más grandes realizadas en todo el estado. En cada centímetro de este parque, había casi trescientos voluntarios buscando al niño.

Pero, de nuevo, no se halló rastro de él. La búsqueda continuo durante aproximadamente una semana, con personas buscando y vigilando a millas de la zona dónde el niño desapareció. Y luego, casi dos semanas después, un voluntario encontró al niño a casi quince millas de las áreas designadas de búsqueda.

Supusieron que el niño estaba muerto, pero el voluntario dijo que no solo estaba vivo, sino que estaba bastante sano. K.D y su equipo salieron a recuperar al niño, y cuando llegaron allí, ella no pudo creer que realmente se trataba del niño desaparecido.

La ropa del pequeño estaba limpia, él no estaba sucio en ninguna parte, y él no parecía estar traumatizado. El voluntario explico que había encontrado al niño sentado en un tronco, jugando con un pequeño paquete de ramas atadas con una cuerda vieja. K.D interrogó al niño y le pregunto en dónde había estado y con quién había estado durante esas dos semanas.

El niño la miró y le dijo que había estado con “El Hombre Borroso”.

Ahora, mi amiga K.D cree firmemente en la existencia del Pie Grande, por lo que se emocionó y le pregunto qué a que se refería con borroso ¿El hombre era peludo?

Pero el niño le dijo que no, que no era peludo. El pequeño comenzó a explicar que era un “hombre confuso” y también lo describió como una especie de “hombre borroso”.

—Era casi como cuando ves a alguien y cierras los ojos, pero no los tienes del todo cerrados. —Dijo el niño.

El niño dijo que mientras sus papás ponían las flores en el monumento, el Hombre Borroso salió de los árboles y lo llevo a lo profundo del bosque. Según el niño, el Hombre Borroso lo hizo dormir en un árbol hueco y le estuvo alimentando con bayas.

K.D le preguntó si él pensaba que el Hombre Borroso era malo, pero el niño dijo que “no, él no daba miedo”. Pero que si le perturbaba cómo “no tenía ojos”.

K.D pidió que devolvieran al niño a la sede, y un policía lo llevo al pueblo para hablar con él acerca de lo sucedido. Ella es amiga del policía que llevo al niño al pueblo, y en algún momento, este le hablo acerca de lo que había descubierto en el interrogatorio.

El niño repitió lo mismo que le había dicho a K.D, el Hombre Borroso le permitió dormir en un árbol hueco, y en esas dos semanas, este hombre también lo estuvo alimentando con bayas.

Supuestamente, el hombre le permitía vagar por un claro muy específico en el bosque, pero cuando él intentaba ir más allá del claro, el Hombre Borroso se enojaba y gritaba en voz alta a pesar de que tampoco tenía boca. Cuando el niño se asustaba por la noche, el hombre borroso “se volvía más brillante” y le daba el paquete de ramas para que jugara un rato.

El niño también dijo que el hombre planeaba retenerlo, pero al final tuvo que dejarlo ir porque “no era del tipo correcto”.

Después de eso, el niño no quiso contestar más preguntas. No podía o no quería recordar más.

Los policías simplemente se rascaron la cabeza y la búsqueda de su hermano se reanudo, pero nuevamente no hubo resultados. El niño afirmo no tener idea de dónde podría estar su hermano, y jamás lo encontraron.

4-La última historia que K.D me contó fue sobre algo que le sucedió cuando se separó de su grupo de entrenamiento cuando era novata.

Estaban aprendiendo los fundamentos del aseguramiento de alta elevación en un lado bien mapeado en una de las montañas del parque, y en un momento le dieron ganas de ir al baño. Ella se alejó unos cincuenta metros del grupo durante un descanso para comer, y se ocupó de sus asuntos.

Les diré el resto de la anécdota exactamente de la manera en que ella me la contó:

—Así que bueno, fui a orinar, y una vez que terminé, traté de regresar al grupo. Pero solo caminé un metro y medio antes de darme cuenta de que no tenía ni idea de dónde diablos estaba. Yo quedé como: “Oh diablos, me he perdido”. Quiero decir que literalmente no tenía ni puta idea de dónde estaba. Si me lo hubieras preguntado, ni siquiera creo que hubiera sido capaz de decirte en qué estado estábamos. Era algo así como amnesia ¿sabes? Estaba completamente perdida y no tenía ni idea de que hacer. Así que me quedé allí por un tiempo, tratando de descubrir dónde diablos estaba y qué se suponía que debía hacer. Pero cuanto más tiempo permanecí allí, más confundida estaba, así que comencé a caminar. Según recuerdo, escogí una dirección aleatoria y empecé a caminar por allí. Y mientras más caminaba, más perdida comencé a sentirme al punto de no tener ni idea de qué diablos estaba haciendo en esa montaña originalmente. Estaba caminando por la nieve, y de repente comencé a escuchar una voz. Estaba como dentro de mi cabeza. La voz tenía un tono bajo y crocante, casi como una rana hablando. Y me decía una y otra vez “está bien, está bien, solo necesitas encontrar algo para comer. Encuentra algo para comer y estarás bien, solo sigue caminando y busca algo para comer. Comer. Comer.” Así que empecé a buscar cualquier cosa que pudiese comer, y te juro por Dios que nunca había sentido tanta hambre en toda mi vida. Sentí que mi estómago no tenía fondo, y de haber sido posible, probablemente habría devorado todo lo que se moviera o pasara frente a mí. Ni siquiera tenía idea de que hora era, por lo que tampoco sabía cuánto tiempo me había ausentado. En ese momento, empecé a escuchar una voz real llamándome por mi nombre. Fui hacia la voz y vi a otro de los oficiales del SAR, el cual tenía una expresión de horror total en su rostro. Él corrió hacia mí, preguntándome si estaba bien o qué diablos estaba haciendo allí. Y lo más temible fue que, mientras él corría hacia mí, me vi a mí misma buscando en mi cinturón mi cuchillo de caza. Ni siquiera estaba pensando en lo que hacía, todo lo que quería era comer algo. Pensaba qué si no comía, no estaría bien, que todo lo que importaba era comer. Él me vio haciendo eso y retrocedió de inmediato. Me grito que guardara el cuchillo, que no me haría daño, y en cuanto hizo eso, volví a la realidad. De repente, sabía exactamente dónde estaba y guarde el cuchillo. Corrí hacia él y le pregunté cuanto tiempo me había ido, pensando que me diría que me había ido durante media hora, más o menos. Pero él me dijo que había desaparecido por dos malditos días. Había atravesado dos malditos picos y acabe al otro lado de la montaña. Si hubiera caminado por más tiempo, habría acabado en casi trescientas millas de tierra virgen y nunca me habrían encontrado. Él no podía creer que no estuviera muerta y yo no sabía que carajos pensar. Para mí, no había pasado nada de tiempo. No dije nada, solo regresé con él a un punto de encuentro y me llevaron de regreso a la sede central para que me trasladaran en helicóptero al hospital. Cuando llegué allí, me hicieron todo tipo de pruebas para averiguar que sucedió. Lo mejor que pudieron pensar fue que quizás había tenido algún tipo de extraño estado de fuga, que es algo así como una especie de amnesia o una convulsión que me dejo sin cerebro por un rato. Pero la verdad es que realmente, hasta el día de hoy aún no sabemos qué diablos fue lo que me paso. Nunca volvió a sucederme, pero te digo que, desde entonces, nunca salgo sola al bosque. La gente se enoja conmigo cuando los hago acompañarme si necesito ir al baño y separarme del grupo, pero siempre les digo que es mejor escucharme mear a perderme por dos días en una montaña helada.

Historias de E.W : La siguiente persona con la que hablé fue E.W, un ex entrenador que ahora trabaja como EMT. Todavía viene a operaciones de rescate para ayudar, pero ya no trabaja a tiempo completo para nosotros. Se especializó en encontrar niños perdidos, les puedo asegurar que a veces simplemente parecía tener una especie de sexto sentido para encontrarlos. Es una leyenda entre los veteranos más veteranos, pero se avergüenza si lo felicitas por su trabajo. Se sentó conmigo a cenar una tarde y terminamos intercambiando historias. La mayoría de ellas eran casuales, pero cuando llegamos al tema de nuestras llamadas más extrañas, mencioné que había tenido un amigo que había subido una escalera. Él se puso un poco callado y me preguntó si había oído hablar de un niño que había desaparecido de su parque unos años atrás. Yo no había oído de nada, así que me contó esta historia.

1-Estaban buscando a este chico de once años, Joey, que había desaparecido cerca de un río.

Por supuesto, lo primero que se pensó fue que había caído al agua y se había ahogado, pero cuando sacaron a los perros, llevaron a los oficiales lejos del río, hasta una zona muy densamente boscosa.

Cuando hacemos búsquedas de personas, dividimos la zona en una “cuadrícula”, y en cada “caja” de esa cuadricula, se hace una búsqueda minuciosa para hallar cualquier indicio.

Lo que el equipo de E.W notó de inmediato fue que estaba surgiendo un patrón muy extraño. Los perros en cajas alternas captaban el aroma de Joey, pero lo perdían cuando se superponían con otra caja.

Para explicarles mejor, traten de imaginarse esta cuadrícula como un tablero de ajedrez. El aroma de Joey parecía haber sido puesto en casillas negras, pero nunca en casillas blancas.

Esto, por supuesto, no tenía sentido, porque ¿cómo podía el niño rebotar de una zona a otra sin dejar un olor en cada lugar que pasaba?

E.W y su compañero pasaron a una nueva caja de la cuadrícula, y E.W notó un conjunto de escaleras a unos cincuenta metros de distancia. Él le dijo a su compañero que debían ir a buscar cerca de allí, pero su compañero se negó. Él le dijo a E.W que se había propuesto no acercarse nunca a ninguna escalera que viera, y que, si bien era algo bastante rutinario el verlas, no era buena idea pretender que era normal.

Él le dijo a E.W que él se quedaría esperando a lo lejos mientras él revisaba cerca de las escaleras. E.W se irritó un poco por esto, pero comprendió un poco al tipo y decidió no presionarlo.

