El violinista

Desde que Cerlena encuentra el violín dentro del gabinete de su abuelo… Una extraña serie de trágicos y terroríficos acontecimientos atacan a su familia. Al final, todo resulta ser un plan de hace muchos siglos, para llevar a cabo un sangriento sacrificio.

Violinista diabolico

“…El sólo hecho de tocarlo, Hace tu corazón palpitar, Con solo una nota,

tu sufrimiento y tu vida…terminarán”

Cerlena, una mujer casada y con una niña, tenia pensado mudarse de su casa al recibir la abrupta noticia de que su abuelo, Don Stand, había fallecido por un Barotrauma severo (Una lesión al oído); como muchos lo imaginarán, había recibido parte de la herencia de su abuelo, la cual estaba dividida en su testamento: casas, objetos, esculturas y demás cosas antiguas y de menor importancia.

Por sorprendente que parezca, Cerlena no heredó ninguna propiedad, ya que la gran mansión y demás propiedades fueron entregadas a sus hermanas y demás familiares(los cuales se mudaron inmediatamente al recibir los papeles de propiedad), parecía que a Cerlena no le habían dejado nada, hasta que recibe en la puerta de su casa tres paquetes: dos de ellos eran cajas grandes y pesadas, pero la tercera caja era un poco diferente, era más pequeña en comparación con las demás y estaba adornada con pequeños símbolos, tenía bisagras en la parte trasera además de poseer un candado dorado con inscripciones en Latín que decía:

“Bestia Canit, Cum ibi Mortem” Cerlena quedó un poco extrañada por el simple hecho de recibir algo de su abuelo, y que las buitres de sus hermanas no se lo llevaran todo.

_ ”No recibí ningún mensaje de que me enviarían algo, supongo que se equivocaron de dirección”- dice Cerlena con cierto aire de decepción, por que de cierto modo sabía que lo que recibió no era de ella. Lo guardaré y llamaré a mis hermanas, a ver si lo vienen a buscar.

Cerlena le pidió a su esposo John, que se encargara de las cajas grandes mientras ella cargaba la pequeña, entró a la casa, una casa estilo urbanización (todas son iguales) pero al mismo tiempo lo suficientemente grande para que tres personas vivieran sin problemas, de dos pisos, con una sala y comedor bastante espaciosos,mientras Cerlena entraba a su casa al igual que su esposo quien se preguntaba como cargaría con algo tan grande, su hija Victoria, de unos 6 años, estaba bien curiosa acerca de las cajas y la expresión en la cara de su madre.

_”Mamá, ¿qué es esa caja que tienes?”- le pregunta Victoria a su madre.

_”Es algo que mando tu abuelito Stand”- dice Cerlena, un poco atareada por que no encontraba en donde colocar la caja.

_”El abuelo esta muerto….”- Victoria, con una voz seria y a la vez lenta, hace estremecer a su madre la cual se voltea y mira a su hija con una cara de preocupación.

_”¡Mi niña!…. ¡qué cosas dices!”- Cerlena sube un poco el tono de su voz, no puede creer que su hija le responda con tanta frialdad.

John escucha a su esposa y trata de calmar las cosas.

_”No es su culpa cariño, para ella tampoco fue fácil…. por favor, ambas cálmense”- con una voz tranquila, tratando de aliviar el mal trago. Y bien, veamos que hay en esta caja, me costo mucho traerla.

John busca una palanca en el sótano, mientras Cerlena queda con la caja pequeña en la sala, observándola.

_”¿Por qué me dejan una caja tan valiosa?… Jummm…Podría ser….”- Cerlena mira de cerca el candado dorado. ¡Por supuesto!, Seguro no encontraron la llave para abrirlo y para no dañar la valiosa caja y decidieron enviármelo…Ahora que lo veo, es incluso más cruel a que simplemente se lo hubieran llevado.

_”Ya encontré la palanca”- John camina hacia las cajas grandes para abrirlas. Y… ¿Qué crees que te envió tu abuelo querida?, he escuchado a muchas personas hablar de la enorme colección de esculturas y hermosas pinturas que coleccionaba.

