Mariana Mordegard Glesgorv- El video maldito de Youtube

Allá afuera
Allá afuera

Mi corazón está a punto de explotar… Mis lágrimas me queman. Mamá… ¿Dónde estás ahora que te necesito? ¡Maldigo la página y sus tontos vídeos! ¡Maldigo el día! ¡Los maldigo a ustedes que se hicieron llamar mis amigos! Estoy obligado a escribir esto. Mereana me obliga.

Fue la noche de hace una semana. En mi casa Noah y Daniel se habían quedado a dormir. Fue su idea. Daniel comenzó a burlarse de mí, me llamó cobarde porque no quería buscar un vídeo que su hermano mayor vio. Noah entró a YouTube y señaló el teclado.

Cegado por mi orgullo, me decidí a escribir solo la letra “M”. Inmediatamente apareció el nombre “Mereana Mordegard Glesgorv” entre otras recomendaciones. Accedí al vídeo.

– ¿Y si es real? –pregunté mirando a Noah.

–Es una leyenda urbana –respondió.

–Recuerda que debes saludarlo al segundo 15 –añadió Daniel.

Pulsé el botón “Reproducir” e inmediatamente el hombre me miró. Noah y Daniel salieron de la habitación cerrando la puerta. Miré fijamente los ojos del hombre en el vídeo. Sentí que los segundos eran eternos.

Minuto 0:10 El hombre continuó mirando al frente.

Minuto 0:12 Tomé aire sintiendo un ligero escalofrío y las palpitantes venas en mis sienes.

Minuto 0:15 –Hola Mereana–dije mirando sus ojos.

Minuto 0:17 La imagen cambió revelando la sonrisa del hombre.

Minuto 0:21 El vídeo terminó e inmediatamente cerré la pestaña de YouTube.

El block de notas se abrió automáticamente. Di un respingo hacia atrás incapaz de levantarme.

–Hola –escribió –No intentes gritar.

Comencé a respirar entrecortadamente, tenía miedo, miedo a las consecuencias. Golpeé el teclado escribiendo letras al azar.

–Apaga la luz, cállate y vuelve a sentarte.

Obedecí invadido por el miedo, con las lágrimas a punto de caer.

–No me haga nada –escribí bruscamente sin corregir los errores.

– ¿Sabías que puedo verte, Xavier? Te conozco… Conozco tus miedos. Estoy en los rincones de tu habitación que prefieres no mirar cuando duermes.

Comencé a llorar cubriendo mi boca. Gimiendo de terror.

– ¿Qué quiere? –pregunté.

–No me gusta que me molesten. Corta… Sabes a qué me refiero. No salgas de la habitación, Xavier. No mires hacia atrás.

Golpearon tres veces la ventana al terminar su última palabra. Miré fijamente al monitor mientras continuaba escuchando los golpes, sentí una respiración cerca de mí… Había entrado. El silencio se hizo presente. Me levanté rápidamente y salí de la habitación ahogado en lágrimas. Noah y Daniel me miraban aterrados.

–Está dentro –mascullé.

Continuaban con la mirada perdida y los puños cerrados fuertemente. Noah tomó las tijeras de su bolsillo y sin separar la mirada comenzó a cortar su oreja. En unos cuantos segundos sus manos y brazos se habían cubierto de sangre.

Daniel comenzó a gritar totalmente inmóvil mirando hacia el fondo de la habitación.Respiré rápidamente al mirar la horrible escena y caí por las escaleras de la desesperación. Mi cabeza sangraba. Solo reaccioné a la caída para ver la imagen más cruel que pude haber visto.Las personas que más amaba: mi padres se encontraban rasgándose la piel con tenedores a tal punto de romper sus venas.

No recuerdo lo que sucedió después. Estoy solo… Dicen que estoy enfermo.

Ve el vídeo en el siguiente enlace: ht tp: //ww w. yo u tu be . co m /w at ch? v = i nl y 6 8 Kg Ocs

— Via Creepypastas

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