E.W me dijo lo siguiente:

—Caminé hacia las escaleras. Eran pequeñas, como escaleras de sótano. Realmente no estaba asustado, digo, al final eran simples escaleras. Supongo que soy como todos los demás, y prefiero no pensar demasiado en ellas. De todos modos, fui y pude ver que había algo en la parte inferior, algo acurrucado. Mi opinión se hundió, porque por supuesto siempre esperas lo mejor en casos de desapariciones. Y todos estábamos seguros de que encontraríamos vivo a este chico, porque solo había desaparecido durante unas horas. Pero supe de inmediato que era él y que estaba muerto. Él estaba acurrucado en posición fetal en uno de los escalones inferiores, agarrándose su estómago. Parecía que había tenido un dolor horrible cuando murió, pero no vi sangre, excepto algo en los labios y la barbilla. Comuniqué por radio que lo había encontrado, y recuperamos su cuerpo al mando. Esa pobre familia quedo devastada. Los padres no podían entender cómo estaba muerto, porque solo se había ido por un muy corto período de tiempo. Y además de eso, no teníamos ninguna causa obvia de muerte, lo que empeoro las cosas. Pensé que probablemente había comido algo venenoso, ya que se estaba agarrando el estómago cuando lo encontré, pero no quería adivinar. Ya es bastante difícil saber que tu hijo está muerto, y lo debe ser mucho más teniendo a un idiota tratando de adivinar que sucedió. Se lo llevaron, y me fui a casa y traté de no pensar en eso. Odio encontrar niños muertos, hombre. Me encantó este trabajo, pero este tipo de cosas forman parte de los motivos por los que decidí abandonarlo. Tengo dos hijas, y la idea de perderlas de esa manera es simplemente…

E.W comenzó a llorar en este punto. No soy bueno a la hora de lidiar con emociones, y siempre es un poco incómodo ver llorar a un hombre adulto, así que no sabía realmente qué hacer.

Sin embargo, finalmente recupero la compostura y siguió hablando.

—No siempre recibimos noticias de los forenses sobre la causa de la muerte. En realidad, no es nuestro trabajo saberlo, y a veces, si creen que es un juego sucio, no nos lo dicen por tonterías legales. Pero tengo un amigo que trabaja para el departamento del sheriff, y él normalmente me pasa toda la información interesante si pregunto. En este caso, sin embargo, en realidad recibí una llamada de él una semana después. Me preguntó si recordaba al niño, y por supuesto le dije que sí, y me respondió que algo extraño le había sucedido. Él me dijo: “Eh, hombre, vas a pensar que estoy loco, pero el forense no tiene idea de lo que le sucedió a este niño. Nunca ha visto algo así.” Mi amigo continúo diciéndome que cuando el forense abrió al niño, ni siquiera pudo creer lo que estaba viendo. Los órganos del niño eran como queso suizo. Se habían perforado orificios de un cuarto de pulgada en casi todos los órganos de este niño, entre ellos su corazón y sus pulmones. Pero carajo, su colon, su estómago, sus riñones e incluso uno de sus testículos, también estaban llenos de estos agujeros limpios. Mi amigo dijo que el forense lo describió como si alguien le hubiera dado un puñetazo y perforado agujeros limpios en todos sus órganos. Pero la piel del niño no tenía heridas de entrada ni de salida. El caso más similar a esto ocurrido allí fue uno donde un tipo se llenó de perdigones al limpiar su rifle. Nadie tenía idea de qué podría haber causado estos agujeros en el niño. Mi amigo me preguntó si alguna vez había escuchado algo así, o si habíamos tenido casos similares en el pasado. Pero nunca había oído hablar de algo así, y le dije que no iba a ser de ninguna ayuda para él. Hasta donde yo sé, el forense determinó que la causa de la muerte fue “hemorragia interna masiva”, pero nadie sabe lo que realmente sucedió. Nunca he podido olvidar a ese niño. Tengo pesadillas al respecto a veces. A causa de esto, nunca dejo que mis hijas vayan solas al bosque.

Historias de P.B: Por pura coincidencia, tuve que hablar con otro doctor, P.B, que ha estado en el campo del SAR durante años.

Nos asociaron en un barrido de cuadrícula durante un ejercicio de entrenamiento, y charlamos casualmente sobre cómo nos gusta el trabajo, qué tipo de cosas hemos visto y cosas por el estilo.

En un momento dado, pasamos por un viejo tramo de escaleras, aunque es probable que hayan formado parte de una antigua torre de vigilancia, dado el área en la que estábamos. De alguna forma, le dije que tenía curiosidad por las escaleras y que deseaba saber más sobre ellas. Acerca de ellas.

Se quedó callado un poco y parecía que quería decirme algo, pero no estaba seguro de sí debía hacerlo. Finalmente, él me dijo que apagara mi radio. Obviamente, esto es algo que nunca se supone que debemos hacer, pero lo hice, y él hizo lo mismo.

—Hace unos siete años, yo estaba fuera de guardia con un novato. Nos encontrábamos en un área del parque la cual tiene fama de ser fuente de eventos extraños e inexplicables. Desapariciones, historias sobre luces en el bosque, ruidos extraños, cosas así. El novato estaba totalmente asustado, seguía y seguía hablando de “cosas en el bosque”.

Según P.B: El tipo no paraba de hablar sobre “El Hombre Cabra”. Solo así, “Hombre Cabra” esto y “Hombre Cabra” aquello.

—Finalmente, le dije que había mucho más que temer allá afuera que una simple leyenda y que debía dejar atrás todo ese asunto del “Hombre Cabra”. El novato quería saber de qué tipo de cosas estaba hablando, y simplemente le dije que se callara y caminara. Llegamos a una cresta pequeña y había una escalera a unos diez metros más adelante. El novato se detuvo en seco y se quedó parado mirándolas. Le dije “¿Ves? Eso es algo de lo que deberías temer”. El novato me pregunto qué demonios estaban haciendo aquí, y por alguna razón, me abrí y le dije la verdad. O al menos lo que me han dicho que es la verdad. Pude haberme metido en muchos problemas por hacer lo que hice, y podría tener muchos problemas por volverlo a hacer contigo. Pero eres un buen chico, y sinceramente, quiero que dejes de investigar esto. Es obvio que solo harás eso cuando sepas la verdad. Así que te diré lo que sé, con la condición de que nunca le cuentes nada a nadie y menos a los superiores.

Le dije que no diría ni una sola palabra, y él comprobó dos veces que nuestras radios estuvieran apagadas.

—Cuando comencé a trabajar aquí, realmente aún no nos preocupaban tanto esas escaleras ni otras cosas raras que ocurren aquí. Siempre solíamos advertirle a la gente que cosas raras ocurrían en el bosque. Supongo que el Servicio Forestal se cansó de tener una tasa de desertores tan grande, por lo que decidieron hacerle saber a sus aspirantes la clase de cosas en la que se estaban metiendo, y a causa de eso, comenzaron a hacer firmar a sus aspirantes acuerdos de confidencialidad en los que acordaban no revelar nada de lo que verían trabajando. El Servicio Forestal no quería asustar a la gente, pues lo último que necesitaban eran novatos asustados yendo a hablar con los medios acerca de historias de fantasmas y escaleras embrujadas. Pero finalmente, descubrieron que los acuerdos no eran necesarios. Las personas no solo no querían hablar sobre lo que veían, sino que tampoco querían recordar. En algunas ocasiones, los medios trataban de hablar con la gente cuando los niños o los excursionistas desaparecían, y nadie decía una palabra. Realmente no puedo explicarlo. Supongo que simplemente… realmente no queremos admitir que hay algo extraño ocurriendo aquí. Este es nuestro trabajo, estar en el bosque todos los días. No podemos permitirnos el asustarnos, y la mejor manera de evitarlo es pretender que todo está bien. Así que te contaré todo lo que pienso acerca de las escaleras, pero una vez que lo haya hecho, no volveré a hablar de ellas en toda mi vida. Y más te vale que nunca vuelvas a mencionar el tema cerca de mí.

Tomo una pausa, y continúo hablando.

—Las escaleras han estado aquí desde que los bosques existen. Tenemos registros que datan de décadas describiéndolas. A veces la gente las sube y no pasa nada. Otras veces… Mira, realmente no me gusta hablar de esto, pero a veces, realmente suceden mierdas jodidamente raras y horribles. Vi a un chico que se cortó la mano cuando llego al primer escalón. Extendió la mano para tocar la rama de un árbol, y su mano acabo rebanada, todo sucedió tan rápido. En un segundo su mano estaba allí, y al siguiente se había ido. Fue una herida completamente limpia. No encontramos su mano, y el tipo casi muere. En otra ocasión, una mujer tocó una de las escaleras y un vaso sanguíneo en su cerebro explotó. Literalmente explotó, como un globo de agua. Ella se tambaleó un poco y se acercó a mí, y lo único que dijo fue “Creo que no me siento bien”. Ella cayó como un saco de harina, muerta antes de tocar el suelo. Nunca olvidaré la forma en que la sangre se filtró en el interior de su ojo. Antes de morir, lo vi rojo. Lo vi suceder y no hubo nada que pudiera hacer para ayudar. Siempre le advertimos a la gente que no se acerqué a ellas, pero por supuesto, siempre hay idiotas que se pasan las advertencias por el culo. E incluso si no les sucede nada a ellos de manera directa, algo malo siempre sucede. A veces los niños desaparecen cuando estamos buscándolos. A veces alguien muere al día siguiente, partido por la mitad en una parte completamente segura del parque. No sé por qué, pero algo malo siempre sucede. No sé exactamente por qué están aquí, pero no importa. Están aquí, y si fuéramos inteligentes, les diríamos a nuestros nuevos oficiales exactamente de lo que son capaces esas cosas.

Ambos estuvimos callados por un momento. Tenía miedo de hablar porque no estaba seguro de si él había terminado. Parecía que quería decir algo más. Finalmente él habló de nuevo.

—¿Alguna vez has notado que no puedes encontrar las mismas escaleras dos veces? —Asentí con la cabeza, esperando que continuara. Pero se quedó en silencio, caminando a mi lado, y finalmente comenzó a hablarme acerca del ciervo más grande que se había encontrado en el parque.

No saqué el tema de nuevo, y no lo presioné para que me contara más historias. Se retiró de la operación al día siguiente. Aparentemente se fue antes de que saliera el sol; él dijo que estaba enfermo. Ninguno de nosotros ha sabido de él desde que se fue.

