La trágica historia de Mori Hikiko

Asesinos del Zodiaco
Asesinos del Zodiaco

Mori Hikiko era una jovencita de alguna parte de Japón a quien sus padres maltrataban; aunque su cuerpo mostraba las señales de tales castigos no tuvo ningún tipo de ayuda, y para aumentar su pena tal condición física solo provocó que sus compañeros se burlaran de ella. Los adultos solían ignorarla, pues no querían involucrarse en sus problemas, así Mori Hikiko empezó a ser invisible , deambulando entre la escuela y su casa sin hablar con nadie, sin que nadie se interesara en ella.

El alma de la pobre chiquilla comenzaba a hacerse pedazos, hasta que un día, se encontró con un pequeño gato vagabundo en los alrededores de la escuela. El animalito también parecía no existir ante los ojos de los demás, así que se convirtió en la mascota perfecta, que vino a sacarla de su amarga existencia.

La niña no podía llevar el felino a casa, así que consiguió una caja y la dejó en un lugar cercano a la escuela, así podría llevarle alimento a diario y pasar un rato con él. La mirada de Mori Hikiko empezó a cambiar, ya no miraba hacia el suelo, y a veces sonreía, hasta su forma de vestir había cambiado. Solo las dos personas que solían molestarla habitualmente notaron el cambio, los demás, la siguieron ignorando.

Aquel par de acosadores chicos, la siguieron después de la escuela y descubrieron su secreto. Sin perder el tiempo, idearon un plan para hacerla sufrir de alguna manera, y al siguiente día, la pobre de Mori Hikiko perdió su alegría, pues en lugar del gato, encontró una nota amenazadora, que le indicaba donde encontrar su mascota y el peligro que este corría.

La niña fue corriendo hasta el estacionamiento de maestros, y vio a sus dos compañeros escondidos junto a uno de los automóviles; habían atado al pobre animalito en la parte trasera de ese vehículo que ya estaba encendido, pero antes de que se pusiera en marcha, Mori Hikiko se aferró a la cuerda que ataba a su mascota. Fue arrastrada durante varias cuadras antes de que alguien lo notara. Cuando finalmente el maestro se detuvo algunos transeúntes se dieron cuenta de la terrible escena, y corrieron a auxiliarla; pero, ya era tarde: el gato estaba sano y salvo, en cambio Mori Hikiko, en su esfuerzo por salvarlo, había dejado su piel en el pavimento, y su cuerpo se hizo pedazos tras tantos golpes, no era más que un andrajo sangrante… Estaba muerta.

Al paso de los meses, los muchachos que provocaron todo esto seguían sin confesar su culpa, pero aparecieron muertos en el mismo estacionamiento donde llevaron a cabo su mortal broma, sus cuerpos, habían sufrido tales daños que solo se les reconoció por los uniformes que llevaban. También padres de Mori Hikiko sufrieron la misma suerte.

Esos fueron los primeros pasos del espíritu de Mori Hikiko , la mujer vengadora, ahora su cuerpo desgarrado se mueve como un muerto viviente por las calles de Japón; alimentado tan solo por la sed de venganza, y arremetiendo contra los abusones y protegiendo a los que como ella, tienen por mascota un gato.

Total
0
Shares
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts
El Puente Negro

Manos Santas

Nací y pase los primeros años de mi vida en un pueblo donde solo una persona tenia televisión,…
Read More
Asesinos del Zodiaco

La muerte

Muertos que aparecen de noche, puede ser una de las historias más trilladas, pero y si ese ser…
Read More
Asesinos del Zodiaco

El Puente Negro

Existían dos comunidades en la sierra, separadas por un puente negro, construido desde hacía ya mucho tiempo, era…
Read More