_”No estoy muy segura, mis hermanas se llevaron lo de mayor valor… Así que supongo que serán solo algunas baratijas”- Cerlena sigue observando el detallado en la madera de la caja, parece hecho en Italia o Francia, no solo por que estaba bien definido, sino por el tipo de madera de la caja.

John abre con cierto esfuerzo la primera caja, y al quitar la tapa encuentra un cuadro… De un hombre de edad mayor tocando un violín… y, aunque la pintura se veía vieja y de muchos años, aun permanecía con cierto toque de “clase”.

_”Hahaha… Al parecer tu viejo no se olvidó de ti”- decía John con cierto tono burlón. Al menos te lo hubiera autografiado.

Cerlena observaba sin interés el cuadro que John sacaba, pero, al mismo tiempo sentía cierta ansiedad por saber que había en las otras 2 cajas.

_”Bueno, no creo que necesitemos arte en esta casa….al menos… ese estilo de arte tétrico”- Dice Cerle con cierto asco hacia la pintura.

_”¡A mí me gusta!”- exclama la pequeña Victoria. Me hacen recordar a mi abuelito.

_”Pues, al menos a nuestra pequeña le gusta”- John trata de que Cerle se relaje un poco.No tomemos decisiones precipitadas, dejaré la pintura por ahí cubierta con una sabana y luego veré donde colocarla ¿Ok?.

Cerlena asiente con la cabeza levemente mientras se levanta de su silla para abrir la otra caja.

_”Ven, te ayudo con la otra caja. Victoria, busca una sabana para la pintura”- Cerlena dice con intriga. Quiero ver que hay en esa otra caja.

Victoria se pone a buscar una sabana para la pintura mientras que John y Cerle usan la palanca para abrir juntos la caja y encontrar que esta llena de un montón de libros y una túnica de violinista muy bien cuidada.

_”Genial…más basura”- Cerlena disgustada por el contenido de la caja decide retirarse al pórtico para sentarse y relajarse un poco, mientras que John continúa revisando y sacando libros.

Era una tarde fresca y despejada, no había llovido desde hace algunos días y se podía sentir desde lejos una brisa seca que hacia mover el cabello liso de Cerlena.

_”¿Por qué mi abuelo se molestaría en enviarme semejante basura?, tal vez pueda sacar algo de ese horrible cuadro y el traje… pero, ¿qué hay de la caja pequeña?… necesito una llave, pero no sé en donde la guardaría el abuelo, o si alguna de mis hermanas la tiene”- Cerlena se decía a sí misma mientras veía a la nada.

Su esposo, John, salió con un libro amarillo y desgastado el cual tenía un León Negro en la portada pero sin título.

_”Mira querida, este curioso libro tiene algo adentro”- Decía John mientras le pasaba el libro a Cerle.

Cerlena abrió el desgastado libro, para encontrarse con que todas las páginas estaban en blanco.

_”¿Y se supone que esto es una broma?”- Cerlena le tira el libro a John.

John un poco disgustado por lo negativa que se puso su esposa, se levanta con libro en mano y se lo pone en la cara.

_”Mira la última pagina”- John le exclama.

Cerlena, molesta, le quita el libro de la mano a John y lo abre hasta la última página, en donde estaba un pequeño corte profundo, Cerlena mete su dedo en el corte y siente algo metálico adentro.

_”¿P-podrá ser?!!”-Cerlena se agita un poco mientras trata de meter toda la mano en el corte y sacar…. Una llave pequeña y amarilla. ¿Será esta la llave de la última caja?.

Cerlena se levanta de su silla y sale corriendo a la cocina, John, un poco extrañado de que de repente se emocionara, fue a ver que haría Cerlena con la llave.