Voy a parar aquí por el momento. Trataré de publicar la siguiente parte en los próximos días, pero dado que es el final del verano, las cosas están bastante ocupadas aquí. Gracias por el continuo interés, muchachos, ¡realmente han despertado esta curiosidad en mí que no sabía que tenía!

PARTE 5

Me disculpo por la breve actualización, muchachos. Las cosas se han vuelto un poco locas por aquí, y no estoy seguro de qué tan seguido podré actualizar en el futuro. Realmente aprecio todo el apoyo que me han brindado, y aunque solo tengo un par de historias para compartir con ustedes, ¡me interesa ver que es lo que piensan!

1-Un bombero que nos estaba ayudando en una operación de entrenamiento me contó sobre una llamada que atendió, en la que aparentemente necesitaban ayuda para rescatar a un niño de un árbol enorme.

Dijo que no le dieron detalles, solo que necesitaban que él saliera y ayudara porque carecían del equipo adecuado.

Había sido llamado específicamente porque este árbol era tan grande que los propios oficiales del SAR no se sentían seguros tratando de escalarlo. Él había sido talador de árboles antes de unirse al VFD, por lo que fue bastante fácil para él agarrar su viejo equipo de tala y venir a ayudar.

Lo condujeron a unas dos millas del bosque, y el equipo se detuvo en uno de los árboles más grandes de la zona. El bombero se echó a reír y le preguntó al capitán de operaciones cómo el niño había subido allí, incluso hizo una broma comparando al niño con un gato atrapado en un árbol, pero el capitán negó con la cabeza y le dijo que subiera allí y bajara al niño.

Me dijo que sabía que algo raro estaba pasando, pero decidió no presionar al capitán para que le dijera. También me comento que mientras trepaba el árbol, comenzó a preguntarse seriamente si es que estaban jugándole una broma.

—No había forma de que este chico hubiera sido capaz de escalar esta monstruosidad de árbol. El tronco era masivo en la base, pero a medida que subía, comenzó a hacerse más y más delgado, y casi tuve que retroceder un par de veces porque realmente no creía que iba a aguantar mi peso.

Pero él dijo que siguió, y cuando casi estaba en la parte superior, vio un destello azul en las ramas.

—Vi la camiseta del chico atorada en una rama, le llamé a él para pedirle que se acercara si es que podía, pero no me respondió. Seguí moviéndome, llamando al niño por su nombre y diciéndole que no tuviera miedo, que yo estaba allí para ayudarlo. Cuando llegué a él, supe que no me iba a responder. Lo encontré, o al menos lo que quedaba de él, acunado en la bifurcación de una rama, y ​​el hecho de que él estuviera allí era pura suerte. Si hubiera estado en otra posición, habría caído al suelo. Sin embargo, no habría importado, porque este chico había muerto mucho antes de que terminara en ese árbol. No sé quién lo puso allí, o cómo, o por qué, pero quien lo haya hecho sin duda era un maldito psicópata enfermo. Los intestinos del niño se habían salido por su boca y colgaban de las ramas. Era como una especie de terrorífico árbol de navidad, pues la forma en la que sus intestinos habían sido esparcidos por las ramas casi hacia que parecieran guirnaldas. Observé mejor y vi que incluso habían salido de su culo; parte de sus intestinos estaban colgando de la parte inferior de sus pantalones. Sus ojos se habían salido de sus cuencas, parecía que lo habían aplastado como una pelota anti-estrés al punto en que sus ojos se salieron de sus órbitas. ¿Alguna vez has visto un cuerpo que ha estado flotando en el agua durante mucho tiempo? ¿has visto como las lenguas de esos cuerpos se hinchan y se salen de la boca? Pues justamente así era. Lo recuerdo porque había moscas reptando por todas partes. Creo que debo haber entrado en shock, porque… hombre, simplemente empujé a ese chico con un palo y cayó del árbol al suelo. Rompí una rama y comencé a tocarlo con ella hasta que cayó del árbol. No sé por qué lo hice y casi me corrieron de mi trabajo por hacer eso, me dieron la regañada de mi vida. Pero hombre, la idea de llevar cargando a este chico en mi hombro durante todo el camino de bajada, reunir sus entrañas y enrollarlas a mi alrededor como una cuerda para que no se cayeran… No, simplemente no iba a ser capaz de hacerlo. He visto muchos niños muertos en mi trabajo. Más de los que alguna vez podría llegar a admitir. En una ocasión, me toco recoger el cadáver de un niño que se refugió en una bañera con agua durante un incendio en una casa; él fue hervido vivo, literalmente, el calor del incendio hizo hervir el agua y este niño fue convertido en sopa humana. Pero esto… No sé qué o quién hizo esto, pero la sola idea de tener que tocar el cuerpo de este niño simplemente me hacía perder la cabeza. Lo escuché tocar el suelo y pensé que todos se volverían locos allá abajo, pero todos sabían que estaba muerto cuando me hicieron bajar. No dijeron nada, no gritaron ni se asustaron ni nada por el estilo. Llegué al suelo y comencé a discutir con el capitán de operaciones, le dije que quién diablos se creía para enviarme allá arriba sin avisarme que había un niño muerto. Pero él simplemente me dijo que no era de mi incumbencia, y me agradeció por recoger la evidencia. Recuerdo que dijo eso, lo recuerdo específicamente porque la forma en que lo dijo era extraña. “La evidencia”. Como si ese niño fuese un objeto. Como si nunca hubiera sido un niño pequeño que se perdió en el bosque y le sucedió algo inexplicablemente horrible. El capitán hizo que un equipo me guiara fuera del bosque, pero él y otros dos se quedaron atrás, y pensé que era extraño. ¿Por qué no querían que los ayudara a llevar el cadáver? Intenté preguntar, pero los chicos que me guiaron me dijeron que no podían hablar de un “caso abierto”.

Le pregunté qué era lo que pensaba que le había sucedido al niño y él se puso pensativo por un momento, y luego me respondió.

—Honestamente, basándome en la forma en que sus tripas habían salido de su cuerpo, yo pensé que lo habían aplastado con algo enorme, pero en una lesión de ese tipo se suelen ver contusiones masivas y moretones en la piel, obviamente a causa del trauma. Pero esto no fue así. Era casi como si una aspiradora gigante le hubiera succionado sus intestinos a ese chico. Pero incluso si eso hubiera pasado, debería haber marcas o traumas de lo ocurrido. Pero no había nada, absolutamente nada, ninguna marca ni trauma.

2-Uno de los veteranos en el entrenamiento lee historias aquí en NoSleep y él reconoció mis historias. Él me conoce bastante bien, y hemos intercambiado historias antes.

Me preguntó si podía compartir algo que había notado sobre las escaleras, y algunos pensamientos que tenía.

—Estoy muy contento de que hayas decidido compartir esto. Creo que es importante que las personas estén al tanto de lo que ocurre aquí, especialmente porque el Servicio Forestal está haciendo un buen trabajo al encubrir todo.

Le pregunté a qué se refería.

—¿Qué quieres decir con qué a que me refiero? Me refiero a, no se… ¿La falta de cualquier tipo de interés de los medios? ¿Cómo es que no hay cobertura en las noticias acerca de los cuerpos de niños desaparecidos hallados a millas de dónde desaparecieron? El Servicio Forestal está haciendo todo lo posible para que la gente siga viniendo, incluso si no es seguro. Quiero decir, para ser justos, no es que estas cosas raras ocurran todos los días. Pero los números se suman, y vale la pena investigar. Especialmente las escaleras. Me sorprendió que no mencionaras las escaleras volteadas.

No sabía de qué estaba hablando, no podía recordar que él me hubiera hablado de algo así. Parecía algo incrédulo.

—Amigo, no puedo creer que hayas estado tanto tiempo sin verlas. ¿Nadie te habló de ellas? —Me encogí de hombros y le pedí que me explicara. —Bueno, están las escaleras normales, las que aparecen cuando estamos afuera. Sé que sabes sobre ellas. Pero a veces me he topado con unas que están volteadas al revés. Supongo que sería como si tuvieras una casa de muñecas, y las escaleras fueran una pieza separada. Ahora, imagina que volteas la escalera boca abajo para que el escalón superior quede atascado en la tierra y colócala en el bosque. A eso me refiero con escaleras volteadas. No las veo con tanta frecuencia, pero existen y son extrañas, por decir lo menos. Me recuerdan bastante a los escombros de casas después de un tornado, cuando las casas se destrozan y quedan cosas al azar en pie, como las chimeneas y las cercas de los jardines. Esas me enloquecen más que las normales porque no puedo describirlas tan fácilmente.

No me asusto muy fácilmente, a diferencia de la mayoría de nosotros que trabajamos aquí, pero esa idea me quedó grabada, y me perturba todas las noches. Voy a intentar encontrar más información sobre ellas.

También me hablo acerca de lo mucho que ustedes se asustaron por el hombre sin rostro. Él realmente se emocionó y me dijo que, en una ocasión, tuvo un encuentro con un ser similar.

