No estoy loco, créanme

Allá afuera
Allá afuera

Ahí estoy yo, sentado en una silla, atado a un camisa de fuerza con una mala idea de escape. Antes de continuar les explicare lo sucedido. Era un día normal, había salido con unos amigos y normalmente soy ese tipo de chico al cual le gusta pasársela bien, pero esa noche fue muy diferente. Íbamos de camino a la fiesta, éramos 4 incluyéndome, Alejandro, Tomas, Daniel y yo. Era difícil que nos vieran separados, éramos inseparables, éramos he dicho porque fui el único sobreviviente de la masacre y ahora estoy esperando mi turno en la silla, pero bueno al grano.

Era en aquella fiesta cuando empezó, llego un extraño invitado, iba cubierto con una capucha con una especie suéter negro bueno, eso creí, ya que el color estaba muy combinado con colores rojos oscuros. El solo llego y se sentó en una esquina, nos acercamos a preguntar quién era pero el solo se quedaba viendo para abajo, nos ignoraba, el momento que observamos que hizo algo diferente aparte de solo mirar para abajo en esa silla, solo vimos que fue al baño y de ahí no le volvimos a ver. De repente escuchamos un grito, se me heló la sangre de escuchar la noticia de lo sucedido.

Era una chica hermosa y joven, unos hermosos ojos color zafiro y una sonrisa que podía enamorar hasta el hombre más frío y rudo del mundo con solo verla. Bueno esa chica estaba tirada en el patio, estaba muerta, su descripción era horrible, sus hermosos ojos zafiro habían desaparecido, sus cuencas estaban vacías, su hermosa sonrisa había desaparecido y solo estaban dos líneas enormes desde la boca hasta las orejas. Estaba sonriendo. Al parecer estaba sonriendo forzosamente. Las personas alrededor de ahí estaban estéricas y se volvió a escuchar un grito de horror, era otra chica hermosa pero esta vez eran sus ojos eran azules, pero para nuestra sorpresa, estaba con las cuencas vacías, ¡De nuevo! Nos miramos entre si ya con el terror hasta en la sangre y me temía que algo me pasara a mí, ya que mis ojos son color gris y no quería que algo me pasara o a alguien mas.

Inmediatamente llamamos a la policía, la cual acudió rápidamente. La policía empezó a inspeccionar el área pero para mi sorpresa, no encontraron los cuerpos ni la descripción de todo lo que había sucedido, era obvio que algo andaba mal. En ese momento todos me miraron con indignidad en sus ojos, escuchaba murmullos de que que me pasaba, de que estaba loco, de que si estaba alucinando o que si había ingerido demasiado alcohol. Yo les trataba de explicar pero nada funcionaba, yo les decía y les decía que había que inspeccionar seriamente el área en el que estábamos, estaba con pánico. En mi mente solo pensé ¡Que están locos, no están viendo que las personas mueren y nadie hace nada! Por que me llaman loco, yo había observado a aquel hombre extraño entrar a la fiesta, o solo lo habré imaginado. No lo creo, el se veía tan real.

Alejandro, Tomas y Daniel al parecer habían desaparecido ¡Mis mejores amigos habían desaparecido de la nada! Era imposible ya que estaba a sus lados. No quiera espantarme mas de lo que ya estaba, por lo que decidí calmarme y tomar algo, pero espera, la policía, ellos sabrán que hacer, pero como logro salir de la casa sin que me digan algo. Que pensaran de mi si decido salir de la casa, no sé y no me lo quiero ni imaginar. Escuche un susurro que decía. ´´Hasta que decides salir´´ Yo me asuste y volteé a ver, pero no había nadie, y seguí con mi camino pero en cuanto puse un pie fuera del patio de la casa recibi un fuerte golpe que me dejo inconsciente. Y esa es la historia de cómo llegue a esta silla, esta camisa de fuerza no me deja quitar los brazos, no puedo. Solo un pobre foco dejaba emanar un poco de luz, por la cual me he podido dar cuenta que estoy en un cuarto acolchonado. En ese momento me di cuenta que estaba en un manicomio, me pregunte porque, no estoy loco, estoy totalmente cuerdo, no tenia ni un tornillo zafado como decía mi amigo Alejandro, jaja, aun recuerdo que me decía eso cuando quería probar otra comida que no nos gustaba aparte del pan y agua.

Esa es mi comida favorita, pan agua y mas pan. Recuerdo que Tomas decía que lo dejara ir, y le dije que de qué y el no me respondió Lo que recuerdo de Daniel era que siempre confiaría en mí. Pero ahora estoy en la silla esperando su llegada en la camisa de fuerza no he hecho ningún esfuerzo más que llorar. Entonces ese asesino, mis amigos, a fiesta, la policía estaban en mi mente. Esperen, he escuchado una voz llamándome, si , son ellos, los extrañaba. Pero porque sonríen, pero porque tienen las cuencas vacias, porque dicen que soy el asesino, porque. Porque ya no puedo continuar con esto, ya no aguanto la locura en mi interior. Le pondré un fin a esto, en la puerta de entrada se encuentra un tornillo, romperé mi camisa de fuerza con ese tornillo y escapare por la ventana que se encuentra saliendo de mi cuarto. Unas semanas después, en la morgue del condado, se encuentra el cuerpo de un joven no mas de 18 años, con cuencas vacias y con una extraña sonrisa tallada con una navaja. No se ha encontrado una explicación alguna a las siguientes palabras talladas en su pecho. ´´No estoy loco, créanme´´

Hecho por Yamir Chávez Varela

— Via Creepypastas

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