_”¡Ajá!”-exclama Cerlena mientras abre el candado dorado de la pequeña caja ornamentada, con mucho cuidado, y sin apuros, Cerlena abre la caja –la cual hace un chirrido por lo oxidado de sus bisagras- para encontrar un estuche de cuero para violín con adornos de cobre y plata.

_”Wow….Es hermoso”- decía exaltada Cerlene mientras sacaba el estuche con cuidado y apartaba la caja para hacerle espacio.

_”No sabia que tu abuelo era violinista”-decía John mientras veía con asombro el estuche.

_”¡El abuelito era muy bueno con el violín!, nunca pude escucharlo, pero mis tías hablaban mucho de eso”- decía alegre Victoria mientras se acercaba para ver lo que tenía la caja que su madre tanto anhelaba.

_”Lo era… pero dejo de tocarlo cuando la abuela murió….. “-Cerlene con un tono triste comenta mientras abría el estuche para –como obviamente seria- encontrar un violín y su arco.

El violín era una pieza antigua, aunque el estuche lo cuido de casi cualquier daño durante muchos años, aún así, se notaba una leve decoloración de la madera y sus cuerdas estaban medio sueltas. Dejando de lado esas pequeñas imperfecciones, el violín era una obra maestra y su arco con una fina y brillante tripa de un metal cobrizo, complementaban el instrumento de una forma tan perfecta… que daba miedo.

Cerlena algo emocionada por el violín en buen estado trata de tocar algo de música…. Para solo conseguir un chirrido y un sonido tan abrumador que hizo romper un plato.

_”¡Mamá!… ¡para!”-gritaba Victoria mientras se tapaba los oídos.

Cerlena se detiene, sólo quería ver si salía algo lindo, pero se arrepintió.

_”Nunca conseguí aprender a usarlo”-Cerlena comenta mientras le pasa el violín y el arco a su esposo mientras recoge el plato roto. Pero el abuelo era un maestro con eso, creo que ya te diste cuenta por el hermoso estuche y el traje.

John, al tener el violín en las manos, sienten que se le acelera el corazón y decide intentar tocarlo.

_”Haha, por favor cielo… no creo que t- Cerlena es interrumpida por unas bellas notas que salen del violín mientras John toca apasionado por la firmeza de la madera y la fluidez del arco sobre las cuerdas del violín antiguo, era simplemente hermoso.

_”¡Papá, es genial!”-Victoria exclamaba mientras le aplaudía a su padre, el cual tocaba con una armonía y alegría que se podía sentir por toda la casa.

John duró como unos 5 minutos tocando el violín, hasta que al fin paró y respiró profundamente.

_”¿M-mi amor, q-qué fue eso?…. ¡Nunca me dijiste que sabías tocar el violín!”-Dijo Cerlena, sorprendida de tales notas que su esposo emitía.

_”Sólo me se algunas cosas básicas, pero si tu abuelo era tan grandioso… No creo nunca poder llegar a su nivel”-John un poco afligido por que no sintió que hizo mucho en comparación con las manos que tocaron ese violín hace mucho. La verdad me hubiera gustado conocerle.

_”Estoy segura que hubieras sido un gran discípulo”- Cerlena lo anima y lo abraza mientras guarda el violín y el arco en su estuche y le ayuda a su esposo a terminar de sacar los libros.

_”¿No colocarás el estuche en la otra caja con el candado?”-le pregunta John a su esposa.

_”Déjalo así, ya muchos problemas me causó ese tonto candado”-Cerlena le responde sin preocuparse.

La noche cae a pocas horas y todo ya arreglado, la pintura en el ático con la sabana, el estuche con el violín en la sala y los libros ordenados en la repisa del cuarto de Cerle y John, quienes se acostaron para irse a dormir, deciden charlar un rato antes de cerrar sus ojos.

_”Podría llevar el estuche y el traje con un coleccionista para averiguar su valor y sacar algo de ahí”-comenta Cerlena. Nos serviría más el dinero que quedarnos con las cosas.

_”¿Y qué haremos con el cuadro?”-pregunta John. Creo que de todo, para Victoria… significa mucho, es lo único que le queda de su abuelo.