—Estaba en un ejercicio de entrenamiento hace unos años. Estaba acampado en mi tienda y escuché a alguien caminando fuera del campamento. Se nos había dicho que no vagáramos lejos del campamento al hacer lo que ya sabes, entonces me pregunté si tal vez era un novato que se había puesto a orinar y no podía encontrar el camino de regreso. ¿Recuerdas a ese tipo de nuestro grupo hace unos años que casi se cae de la maldita montaña? Bueno, estaba paranoico porque eso volviera a suceder, así que me levanté para ver qué estaba pasando. Fui al borde del campamento y llamé a quien sea que estuviera allí y le dije que el campamento estaba aquí. Pero escuché como esa persona volvió a adentrarse al bosque, así que fui tras ella. Sé que fue una decisión estúpida, pero estaba medio dormido y realmente no quería lidiar con un idiota herido por andar deambulando en el bosque a mitad de la noche. Seguí a la persona a través de un camino recto y muerto durante aproximadamente una milla, y luego esta persona se detuvo al borde de un pequeño río. Pude ver el contorno de su silueta porque el agua reflejaba muy bien la luz de la luna, y se veía como un hombre ordinario. Tenía una mochila puesta y parecía que estaba viéndome de frente. Le pregunté si estaba bien, si necesitaba ayuda, e inclinó la cabeza como si no me entendiera. Siempre traigo conmigo mi navaja de bolsillo, y esta ​​tiene una pequeña luz de pulgar agregada como accesorio, así que la encendí y apunté la luz a su pecho, para no cegarlo. Este hombre estaba respirando lenta y profundamente, así que me preguntaba si estaba sonámbulo. Me acerqué y le pregunté nuevamente si estaba bien. Moví la luz y algo no parecía estar bien, así que me detuve. Siguió haciendo estas respiraciones realmente lentas y profundas, y de alguna forma descubrí gradualmente que eso era lo que me estaba perturbando. Era como si en realidad fingiera respirar. Era como si esta persona nunca en su vida hubiera visto a alguien respirar y aun así tratara de imitar esta acción. Su respiración era demasiado profunda y todos sus movimientos eran burdos, pues siempre que respiraba, sus hombros se desplazaban hacía arriba y su pecho se expandía de forma exagerada. Le dije que se identificara, y él hizo un ruido amortiguado. Moví la luz a su rostro y juro que casi me da un infarto al ver que este tipo no tenía cara. Solo piel lisa. Me asusté y, de algún modo esto hizo que la luz se moviera, ahí fue cuando esta cosa se acercó hacía mí, pero en ningún momento pareció haber caminado. No sé cómo explicarlo, pero en un segundo estaba en la orilla del río y al siguiente estaba a metro y medio de mí. Nunca aparté la vista ni pestañeé, era como si se hubiera movido tan rápido que mi cerebro no pudo mantener el ritmo. Tropecé y caí sobre mi trasero y pude ver una herida abrirse en su garganta. La herida se extendió hasta sus oídos, inclino su cabeza y te juro por Dios que, en ese momento, la herida se torció en una sonrisa. No había sangre, solo un agujero oscuro, y juro que me sonrió con esta herida en la garganta. Me levanté y corrí tan rápido como pude devuelta al campamento. No podía escucharlo seguirme, pero sentía que siempre estaba detrás de mí, aunque cuando volteé a mirar no pude verlo. Cuando volví al campamento; el fuego todavía estaba en marcha y supongo que el saber que ahora estaba en compañía de otras personas me hizo parar y calmarme por un momento. Esperé junto al fuego para ver si esta cosa me había seguido hasta allí, pero no escuché nada durante unas horas, así que volví a la cama. Sé que suena extraño, pero todo fue tan surrealista que fue casi como si lo hubiera descartado de inmediato como mi imaginación.

3-Estábamos contando historias de fantasmas una noche antes de acostarnos, solo para asustarnos mutuamente y burlarnos de quien sea que se asustara. La mayoría de las veces son los novatos, pero una mujer contó una historia que en realidad logró meterse debajo de mi piel un poco, y sé que también le sucedió a los demás.

Ella dijo que esta historia era real, pero de nuevo, decir que una historia es verdad es casi un cliché a la hora de contar historias de terror alrededor de una fogata. Sin embargo, de alguna forma, dudo bastante que esta historia la haya inventado. Sus expresiones al contarla coincidían con aquellas que solamente los eventos traumáticos son capaces de producir.

Ella comenzó explicándonos que cuando era pequeña, ella y su amiga solían salir a jugar mucho al bosque detrás de su casa. Ella solía vivir en el norte de Maine, donde hay una gran cantidad de bosque nacional denso y despoblado. También dijo que los bosques de allá no son como los de aquí. Los bosques de Maine son mucho más densos, al punto en que hay partes dónde la luz del sol es bloqueada completamente por las ramas de los árboles.

Ella y su amiga crecieron allí, por lo que nunca tuvieron miedo de salir al bosque solas, pero obviamente, siempre tenían un sentido de precaución en ciertas áreas.

Nos explicó que allí había una regla de la cual no se hablaba mucho, pero que consistía en que básicamente, ellas nunca debían ir a jugar más allá de una milla de sus hogares. Los adultos nunca les dijeron por qué, pero era una regla implícita que nadie se aventurara hasta allá. Ella y su amiga se divertían inventando historias de terror del porqué de esa regla. A veces solían decir que en esas partes había osos tan grandes como casas, se asustaban, escondían y hacían gruñidos terroríficos mientras una buscaba a la otra.

Ella dijo que, durante un verano, hubo una serie de terribles tormentas que volaron muchos árboles y que incendiaron una parte del bosque a unos pocos kilómetros de su casa. Los bomberos fueron capaces de controlar el incendio, pero ella dijo que algunos de ellos “no regresaron del todo”.

—Era como si hubieran vuelto de la guerra. No podías decir quién se había asustado realmente porque todos tenían la misma expresión en sus caras. Mi amiga y yo dijimos que eran como personas muertas. No sonreían ni decían nada si uno se acercaba a ellos, y la mayoría de ellos se marcharon de la ciudad en cuanto todo termino. Le pregunté a mis padres sobre eso, pero dijeron que no sabían de lo que estaba hablando. Una vez que a todos les dijeron que el bosque estaba a salvo otra vez, mi amiga y yo decidimos intentar caminar hacia el lugar donde había ocurrido el incendio. No les dijimos a nuestros padres a dónde íbamos, y siendo pequeñas, fue muy emocionante el desobedecerlos de esa forma. Hicimos una caminata de aproximadamente dos millas más o menos, y comenzamos a ver árboles quemados y esas cosas. Recuerdo que mi amiga se asustó mucho porque encontramos el esqueleto de un ciervo acurrucado debajo de un árbol, y prácticamente tuve que arrastrarla lejos. Ella quería enterrarlo, pero yo no quería que lo tocara porque sus astas eran extrañas. No puedo recordar por qué, solo recuerdo haber pensado que había algo extraño con sus astas y yo no quería que ninguna de las dos nos acercáramos. Cuanto más caminábamos, más quemado estaba todo. Eventualmente, llegamos a una zona dónde no había árboles en pie, y era como estar en otro planeta. Casi nada era verde, solo había marrón y negro en todas partes. Nos quedamos allí mirando todo, y de repente escuchamos a alguien gritando a lo lejos Entré en pánico porque pensé que era mi papá, y que iba a decirme que estaba castigada. Mi amiga se zafó de mi agarre y fue a esconderse detrás de una gran roca, porque dijo que no quería que la atraparan allí. Sus padres le habían prohibido venir al bosque, y ella les mintió diciendo que íbamos a ver una película. Yo decidí seguir a la voz y también comencé a responderle. Mientras más me acerqué a la voz, pude notar que se trataba de alguien pidiendo ayuda. Pensé que tal vez se trataba de un excursionista que se había perdido y que necesitaba indicaciones para regresar al pueblo. Eso solía ocurrir todo el tiempo, así que estaba acostumbrada a ayudar a la gente. Escuché a esa persona seguir mi voz, así que seguí gritando hasta que finalmente vi a un chico corriendo a lo lejos. Se acercó a mí y pude ver que su rostro estaba todo rojo. Le dije a mi amiga que me diera su mochila porque allí tenía un botiquín de primeros auxilios. Ella hizo un sonido de susto y me pregunto si había visto la cara de ese hombre. Le dije que se callará, y corrí hacia el chico. Me detuve a la mitad del camino y cuando él se detuvo frente a mí, pude ver que su nariz y labios y parte de su frente habían desaparecido. Era como si le hubieran rebanado esas partes con un cuchillo. Estaba sangrando en exceso de sus heridas, y vi que las rodillas de sus pantalones también estaban rojas. Di un paso atrás, pero estaba demasiado asustada para moverme mucho, y él me agarró por los hombros. Sentí como si me hubieran dado una descarga eléctrica, y él se echó hacia atrás. Empezó a balbucear, y no pude entender lo que estaba diciendo, con excepción de que parecía estar preguntando “¿cuánto tiempo se había ido?”. También me preguntó dónde estaba “su unidad”, pero yo simplemente negué con la cabeza. Él me miró y vio mi Walkman y gritó. Simplemente siguió balbuceando y tocándose la cara, y me di cuenta de que no llevaba la ropa de un excursionista. Tenía una especie de extraña chaqueta de tela gris y pantalones casi formales, y la chaqueta tenía extraños botones y bordes rojos. Seguí negando con la cabeza y le dije que no podía entender lo que estaba diciendo. Fui a abrir el botiquín de primeros auxilios, pero él volvió a gritar y dijo lo único que realmente pude entender: “No me toques, me harás volver allí”. Después de eso, salió corriendo, y pude escucharlo gritar mientras se alejaba. Cuando ya no pude escucharlo más, me di la vuelta y vi que mi amiga estaba llorando. La tome de la mano y comenzamos a caminar de vuelta al pueblo. Ella me preguntó una y otra vez qué había sucedido y quién era ese hombre, pero yo no dije nada. Cuando llegamos a casa, le dije que ya no quería jugar en el bosque con ella. Seguimos siendo amigas hasta el día de hoy, pero nunca hemos vuelto a hablar de ese incidente.

Actualizare tan pronto como sea posible, aprecio el apoyo constante.

PARTE 6

Ha pasado demasiado tiempo desde que publiqué una actualización, y lo siento por eso. También ha habido cierta confusión respecto al nuevo formato que estoy usando, pero ya lo he mejorado. ¡Las próximas historias serán publicadas de manera un poco distinta! Serán publicadas de manera cronológica y haré todo lo posible para unirlas una con otra y así no sea tan confuso de leer.

