Phily, el muñeco de ventrílocuo

La Animación del Ghost
La Animación del Ghost

Una noche oscura, tenebrosa, en la que la oscuridad y el frío reinaban, se encontraban dos chicos como cualquier otro, se encontraban charlando sobre una película vista hace tiempo por ellos. Esta trataba de un títere y su dueña. Los dos chicos de nombre Manuel, de apariencia tímida e inocente y Jaime de apariencia de un poco más ruda y un poco robusto, se estremecían pues Jaime poseía un muñeco de ventrílocuo de nombre Phily.

Manuel se intrigó y pidió a Jaime que lo sacara hacia el patio donde se encontraban platicando. Jaime fue por éste y al verlo Manuel, se lo pidió prestado.

Manuel, al tomarlo, empezó a mover lo de forma brusca hasta llegar al punto de romperlo por la mitad. Manuel sintió pena, pues no era suyo el muñeco y pensó que tendría que pagarlo, pero Jaime, no le dio mucha importancia, ya que se lo había encontrado tirado en las calles.

Manuel sintió sueño y dijo que ya se iría a su hogar a tomar un pequeño descanso y dormir ya que eran las diez de la noche.

Los dos amigos se despidieron de mano y se fueron a sus respectivas casas. Manuel fue directo a su casa, abrió la puerta de su habitación y se acostó hasta quedarse dormido.

Manuel por algún motivo despertó a medianoche, y para su sorpresa, Phily, el muñeco, estaba acostado a un lado de él. ¡Qué susto! Manuel sintió nervios y lanzó el muñeco desde su ventana hasta la calle.

Para tranquilizarse un poco, Manuel fue por un vaso de leche y un bocadillo de medianoche, después lo devoró, fue al baño y se recostó de nuevo en su cama individual, ya que vivía solo. Pero al recostarse, menuda sorpresa se lleva Manuel al ver que Phily había vuelto a la cama, como si nunca lo hubiera lanzado, estaba tal como lo encontró antes de arrojarlo por la ventana.

Esta vez, Manuel se decidió y metió a Phily a un bote de basura afuera de su hogar.

Después, con los nervios hasta el cuello, Manuel se recostó y cerró los ojos, esperando que lo que pasara fuera sólo su imaginación pero en un rato se escuchó un ruido, como si algo se hubiera caído, como un bote de basura precisamente. Manuel salió asustado a ver qué pasaba, para encontrarse que el bote de basura donde había metido a Phily estaba caído… Manuel retrocedió muerto de miedo para encontrar a Phily en la cocina cerca de los cuchillos.

Al siguiente día, su amigo Jaime fue a buscarlo a su casa, tocó por su puerta pero nadie respondió, volvió a tocar pero seguía sin responder ni una sola alma, entonces tocó por la ventana y no respondió nadie de nuevo… por esto, Jaime pensó que se encontraba dormido, por ello, Jaime se invitó a pasar por el patio, ya que estaba descubierto y podía entrar. Al bajar de la barda del patio, Jaime se fijó por la ventana de Manuel, y Jaime, al ver tan horrible escenario, una cosa espantosa, huyó despavorido… Manuel se encontraba muerto, partido a la mitad, como si alguien lo hubiese cortado, precisamente con Phily a un lado del cadáver.

— Via Creepypastas

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