_”Ya veremos mañana cariño, por ahora descansa… buenas noches”-Cerlena le da un beso a su esposo mientras sube sus sabanas para acobijarse y dejar que el sueño la inunda.

_”Igual para ti pequeña”-John también se deja inundar por el sueño, aunque algo preocupado, ya que Cerle solo quería sacar dinero de lo que le dieron.

A la mañana siguiente.

Los ojos de Cerlena se abren debido a los pálidos rayos del sol atravesando las cortinas para encontrarse sola en la cama, con el desayuno a un lado y escuchando a lo lejos, alegres y dulces notas tocadas por un violín y su arco tan perfectos.

_”Vaya, espero que no se obsesione con esa cosa y me deje con mi hija”-Cerlena se decía a si misma mientras se reía.

Terminado su desayuno y lavado la cara, Cerlena baja por las escaleras para encontrarse con su esposo y su hija, ambos disfrutando de la hermosa música que tocaba John cuidadosamente con sus dedos para no romper el violín.

_”Mi amor, no creo que solo sepas cosas básicas… ¡lo haces muy bien!”-exclama Cerlena para alentar a John, el cual sigue tocando con más y más fuerza y pasión.

_”Papá no necesita que lo halagues Mamá…. Sólo lo estorbas”-Victoria le dice en un tono burlón a Cerlena mientras la pequeña se ríe.

Cerlena no podía creerlo, su propia hija, diciendo tales cosas.

_”¡¿Cómo te atreves?!, ¡más respeto, señorita!”-Cerlena se enoja y a punto de levantar la mano contra Victoria, cuando en eso, John la detiene.

_”Querida, ¿se puede saber… qué haces?”-le dice John en un tono calmado mientras sostiene en el aire la mano de Cerlena.

_”J-john.. ¿No la escuchaste cómo me habló?”- Cerlena con la garganta seca, no podía creer que su propio esposo no le creyera.

_”Yo sólo escuchaba la hermosa música que componía, hasta que te vi levantando la mano a nuestra hija…no entiendo que es lo que te pasa… ¿tanto te molesta que tenga el violín?”-se notaba la seriedad cada vez mas con cada palabra que salía de la boca de John, tal vez el tenia razón y solo estaba imaginando. Por favor, Cerlena.

Cerlena algo confundida por lo que pasó, decide sentarse en la silla de la sala y calmarse un poco.

_”No sé lo que me está pasando… tal vez el querer vender las cosas de mi abuelo me está afectando”-Cerlena busca algo en sus pensamientos para analizar la situación, cuando recuerda lo que estaba escrito en el candado dorado, sin perder el tiempo, Cerlena empezó a buscar el candado.

Buscó en donde había dejado la caja, pero no estaba, luego fue afuera haber si se le había caído, luego fue a su habitación y aun así no lo encontraba…hasta que se le ocurrió preguntarle a John.

_”¡Amor! ¿Sabes donde esta el candado de la caja?”- Cerlene grita desde la habitación, esperando una respuesta de John, pero nada. Sólo silencio… un silencio aterrador.

Cerlena bajó rápidamente hasta la sala, sólo para encontrar a Victoria jugando con el candado.

_”¡Mi pequeña!, que bueno que lo enc-.

_”Papi dijo que no te diera nada”-dice Victoria mientras se levanta y con el candado en la mano, se queda mirando a su madre con una mirada… una mirada frívola y seca. Si lo quieres, ven por el.

Cerlena trata de quitarle el candado a Victoria, pero solo consigue que la niña salga corriendo hacia la cocina.

_”¡Dame eso!, ¡lo necesito para algo!”-Cerlena gritaba mientras perseguía a su hija a través de la casa.

En la cocina Victoria daba vueltas alrededor de las mesas y sillas para que su madre no la atrapara, mientras reía maniáticamente.