1-Cuando aún era un novato, nadie me había hablado de las cosas raras que a veces pueden llegar a ocurrir aquí. Supongo que esto fue en gran parte para evitar asustarme y que desertara. Pero después de estar unos meses en este trabajo, cuando todavía era un novato, un amigo y yo nos emborrachamos en una fiesta y él habló un poco:

—Sí, puede ser un poco loco, supongo. Creo que los peores casos son aquellos en los que las personas mueren cuando simplemente no deberían haber muerto, ¿sabes?, o cuando los encontramos muertos como diez minutos después de que alguien afirmara haberlos visto con vida. Ya sabes, mierdas tipo: “¡Pero si estaba vivo hace unos minutos cuando pasé a su lado, yo lo vi!”. Por ejemplo, recuerdo un caso en el que me encontré con un tipo caminando por un sendero bastante concurrido durante la primavera. Minutos después, alguien entró en la caseta de servicio gritando como loco y diciendo que había hallado a un hombre muerto en un charco de sangre ahí fuera en uno de los caminos. Fuimos corriendo hasta el lugar y encontramos a este tipo muerto, o al menos lo que quedaba de él, porque la parte trasera de su cabeza quedo hecho puré. Su cráneo había sido aplastado y los restos de su cerebro se hallaban desparramados como mermelada. El hombre ya era un anciano, por lo que lo primero que se nos ocurrió que había pasado fue que se había caído y golpeado la cabeza. Los ancianos se caen todo el tiempo, no es la gran cosa, excepto que esta área donde cayó NO TENIA NI TIENE grandes rocas. Ni siquiera hay tocones o ramas grandes, ni nada de eso. No había rastros de sangre, por lo que evidentemente había muerto en el mismo lugar dónde lo encontramos. En seguida pensamos que había sido asesinado, pero también descartamos la idea, pues como dije, este camino es bastante concurrido, por lo que, si alguien se hubiera acercado por detrás y lo hubiera asesinado a golpes, alguien debería haber visto lo que paso o mínimo debería haber escuchado al hombre gritar. Y de nuevo, incluso si alguien no hubiera escuchado ni visto nada, habría un rastro de sangre por todo el lugar o manchas salpicadas en todas partes. Pero todos en la escena dijeron que se veía exactamente como si se hubiera caído y golpeado la cabeza contra una roca. Entonces, si eso fue realmente lo que paso, ¿qué demonios le golpeó la cabeza?

Mi amigo también me contó otra historia esa noche.

—Y luego hace unos cinco años, cuando aún trabajaba al norte del estado, tuvimos un caso en el que hallamos el cadáver de una mujer. La encontramos en medio de un grupo de grandes enebros, acurrucada en posición fetal. La levantamos para moverla, y una jodida cascada salió de su boca, salpicando mis zapatos. Su ropa estaba seca y su cabello estaba seco, pero la cantidad de agua en sus pulmones y estómago fue fenomenal. Irreal, hombre. Los forenses nos informaron que la causa de muerte fue porque se ahogó. Sus pulmones estaban completamente llenos de agua. A pesar de que estábamos en una zona alta de la naturaleza y en dónde no había ningún cuerpo de agua en millas. Allí no había lagos o ríos, ni siquiera charcos. Tampoco encontramos signos de que hubiera sido asesinada. Quiero decir, sí, es posible que hubiera sido asesinada. Pero ¿por qué matarla así? ¿Por qué no solo apuñalarla y listo? Y lo mismo con el tipo ¿porque no simplemente lo degollaron? No sé, eso fue completamente raro.

Ahora, por supuesto, eso me asustó un poco. Pero estábamos borrachos, y creo que fácilmente, cualquier cosa que se diga en estado de ebriedad puede ser inventado. También asumí que había exageración allí, ya que, ya saben, estábamos borrachos.

Ahora, no me gusta hablar mucho sobre esta historia que estoy a punto de contarles. He hecho de todo para poder olvidarme de este incidente, pero bueno, siempre es más fácil decir las cosas que hacerlas.

2-Esto sucedió unos seis meses después de la conversación con mi amigo en el bar, y hasta ese momento no había tenido muchas experiencias relacionadas a cosas raras. Algunas cosas aquí y allá, y por supuesto las escaleras, pero es increíblemente fácil acostumbrarse a ese tipo de cosas cuando los tratas como si fuera algo normal. Este caso fue un poco diferente.

Un tipo con síndrome de Down de unos 20 años desapareció después de que su familia lo perdió de vista en un camino importante. Eso fue extraño en sí mismo, porque este tipo nunca se alejaba de su mamá.

La mujer estaba absolutamente convencida de que su hijo había sido secuestrado, y desafortunadamente, un oficial del SAR que ya no trabaja aquí, tuvo la genialísima idea de decirle a la madre que a nadie le interesaría secuestrar a alguien con… bueno… ese tipo de discapacidad.

Este tipo no fue nada delicado.

Perdimos mucho tiempo tratando de calmarla lo suficiente como para que nos diera información sobre él, y luego emitimos una alerta de personas desaparecidas.

Debido a la urgencia de la situación, ya que la madre nos confirmó que este hombre no podía pasar mucho tiempo solo, ni podía hacer tareas básicas por cuenta propia, decidimos pedirle ayuda a la policía local. No lo encontramos la primera noche, fue desgarrador. Ninguno de nosotros quería pensar en él estando solo allí afuera, en medio de la noche, a merced de los peligros del bosque. Supusimos que simplemente estaba vagando todo el tiempo y que siempre estaba a un paso de nosotros. Trajimos a los helicópteros al día siguiente, y lo hallamos en un pequeño cañón. Ayudé a traerlo de vuelta, pero él estaba en mal estado, y creo que todos sabíamos que no iba a lograr sobrevivir.

Se había caído y se había roto la columna, y no podía sentir la mitad inferior de su cuerpo. También se había roto ambas piernas, tenía una fractura en el fémur y había perdido demasiada sangre.

Probablemente el miedo y la confusión de estar solo, hicieron que este chico tratara de arrastrarse de un lado a otro y se terminara agravando sus heridas. Sé que suena horrible, pero mientras viajaba en el helicóptero con él, le pregunté por qué se había alejado.

Solamente quería que me dijera algo, algo que me sirviera para hacerle saber a su mamá que esto no había sido su culpa, porque este hombre estaba agonizando y era muy probable que no lograra vivir para decirle unas últimas palabras a su mamá.

El tipo mientras lloraba, me dijo que “un niño triste” había querido jugar con él, Este “niño triste” le dijo que quería hacer un “intercambio” para poder regresar a casa. Luego él cerró los ojos, y cuando se despertó nuevamente, se encontraba en el cañón. No estoy seguro de que eso halla sido exactamente lo que dijo, pero es lo que yo pude interpretar.

Siguió llorando, preguntando dónde estaba su madre, y yo le tome la mano e hice todo lo posible por mantenerlo calmado.

—Hacía frío afuera. —Él siguió diciendo eso. —Hacía frío allí afuera. Mis piernas estaban congeladas. Hacía frío allí afuera. Hace frío en mí. —Se siguió debilitando hasta que finalmente dejo de hablar y cerró los ojos por un momento. Luego, cuando ya estábamos a solo unos cinco minutos del hospital, me miró directamente, con estas grandes lágrimas corriéndose por su cara, y me dijo: —Mamá no me verá más. Amo a mamá, ojalá estuviera aquí.

Y finalmente cerró los ojos y simplemente… ya no despertó. Fue horrible, y no me gusta hablar de eso. Este caso fue uno de los primeros que realmente me perturbo por mucho tiempo.

3-Debido a lo mal que me afectó el caso anterior, me comuniqué con un oficial del SAR de alto rango, y quien terminó ayudándome a superarlo.

A medida que pasó el tiempo y nos conocimos mejor, terminó compartiendo una de sus historias conmigo. Fue una anécdota inquietante, pero me ayudó a saber que no he sido el único afectado por las cosas raras que han ocurrido aquí.

—Creo que esto sucedió antes de que empezarás a trabajar aquí, porque si no es así, deberías recordarlo. Por alguna razón no acabo en las noticias, pero creo que la mayoría de la gente que ha estado trabajando aquí el tiempo suficiente sabe de esto. En una ocasión, el parque vendió una parcela de tierra a una empresa de explotación maderera, y fue algo realmente polémico. Pero no era tan grande o antigua la porción, y realmente ​​necesitábamos dinero en efectivo. Como sea, cuando la empresa ya se hallaba trabajando en la porción, cierto día recibimos una llamada de parte de ellos en la que exigían ver a nuestros superiores de inmediato. No sé por qué, pero terminaron enviándome a mí y algunos otros tipos, supongo que fue para ver que rayos era lo que querían. Llegamos allí, y vimos un montón de leñadores reunidos alrededor de un árbol que acababan de cortar. Estaban todos completamente furiosos, el capataz se acercó a nosotros y dijo que quería saber qué demonios estábamos haciendo. “¿Qué demonios piensan que es esto, una broma enferma? ¡Tienen un montón de agallas para hacer esto! ¡Compramos esta parcela de forma justa!” Bueno, en ese momento, no sabíamos de qué demonios estaba hablando, así que nos acercamos a ese árbol derribado y el capataz lo señalo y nos dijo que cuando lo cortaron, ya estaba así. El interior del árbol estaba podrido y hueco en una parte, y cuando lo cortaron dejaron al descubierto esa cámara, y en ella había una mano. Una mano humana perfectamente cercenada. Y parecía que estaba realmente fusionada con el interior del árbol. Bueno, ahora NOSOTROS éramos los que creían que nos estaban jugando una broma, así que les dijimos que no nos gustaban esta clase de cosas, les dijimos que se fueran a la mierda y comenzamos a irnos. Pero ellos nos dijeron que ya habían llamado a la policía y que, si nos íbamos de allí, no dudarían en convocar a la prensa. Bueno, eso último llamo la atención de los jefes, así que se quedaron y hablaron con la policía al respecto. Todos negamos haber puesto la mano allí y, además, ¿cómo alguien lo habría hecho? Era claramente una mano real, pero no estaba momificada ni era esquelética. Era nueva, probablemente ni siquiera tenía un día de haber sido cortada. Y definitivamente estaba fusionada con la madera, al punto en que era posible ver el molde en el interior del árbol. Los madereros insistieron en que ellos no la pusieron allí. De alguna manera, esta mano humana fresca terminó fusionada al interior de ese árbol. Al final los policías cortaron esa sección del árbol en un pedazo movible, luego quitaron la mano y el área se cerró. Hubo una investigación bastante grande, pero sé que no encontraron ninguna respuesta. Ahora ese incidente se ha convertido en una leyenda, y hasta donde sé, no hemos vuelto a vender ninguna propiedad a nadie desde entonces.