_”¡Sólo quieres vender las cosas del abuelito!…¡solo quieres destruir a nuestra familia!”-Victoria gritaba hacia Cerlena mientras seguirá corriendo… hasta que, Victoria tropezó y se golpeó en la cara, dejándose un moretón tan grande que cubría gran parte de su rostro.

Cerlena fue a asistirla, pero antes de llegar a ella, Victoria le pateó la cara y lanzó el candado hacia la afuera, solo para ser recibido por John, mientras llegaba a la casa con el violín y el arco restaurados.

Un silencio recorrió toda la casa mientras John veía a su hija lastimada en el suelo y a su madre casi encima de ella.

_”Amor….es suficiente.. terminarás hiriendo de verdad a nuestra hija.. y si eso pasa… no te lo perdonaría”-La furia llenaba los ojos de John mientras caminaba con grandes pasos hacia Cerlena.

_”¡P-p-pero q-querido!, ¡no entiendes!”-Cerlena trataba de hacer comprender a John de que todo fue un accidente, pero John ya no creía en nada de lo que ella decía.

_”Llamaré a cuidados infantiles para que nuestra hija esté segura esta noche”-John hablaba con cierto resoplo en sus palabras. Y tú, dormirás abajo esta noche.

Cerlena no tenía nada para probar su inocencia, era su palabra contra la palabra de su hija.

Los de cuidados infantiles llegaron y encontraron a la familia reunida en la sala, John y Victoria de un lado, y Cerlena del otro, con la historia de Victoria y John fue suficiente para hacer que se llevaran a Victoria.

_”¡Quiero ver la pintura de mi abuelito antes de irme!”-Victoria pidió con voz tierna, John la deja ir mientras se queda mirando fijamente a Cerlena.

_”Se que estás pasando por algo complicado mi cielo, pero tu comportamiento, y ese moretón… no me dan la razón”-Dijo John, aún tratando de comprender la situación. Se le hacia imposible creerle a Cerlena.

Victoria vuelve y se la llevan para que pase la noche en un lugar seguro, lejos de su “peligrosa” madre, dejando a John y a Cerlena solos.

John le permite a Cerlena que explique parte de su historia.

_”Es que no entiendes, ese candado tiene la respuesta a lo que esta pasando, ¡esto no es nada normal!”-Cerlena le explicaba con preocupación a John. Lo necesito para saber que ocurre.

John le tira el candado dorado en las manos.

_”Hoy duermes aquí abajo”-Dijo su esposo mientras suspiraba.

La noche, sólo estando acompañada por una brisa hacen que Cerlena se levante y encienda la computadora de la sala, para buscar acerca de lo que dice en el candado:

“Bestia Canit, Cum ibi Mortem” Al buscar acerca de eso, encuentra su significado:

“El canto de la bestia, Trae Muerte” _”¿Canto de la bestia?, ¿Se esta refiriendo al violín?”-Cerlena se pregunta a sí misma, pero sus pensamientos son interrumpidos por las notas del violín, que ahora, se escuchaban más lentas y tristes.

Cerlena sigue escuchando la triste tonada mientras empieza a subir las escaleras poco a poco para ver el por qué su esposo estaba tocando, Cerlena llega a la puerta de la habitación para encontrar a su esposo mirando por la ventana con el violín en manos tocando… pero no era una tonada alegre y rápida como antes, era lenta y triste y a la vez suave.

Cerlena se acerca un poco a John mientras le dice.

_”A-amor, ¿t-te encuentras bien?”-Cerlena le pregunta con cierto aire de temor, pero no recibía respuesta de su amado quien seguía tocando el endemoniado instrumento, de una manera tan perfecta como siempre.

Espectro violinista diabolico

Cerlena se acercó mas a John y toca su hombro, solo para encontrarse con su esposo tocando el violín y sin ojos. _“…El solo hecho de tocarlo…Hace tu corazón palpitar….Con solo una nota…tu sufrimiento y tu vida…terminarán”-John seguía diciendo lo mismo mientras seguía tocando a la perfección el violín.

Cerlena asustada cae al piso y trata de correr de la habitación, abre la puerta y consigue llegar a las escaleras, pero tropieza y cae abruptamente en el suelo.

A la mañana siguiente, Cerlena se levanta en su cama y con el desayuno en la cama…

_”Acaso… ¿Todo era un sueño?”-Cerlena se preguntaba mientras se tocaba la cabeza, y sintió un gran chichón… o sea que sí se golpeó, pero, ¿de verdad habrá sido un sueño?.

Cerlena no toca su desayuno y se levanta de la cama, sólo para escuchar de nuevo… el violín, de una manera aterradora, Cerlena escuchaba como ese violín sonaba de manera rápida y fluida, además de alegre y vivaz.

Cerlena baja rápidamente para encontrar a su esposo con el traje de violinista y tocando vigorozo el violín como lo había escuchado la primera vez.

_”John… ¿Te encuentras bien?”-Cerlena le pregunta.

_”¡Me encuentro de maravilla!, y sabes, creo que debí haberte escuchado… ¡Venderemos ese horrendo cuadro, los libros y el traje!”-John exclamaba de alegría.

_”¿Y qué hay del violín?”-Cerlena preguntaba con curiosidad.

_”Pues… ¡El violín sí me lo puedo quedar, no le veo el problema a estar tocando melodías alegres todos los días!”-John afirmo cordialmente.

_”Bueno, iré a buscar las cosas para venderlas luego”-Cerlena pretendía ir a buscar el cuadro, cuando su esposo la interrumpió.

_”No es necesario querida Johanna, ya está todo afuera, empacado y listo para salir”-John alegremente recalcó.

_”Pero déjame revisar si todo es-….”-Cerlena se detuvo…algo no estaba bien. ¿Cómo dijiste?.

_”Que no es necesario…”-John habló con un tono un poco mas lento y algo nervioso.

_”¿Me llamaste Johanna?”-Cerlena enojada y confundida, fue a revisar las cajas-aun no selladas- para ver que había metido allí, al abrirla se encontró con el cuadro de su abuelo, aun envuelto en sabanas.

_”Pero si las sabanas nos las vamos a quedar… no es necesario cubrirlo ya”-Cerlene le quita las sabanas para ver que en el cuadro ya no estaba su abuelo, ¡sino su ESPOSO!, ¡JOHN!.

_”¡¿Qué hace John en el cuadro?!”-Cerlena exclamó mientras volteaba lentamente para ver a la persona que estaba en el cuerpo de John justo encima de ella. ¡¿Que le hiciste a mi John?!.

“John” agarro el violín con una sola mano y golpeó en la cara a Cerlena, dejándola indefensa y lastimada en el suelo.

_”Au revoir, querida”-John volvió a golpear a Cerlena dejándola inconsciente.

Las autoridades llegaron pocos minutos después luego de que alguien llamara a la estación, pero sólo escucharon una tonada melódica proveniente de un violín, el cuerpo sin vida de Cerlena Gerni fue encontrado en la sala de su casa con algunos golpes en su cabeza y rostro, provenientes de algún objeto contundente, y varias cortadas en su cuello, muñeca y rodillas con lo que parece ser una especie de filo de metal cobrizo.

Debido a los registros de cuidados infantiles, nombran a Cerlena como una persona mentalmente inestable y propensa a cualquier cosa, el caso es finalmente tomado como suicidio.

Sin señales de su esposo John Doe, se presume que escapó debido al estado mental de Cerlena y tal vez fue la causa de su propio suicidio.

Aparte del caso, se encontraron dos cajas grandes dentro de la casa, una de ellas estaba vacía y la otra solo tenia libros antiguos.

Al día siguiente, hermanas, hermanos, hija y demás familiares se reunieron para el entierro de su amada Cerlena en el sombrío y calmado cementerio.

Pero de entre todas las personas…. una en particular, alejada y cerca de un sauce llorón tocaba una melodía triste y tenue con un violín de caoba y su arco de cobre.

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— Via Creepypastas

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