4-Como todos ustedes saben, fui recientemente a un seminario de capacitación y escuché algunas cosas increíbles y horribles allí. Uno de los muchachos con los que hablé mientras estaba allí me contó una historia cuando estábamos todos alrededor de la fogata una noche. Los dos estábamos bastante borrachos. Algo me dice que ustedes ya notaron que este patrón se repite bastante, y al final, terminamos intercambiando historias. Él me termino contando esto:

—Yo y otro hombre estábamos en una búsqueda de campo porque algunos campistas habían informado haber escuchado gritos en la noche. Nos enviaron a investigar el área y yo estaba furioso. Habíamos tenido a tres malditos pumas en las áreas de campamento en ese año y me estaba hartando de lidiar con ellos. Además, simplemente no me gustan. Son un dolor en el culo y son ruidosos y siempre saben cómo asustarme. Malditos pumas. Ojalá se extinguieran, que se jodan. El caso es que estaba con este tipo, rastreando al animal y él estaba convencido de que yo estaba exagerando. Eventualmente llegamos a una zona con muchas ramas rotas y con un montón de hojas aplastadas, rápidamente deducimos que se trataba de la guarida del animal. Llamé y me dijeron que confirmara si era posible, y para hacer esto, era necesario encontrar excremento de puma en el lugar. Pero no vi nada, así que, básicamente, les digo que lo olviden, ya teníamos suficiente evidencia y sabíamos que el animal estaba cerca, aún si no habíamos visto su popo. El tipo con el que estaba se alejó para ir a orinar o lo que sea y yo me quede atrás mirando una pequeña madriguera bajo un árbol para ver si ahí había un zorro, porque hombre, adoro los zorros, me encantan esos animales. Son lindos como el infierno. Pero volviendo al tema, yo estaba mirando ese árbol y empecé a escuchar el crujido de unas ramas y el sonido venía de la dirección en la que mi compañero se había marchado. Saque pistola, aunque bueno, todos sabemos que las balas no le hacen ni cosquillas a un puma. La cargué y le grité a mi compañero que moviera su gordo trasero y regresara, pero él estaba demasiado lejos y no podía oírme. Me levante y me fije de donde venía ese sonido, y no te mentiré, hombre, me hice pis en los pantalones. Logre distinguir a un tipo dirigirse hacia mí, y ese hombre estaba dando saltos mortales a través del puto bosque. En lugar de caminar, este tipo estaba haciendo toda clase de volteretas por el aire, y juro por Dios que cayó y saltó en cada puto tronco y arbusto en su camino sin lastimarse, era como si supiera exactamente en dónde iba a caer. Le grité al tipo que se detuviera justo donde estaba, apuntándole con mi arma directamente, pero él seguía saltando, y yo simplemente lo perdía de vista todo el tiempo. Disparé al suelo frente a él a modo de advertencia, sé que fue una estupidez, pero no quería que este tipo estuviera cerca de mí. Cuando disparé, él estaba a unos cincuenta metros de mí, y tan pronto como el arma se disparó, se dio la vuelta y se alejó, retrocediendo hacia el bosque, aun haciendo piruetas. Mi compañero escucho que mi pistola se disparó, así que volvió corriendo y pregunto qué paso. Le dije que había un jodido loco en el bosque, saltando por Dios sabe qué, y que teníamos que largarnos de allí. Dejé que la policía supiera lo que sucedió, y por fortuna no me sancionaron de ninguna forma por haber disparado, pero, hombre, no sé en qué estaba pensando ese hijo de puta, pero nunca había visto algo así antes.

Creo que podemos estar de acuerdo en que hay cosas raras sucediendo aquí en el bosque, y aunque no voy a hablar sobre lo que podría estar originando todo esto, ni ofrecer ninguna teoría, quiero que sepan que es IMPORTANTE estar preparados si es que algún día van de paseo al bosque. Sé que muchos de ustedes creen que son invencibles, pero créanme, el hecho es que PUEDEN morir por ahí, o lesionarse, o desaparecer. Es más fácil de lo que nunca hubieran imaginado.

Me disculpo por esta actualización relativamente breve, muchachos, haré todo lo posible para continuar esta serie de historias lo antes posible. Gracias por todo su apoyo continuo, ¡significa todo para mí!

PARTE 7

Una de las cosas que me preguntan mucho, aquí en Internet y en la vida real, es sobre si alguna vez me he encontrado con criaturas como The Rake, los Wendigos u otros seres mitológicos de esa clase.

Honestamente, no puedo decir que sé mucho acerca de ellos, pero basándome en algunas lecturas ligeras que hice, puedo decir que he escuchado historias de compañeros que parecen relacionarse con estas criaturas.

Estoy seguro que muchos de ustedes han escuchado ese viejo proverbio que dice que todas las leyendas que la humanidad ha creado, han surgido de algún lugar o evento verdadero, y estoy seguro de que es cierto, pero como todos ustedes saben, siempre trato de tomarme esta clase de temas con el mismo escepticismo y calma que posee un grano de sal. Es necesario en este trabajo.

Trabajar como oficial del SAR es como trabajar en un hospital, me imagino: Si trabajas en un hospital, puedes pasar todo el día pensando cuántas personas han muerto allí, y en como podrías ser atacado por fantasmas, poltergeists, o como quieras llamarlos, pero eso no te sirve de nada. Simplemente hace que sea más difícil hacer tu trabajo.

Creo que muchos de nosotros nos sentimos así, y es por eso que tratamos de hacer nuestro trabajo fingiendo que nada raro pasa aquí. Una vez que te vuelves paranoico, no hay vuelta atrás, y muchos cadetes terminan desertando.

Mi parque, en especial, parece tener un alto índice de desertores porque aquí los cadetes apenas se gradúan y se andan asustando con todo, y parece que simplemente no pueden dejar ir las cosas. Uno tiene que aprender a internalizar las cosas y deshecharlas.

1-He hablado un poco con mi amiga K.D sobre su experiencia, porque quería saber qué pensaba acerca de los Wendigos. Ella realmente no tuvo nada en particular que decirme, aparte, ella tampoco quería pensar mucho en el tema. Sin embargo, me hablo acerca de un amigo suyo que parece haber tenido una experiencia cercana con uno.

Me puse en contacto con esta persona, a la que me voy a referir como H, por Skype, y acordó hablar un poco conmigo.

Él sabe acerca de mi trabajo, y está de acuerdo en que publique la historia de la manera exacta en la que me la contó:

Crecí en el centro de Oregón, y ahí hay una reserva llamada Warm Springs a unas dos horas de donde yo vivía. Menciono esto porque mucha gente en mi área tiene amigos allí, y muchas de las tierras en esa área pertenecen a una tribu nativoamericana. Cuando era niño, mi familia y yo solíamos ir a acampar allí. Obviamente no en la reserva como tal, por supuesto, pero si en las zonas cercanas a ella, y termine conociendo a muchos niños que crecieron allí. Llegué a entablar amistad con un niño descendiente de nativos, su nombre era Nolan, y solíamos pasar el rato juntos siempre que nuestras familias se encontraban en la reserva. Nuestras familias terminaron entablando amistad, lo cual nos permitió comunicarnos para poder acampar en la misma época. Nuestro campamento duraba al menos dos semanas, por lo que solíamos estar fuera de casa por mucho tiempo.

[Le pregunté si acampaban en una casa rodante o en una tienda de campaña.]

Acampábamos en una casa rodante, mi padre tenía una, así que supongo que no era realmente un campamento, pero siempre nos traíamos nuestras carpas y cosas así, y la mayoría de las noches las instalábamos afuera de la casa rodante. Me gustaba dormir afuera, por lo que no dormíamos mucho en la casa rodante.

[En este punto hablamos un poco sobre el campamento].

En fin, volviendo al tema, esto ocurrió un año después de que Nolan y yo estuviéramos acampando allí, creo que en aquel entonces teníamos como doce años o algo así. Queríamos salir y acampar cerca de un río cercano, porque queríamos intentar hacer pesca nocturna, creo que debimos habernos alejado aproximadamente un kilómetro y medio del campamento principal. Lo suficientemente lejos como para no poder oír o ver a nadie más, lo recuerdo.

Estuvimos jugando la mayor parte del día, realmente no recuerdo mucho al respecto, pero en algún momento, terminamos haciendo una fogata, siendo honesto yo quede bastante impresionado pues nunca antes había visto a alguien usando piedras para hacer una fogata. Pensé que era algo genial. Logré que me enseñara cómo hacerlo y terminamos prendiéndole fuego a muchas cosas, y viéndolo ahora, sinceramente fue algo realmente estúpido, porque era pleno verano y, si no recuerdo mal, la advertencia de fuego era amarilla o naranja .

Pero, afortunadamente, no causamos ningún incendio riesgoso ni nada, y cuando finalmente llego la noche, nos quedamos sentados alrededor de la fogata y hablamos sobre lo que sea que hablen los niños de doce años, realmente no lo recuerdo. Lo que sí recuerdo es que, en algún momento, Nolan miró por encima de mi hombro directamente hacia el río.

Por la forma en que establecimos nuestro campamento, estábamos a unos tres metros del río, y estábamos en el punto más ancho, por lo que probablemente la otra orilla del río se hallaba a unos seis metros. Hace calor en el verano, pero a pesar de ello, el agua de los ríos siempre se mantiene fría, lo cual es algo importante.

Miré por encima de mi hombro y pude ver algo caminando en el agua del río en la otra orilla. Desde donde estábamos, parecía tratarse de un ciervo, pero no podía verlo bien por el fuego. Me levanté para mirar más de cerca y vi un par de astas, así que pensé que se trataba de un ciervo macho. Pero pensé que era extraño que se estuviera metiendo en el agua, y definitivamente se dirigía hacia nosotros, por lo que le pregunté a Nolan qué pensaba que debíamos hacer.

Él estaba mirando la fogata con una expresión extraña y me dijo que me sentara y me callara, así que lo obedecí, porque nunca antes lo había visto actuar de esa manera. Me susurro que lo ignorara y que siguiera hablando con él, pero no se me ocurrió nada que decir.

Nolan estaba contándome de un episodio de un programa de TV, pero podía oír al ciervo moverse por el agua, así que no le estaba prestando atención, y seguí intentando ver por encima de mi hombro, pero cada vez que lo hacía, Nolan me golpeaba en el brazo y hacía que lo mirara. No estaba realmente asustado, en realidad, solo estaba algo confundido. Pero luego escuché al ciervo salir del agua, y pude ver cómo era, y me di cuenta de que no era un ciervo… porque esa criatura estaba caminando en dos patas.

Empecé a ponerme de pie, estaba muy asustado, pero Nolan simplemente me tiró al suelo y habló más fuerte sobre este programa de televisión, y podía decir que él estaba tan asustado como yo, probablemente aún más. Se inclinó y atizó el fuego con un palo, y él me susurró que haga lo que haga, no debía hablar con esa cosa.

Pude ver que la criatura se acercó cada vez más, hasta que termino justo detrás de la espalda de Nolan.

Estaba a punto de mearme en los pantalones, y creo que probablemente hubiera corrido si hubiera estado solo, pero no quería dejar a Nolan con esa cosa, así que me quedé sentado muy quieto y mirando furtivamente.

La criatura no era tan alta, pero la forma en que se comportaba era extraña, pues parecía tener dificultad para equilibrarse. Realmente no puedo describirlo bien, pero era como si se balanceara demasiado hacia adelante.

El monstruo simplemente se quedó detrás de Nolan durante un largo tiempo, y finalmente Nolan se quedó sin cosas que decir y nos quedamos sentados allí por un segundo. El fuego estaba haciendo ruido, pero juro que podía escuchar a esa criatura hablar en voz muy baja. No podía escuchar lo que decía, así me incliné un poco hacia adelante y, de hecho, SI me oriné en los pantalones cuando esa cosa también se inclinó hacia delante. No pude ver su cara, pero si vi sus ojos. Y hasta el día de hoy, aún recuerdo exactamente como eran.

Sus ojos eran blancos. Era un par de ojos nublados y lechosos.

¿Alguna vez viste “El señor de los anillos”? ¿Recuerdas una escena en la que Sam, Gollum y Frodo están en un lago y Frodo cae al lago y un montón de fantasmas con ojos blancos nadan hacia él? Así es como se veían los ojos de este monstruo.

En ese momento, todo lo que vi fueron esos dos ojos blancos flotando sobre la cabeza de Nolan, y la forma realmente vaga de las astas saliendo de su cabeza. No sé cómo se veía mi cara, pero exactamente al mismo tiempo, Nolan y yo salimos corriendo de ese lugar, huyendo sin parar hasta llegar a la casa rodante.

Mis pantalones estaban empapados de orina, así que me los quité mientras corríamos y los arrojé a los arbustos. Los dos nos detuvimos una vez que finalmente llegamos a la casa rodante de mi padre y no pudimos ver nada persiguiéndonos, así que nos quedamos allí y recobramos el aliento.

Le pregunté qué era esa cosa, pero Nolan me dijo que no sabía. Me dijo que su abuelo solo le había advertido que si alguna vez esa criatura se le acercaba cuando estuviera en el desierto, nunca, pero nunca debía hablar con él ni escuchar nada de lo que dijera. Le pregunte si es que también lo había escuchado hablar, y él me dijo que sí, pero que lo único que había podido entender fue “ayudarte”. Creo que terminamos durmiendo en la casa rodante con mis padres, y la noche siguiente volvimos a salir, pero no volvimos a ver nada extraño.

Eso me recuerda, en muchos sentidos, a la leyenda del Wendigo. Hay una frase utilizada para describir a esta criatura que creo encaja perfectamente con esta anécdota, la cual dice que el Wendigo es “el espíritu de los lugares solitarios”.

A veces, cuando estoy en la naturaleza, donde sé que no hay nadie a mi alrededor en millas y millas, me da este tipo de antojo que no puedo explicar. No sé si le pasa a alguien más, pero es este deseo de consumir carne humana. No es que anhele nada en particular, es más como un hambre extraño y perturbador que proviene de cada parte de mi intestino.

2-También quise saber más sobre el hombre sin rostro y encontré algunas experiencias relacionadas. Le pregunté a mi círculo de amigos si es que habían tenido una experiencia con ese ser extraño, y uno de ellos me dijo que cuando estaba haciendo reparaciones en un área de su parque, vio algo similar.

Estábamos cenando en la ciudad, éramos cinco de nosotros incluido yo mismo.

Este chico, estaba re-pintando un puesto de información y escuchó a un hombre preguntarle cómo llegar al campamento más cercano. No se dio la vuelta para mirar al hombre porque se hallaba subido en una escalera, pero le informó al hombre que no había ningún campamento cerca, pero que, si se dirigía por la carretera a unos seis kilómetros, encontraría uno en otro parque.

Él preguntó si podía serle de alguna otra ayuda, pero el hombre dijo que no, y le dio las gracias. Mi amigo dijo que siguió pintando, pero que estaba escuchando atentamente y nunca escuchó al hombre irse.

—En el momento en que vino y habló conmigo, los pelos de mi cuello se erizaron, pero no estaba seguro de por qué. Tenía una sensación muy incómoda sobre todo el asunto, y lo único que quería era terminar de pintar y salir de allí. Pensé que tal vez parte de eso se debía a que no podía darme la vuelta para mirar al hombre, pero realmente sentía que algo extraño estaba pasando. También había un extraño olor flotando en el aire, incluso antes de que el tipo me hablara, era un aroma similar a sangre putrefacta. Miré a mi alrededor para ver que estaba provocando ese olor, pero no pude ver nada. Así que esperé a que el tipo se alejara, pero no lo escuché irse, lo que me hizo pensar que estaba allí parado y mirándome, por lo que le volví a preguntar si podía hacer algo por él y él no respondió. Sin embargo, sabía que él estaba allí, porque no lo había escuchado irse, así que hice un incómodo giro en la escalera para mirar hacia abajo y ver qué estaba haciendo. Ahora, admito que podría haber sido mi cerebro jugándome una broma, pero te lo juro que por una fracción de segundo cuando me di vuelta, vi que ese hijo de puta no tenía cara. Su rostro era casi cóncavo, y totalmente liso, y casi me dio un jodido ataque al corazón porque ni siquiera podía analizar en mi cerebro lo que estaba viendo. Creo que estaba a punto de decir algo, pero ocurrió una especie de “pop” en mi cabeza y de repente, se trataba de un tipo normal con cara. Debo haber tenido un aspecto extraño porque ese hombre me preguntó si estaba bien, y yo estaba como “sí, estoy bien”. Él me volvió a preguntar sobre el lugar de campamento otra vez y le señalé a dónde tenía que ir, y dijo: “No soy de por aquí ¿puedes ayudarme a llegar allí?” Fue en ese puto instante en que finalmente supe que algo realmente extraño estaba ocurriendo, porque no había forma alguna de que ese tipo hubiera llegado allí y no supiera dónde estaba. Y aparte no había ningún auto cerca, ¿cómo pudo haber llegado allí? Le dije que lo sentía pero que no podía llevarlo a ningún lado en un vehículo de la compañía, y me dijo “Por favor, realmente no sé dónde estoy, ¿puedes venir conmigo y ayudarme a llegar allí?” Ahora estaba seriamente extrañado, empecé a preguntarme si esto era algún tipo de emboscada, trampa o lo que sea. Le dije que podía llamarle un taxi para que saliera y lo llevara a donde quería ir, saqué mi teléfono de mi bolsillo y él simplemente dijo “no” y se fue corriendo muy rápido. Pero él no salió del parque, él regreso a los malditos árboles y yo entré en mi maldita camioneta y empecé a salir de ahí, mandé al carajo la pintura. Miré en el espejo retrovisor para ver dónde estaba ese tipo cuando me estaba yendo y vi que él estaba de pie justo en la entrada de los árboles otra vez, no sabía cómo diablos había llegado tan rápido, pero esta vez, vi que realmente el hijo de perra no tenía rostro. Lo observe mientras me iba, y justo antes de doblar la esquina, el hombre dio un gran paso hacia los árboles y se disolvió en el aire, supongo. El bosque estaba bastante oscuro, por lo que simplemente podría haberse mezclado con la oscuridad, pero realmente se sintió como si simplemente se hubiera desvanecido.

3-Curiosamente, justo después de que este tipo terminó su historia, alguien más comenzó a hablar de una experiencia similar, pero con un giro de tuerca ligeramente diferente.

—Bueno, creo que algo extraño me ocurrió a mí también una vez. Estaba haciendo un recorrido de exploración, y estaba en el medio de la nada averiguando dónde íbamos a poner un sendero. No había visto a alguien más durante probablemente dos horas, así que realmente no estaba prestando atención a dónde iba, solo estaba mirando al suelo en la mayor parte del tiempo. Entonces, de la nada, llegué a la cima de una pequeña colina y casi choqué con este tipo. Era un hombre anciano, probablemente en sus sesentas, y comencé a pedirle disculpas por tropezarme con él. Y entonces noté su cara, y probablemente debí haber parecido un idiota porque me detuve y solo lo miré. Me tomó un segundo averiguar qué estaba mal con él, pero finalmente me di cuenta que el rostro de este tipo era ENORME. Sé que suena raro, pero esa es la única forma en que puedo describirlo. Su cabeza no era grande ni nada, era de tamaño normal, pero la cantidad de espacio que ocupaba su cara era demasiada. Era como si le hubieran quitado la cara, la hubieran estirado como una máscara de goma, y se la hubieran vuelto a poner. Él no dijo nada, simplemente me miro, y retrocedí y me quedé tartamudeando y diciendo que lo sentía, lo rodeé y salí de allí e hice lo que tenía que hacer. Todo el tiempo, seguí mirando detrás de mí porque estaba tan asustado de que me apareciera por detrás o algo así. Sé que suena ridículo, pero les juro que fue una de las cosas más espeluznantes que he visto en mi vida.

4-Cambié el tema a las escaleras un poco más tarde, y hubo un cambio definitivo en el entusiasmo. Nadie habló al principio; hay un verdadero estigma en hablar acerca de las escaleras, incluso cuando estamos lejos del trabajo. Pero rompí el hielo con una historia propia, y el tipo que contó la historia sobre el hombre sin rostro me relato esta anécdota, aunque en voz muy baja.

—Hace un par de años, yo estaba acampando con mi novia, y estábamos a unas dos millas de la carretera en este sitio que conozco. Esa noche nos fuimos a la cama, pero no pudimos dormir porque…

Alguien interpuso un comentario gracioso relacionado al sexo, y casi estuvimos peligrosamente cerca de cambiar el tema, pero volvimos a encarrilarnos en las escaleras.

—Ja ja, sí, muy gracioso, hijo de puta. No, fue porque estuvimos escuchando ese extraño rechinido. Mi hermano solía rechinar los dientes mientras dormía, y ese ruido me recordó bastante a eso. Mi novia estaba enloqueciendo, pero solo le dije que lo ignorara porque yo ya lo había escuchado antes y siempre se iba si lo ignorábamos. Se va con el tiempo, ustedes saben a qué me refiero.

Todos sabíamos a qué se refería.

—Así que eventualmente logré hacer que se durmiera, pero me desperté probablemente dos horas después porque algo estaba saliendo de la tienda. Me di la vuelta y ella no estaba allí, y me asusté un poco, porque …

Pensó por un segundo y luego tomó un largo trago de cerveza y siguió hablando.

—De todos modos, salí corriendo de la tienda llamándola por su nombre, pero no tuve que ir muy lejos. Ella estaba de pie al borde del campamento mirando algo en los árboles y pude ver que estaba muy pálida. La fogata casi se había apagado, pero aún era lo suficientemente brillante como para verla. De todos modos, corrí para ver qué estaba pasando y ella estaba profundamente dormida, pero tenía los ojos abiertos. Tenía esta mirada realmente fuera de sí, ¿sabes? Así que puse mi brazo alrededor de su cuerpo para guiarla, pero ella no se movió. Ella simplemente dijo en voz baja algo así como: “Tengo que irme, Eddie. Tengo que irme, él ya está aquí.” Yo estaba como: “solo estás sonámbula, vuelve a la cama”, pero ella no se movió. Simplemente se mantuvo de pie y diciendo que tenía que irse. Intrigado, miré hacia donde ella miraba, y ahí había una jodida escalera a la derecha, a unos quince metros de distancia. De color gris y hecha de hormigón. Y ella comenzó a caminar hacia ella, pero yo tiré de ella hacia atrás y eso la despertó. Me miró como si estuviera jodidamente loco, y me preguntó por qué coño estaba fuera de la carpa. No le conté nada, solo le dije que estaba sonámbula. La escalera había desaparecido, así que ella regresó a la tienda y se durmió nuevamente. No sé … No me gusta pensar en eso, ¿sabes?

Todos lo sabíamos.

—Ustedes recuerdan a ese niño con… No recuerdo qué, tenía una especie de problema cerebral, no era Down, sino otra cosa. Bueno, tuve que leer el informe que me dieron cuando lo encontraron una semana después de su desaparición y fue jodidamente extraño. Quiero decir, esta clase de cosas deben tomarse con escepticismo, porque es probable que este niño halla inventado mucho de lo que dijo, pero algunas de estas cosas que mencionaron en el informe, no creo que él pudiera haberlas inventado.

—¿Cómo cuáles? —Pregunté.

—Bueno, antes que nada, él habló de las escaleras. Dijo que había estado viendo a su padre encender una fogata y que las escaleras “se le acercaron” y que tenía que subir por ellas o sino algo malo pasaría. Los policías no pudieron entender que fue lo que dijo después de eso, porque se la paso diciendo “como la fogata” una y otra vez. Y él también hablo acerca de sonidos extraños, pero no pudo decir como sonaban, solo dijo que eran ruidosos y que tuvo que cubrir sus orejas para no escuchar, pero lo que más recuerdo es que le preguntaron dónde se había ido exactamente, y él simplemente dijo que había estado allí. El niño no dejo de apuntarse a sí mismo, por lo que los policías dedujeron que se refería a que nunca se había ido. Dijo que no tenía miedo porque las escaleras estaban allí y dijo que hablaron con él, pero no como si la gente hablara. Como dije, las palabras del niño en su mayoría no fueron lógicas y tengo la sensación de que los policías no anotaron todo lo que dijo. Terminaron diciendo que el niño tenía algún tipo de amnesia o fuga y que creían que no estaba bromeando. Pero eso realmente no explica por qué ese chico regresó una semana después perfectamente bien, sin una mancha de tierra y bien alimentado, pero bueno, lo que dicen los policías es lo real y no se debe cuestionar.

Todavía hay muchas preguntas que quiero responder. Seguiré preguntando y averiguando lo que pueda. La próxima actualización debería ser pronto, gracias por ser tan pacientes.

PARTE 8 (FINAL)

Esta será mi actualización final por ahora.

Las cosas se han deteriorado aquí hasta un punto que no preví. No sabía cuánto escribir sobre las cosas que están sucediendo aquí afectaría cada parte de mi vida, y tal vez fue estúpido de mi parte. Tal vez debería haberlo considerado más en serio, pero sinceramente pensé que estaba escribiendo sobre cosas que algunas personas querrían escuchar. No pensé que recibiría tanta atención.

La gente me pregunta por las escaleras ahora. No sucede todos los días, pero cuando sucede, nunca sé qué decir. Mis jefes saben que alguien está hablando de ellas, y estoy seguro de que, si lo saben, los superiores también lo saben. Y puedo decirles que no están contentos con eso. Se me ha pedido formalmente que ya no diga ni una palabra sobre ellas a nadie, que es parte de la razón por la cual esta debe ser mi actualización final.

No puedo arriesgar mi trabajo por esto; por mucho que haya sido maravilloso sacarme muchas de estas cosas de la cabeza, todavía amo mi trabajo y necesito estar aquí. Otro de los motivos por los que debo permanecer aquí, es porque quiero averiguar qué diablos está ocurriendo. Es posible que cuando lo descubra, no pueda decirle a la gente que es lo que hay ahí afuera, pero al menos podré dirigirlas a una zona segura.

Debido a la cantidad de atención que han recibido las historias, he escuchado muchas historias que se intercambian de un lado a otro. He escuchado tantas que ni siquiera puedo recordar la mayoría de ellas. Las que sí recuerdo son las que deseo poder olvidar.

1-Una historia que ha circulado aquí fue sobre una joven que desapareció en el norte del estado. Inicialmente, todos supusieron que era una fugitiva. Ella no venía de un buen hogar, por lo que realmente no era ninguna sorpresa que eligiera irse de su casa. Pero la gente comenzó a decir que la habían visto por el parque poco antes de que desapareciera, por lo que enviaron a algunos de los oficiales del SAR a la zona para asegurarse de que ella no se hubiera perdido en los senderos posteriores. Les tomó un tiempo, pero la encontraron. Bueno, al menos lo que quedo de ella. Solo hallaron la mitad de su lengua y un cuarto de la mandíbula inferior. Cortes muy limpios, por lo que escuché. Nunca han encontrado el resto de ella.

Tantas historias sobre niños. Muchos de ellos desaparecieron y aparecieron en cuevas, atrapados entre espacios imposiblemente estrechos. Muchos de ellos se encontraron en los picos de las montañas, o en el fondo de escarpadas barrancas. A veces les faltan zapatos, les faltan calcetines, o se encuentran con ambos en perfecto estado a pesar de estar a millas y millas de donde desaparecieron.

2-Tantas historias de personas de ojos negros, deambulando por el bosque y gritando en la noche, imitando el sonido del agua fluyendo o de un gato montés. Un hombre en particular acude a todas las estaciones de noticias que cree que lo escucharán y cuenta la misma historia.

Este hombre estaba cazando ciervos, había acampado en un área muy remota y se despertó porque algo estaba arañando su tienda. Pensó que era un mapache o un zorro, hasta que la cosa apretó su cara contra la puerta de la tienda, momento en el que pudo distinguir claramente una nariz y una boca humana. Le dio una patada, pero retrocedió y la cosa ya no estaba cuando salió de la tienda con su arma en mano. Disparó dos tiros de advertencia, y cuando el sonido se desvaneció, escuchó un chasquido detrás de él.

Un hombre estaba parado en el borde del campamento.

Este hombre no llevaba ropa, pero tampoco poseía ningún tipo de carne humana. Como lo describió este cazador, el hombre estaba hecho de una especie de amalgama de carne y cabello crudo. La cara era grumosa y solo había una pequeña aproximación de un rostro humano. La cosa abrió su boca torcida, y de ella salió el sonido del arma que el cazador había disparado. Hizo esto dos veces antes de imitar el sonido de la cremallera de la tienda y huir en medio de la noche.

3-Una pareja joven, que salía a caminar por las zonas rocosas de mi parque, me informó ayer que habían visto algo extraño en un pico con el que estoy muy familiarizado. Se turnaron para mirar a través de un par de binoculares cuando el hombre notó que un excursionista trepaba por una parte muy empinada del acantilado. Observó al hombre escalar la pendiente, y no se dio cuenta hasta que el incidente terminó que esta persona no tenía equipo de escalada. Cuando el escalador alcanzó la cima, que estaba a unas cinco millas de distancia, se volteó y miro al joven. Dijo que quienquiera, o lo que sea que era esta persona, los estaba mirando directamente. El escalador se agitó de manera exagerada antes de partir y saltar desde la cima. El joven no vio dónde aterrizó el escalador. Los envié devuelta a su camino con garantías de que lo verificaría. Mentí. No entregaré un informe, porque hay otros diez exactamente iguales. El escalador es muy conocido en esa área. Es todo lo que diré.

Hay tantas cosas que nunca podré entender sobre mi trabajo, y me tomaría años relatar todas las cosas que he escuchado en los últimos meses. Cuando sienta que mi trabajo ya no está en peligro, regresaré. Puede estar en un formato diferente, pero volveré. Gracias a todos por mantenerse a mi lado y disfrutar de las cosas de las que he hablado.

Si salen al bosque, les animo a que estén a salvo. Traigan agua, comida, equipo de supervivencia. Háganle saber a la gente a dónde van y cuándo volverán. No sigan caminos inexplorados a menos que sepan exactamente lo que están haciendo.

Y sobre todo… Si llegan a ver escaleras en medio del bosque.

No las toquen. No las miren. No las suban.

Autor original: searchandrescuewoods

Historia original: https://creepypasta.fandom.com/wiki/I%27m_a_Search_and_Rescue_Officer_for_the_US_Forest_Service,_I_Have_Some_Stories_to_Tell

Perfil del autor: https://www.reddit.com/user/searchandrescuewoods

— Via Creepypastas

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