La mano que me acariciaba

Me levante en la madrugada a eso de las 3:00 A.M., la verdad no sé porque, ya que fui al baño, pero no era eso. Entonces volví a la cama, y creí haber perdido el sueño, por eso decidí prender la TV hasta que el sueño vuelva.VI un par de programas y finalmente pude conciliar mi sueño. Para mí todo fue continuo, siento que mientras miraba la TV, cerré los ojos y luego al instante quise volver a abrirlos, sin embargo no lo podía hacer.
La mano que me acariciaba

Me levante en la madrugada a eso de las 3:00 A.M., la verdad no sé porque, ya que fui al baño, pero no era eso. Entonces volví a la cama, y creí haber perdido el sueño, por eso decidí prender la TV hasta que el sueño vuelva.VI un par de programas y finalmente pude conciliar mi sueño.

Para mí todo fue continuo, siento que mientras miraba la TV, cerré los ojos y luego al instante quise volver a abrirlos, sin embargo no lo podía hacer. En ese momento oí un ruido, supuse que era la TV, ya que sonaba una canción, debía ser el canal de música que estaba viendo para volver a conciliar el sueño, y no recordaba haberla apagado, así que debía ser eso, me quede dormido con la TV prendida, pero ¿Por qué no podía abrir los ojos?

Intente mover partes de mi cuerpo, pero estas no se movían, intente gritar y no pude. Sí, era lo que estaba pensando, me estaba desdoblando involuntariamente… otra vez. Como esto era algo que un año antes me pasaba seguido y este año también, pero ya no frecuentemente, ya sabía lo que debía hacer. Debía calmarme, debía respirar lentamente y poco a poco iría recobrando el movimiento de mi cuerpo como en las otras veces.

Finalmente luego de un par de respiros agitados sentí que volvía a recobrar el movimiento, ¡Logre mover mi mano! Aún no había logrado abrir los ojos, cuando sentí que una mano muy suave me acariciaba y me pregunto con una voz extremadamente dulce ¿Estas bien? Aquella voz había provocado en mí una calma inmensa, me hizo sentir protegido, me puso feliz. Aquella voz, me recordaba a la calma que me daba mi

madre de niño o la voz de la chica que me gustaba cuando me hablaba, muy enamorada de mí, mientras nos mirábamos el uno al otro; pero no era ninguna de ellas, no era su voz, tenía otra esencia.

Esa voz fue tan dulce, que me provoco inclusive una gran sonrisa, ella seguía acariciando mi mano de la manera más suave posible. Me hubiese gustado quedarme así con aquella voz susurrándome a la vez que me acariciaba, pero en ese momento recordé que vivía solo desde hace un año, recordé que estaba durmiendo en mi edificio, solo, nadie más estaba conmigo en mi habitación o seria que alguien entro por la mala costumbre de no poner seguro. Me entro un terror indescriptible, esa calma que había sentido durante unos segundos se transformó en miedo.

Comencé a temblar, y lo peor era que aún no había abierto los ojos, quise voltear mi cuello, para ver que era esa cosa que me estaba acariciando y que me hablaba tan dulce, pero fue inútil, mi cuello no se volteaba, no se volteaba y ya no sabía qué hacer, tenía miedo de lograr voltear el cuello y arrepentirme toda mi vida por encontrarme con un rostro demoniaco. Lo peor es, que mientras yo estaba sumido en el más profundo temor, sintiendo que todo el cuerpo me temblaba, y que estaba a punto de ocurrirme algo que me dejaría un trauma para toda la vida; Aquella mano en ningún momento había dejado de acariciarme, lo seguía haciendo tan suave como cuando desperté.

El miedo me consumía, y yo sentía que ya no podía más, sentía que iba reventar en llanto por el temor. Pero en ese momento ¡Abrí los ojos! …, pude ver el techo y la TV encendida, empecé a respirar como si hubiera corrido una maratón, y esa cosa dejo de acariciarme, pero aun así, no quería voltear, temía que todo no hubiese sido parte del desdoblamiento y que aquella cosa estuviera allí… mirándome con una rostro horrendo y macabro, pero si no volteaba ¿Qué más podría yo hacer? Y reuní fuerzas, aunque fuesen reales mis temores en ese instante, volteando sería la única manera de salir de la duda. ¡Y entonces gire mi cabeza! … pero gracias a Dios no había nada.

La tranquilidad por fin volvió a mí, bote una sonrisa victoriosa, pero seguía un poco nervioso, me levante, prendí la laptop y ya eran las 6 A.M. , todo lo que acababa de pasarme había sido muy raro, sentí que debía contárselo en ese instante a alguien, pero vivía solo, entre a las redes sociales, pero no había nadie de mi confianza. Pero necesitaba contárselo a alguien, así que para desahogarme decidí escribir la historia en mi ordenador, y es lo que ahora hago.

Como dije, yo ya había sufrido insomnio en muchas ocasiones por culpa del desdoblamiento, por eso averigüé mucho sobre el tema y recuerdo haber leído en varios artículos, que es normal que a algunas personas mientras se desdoblan, salgan a flote sus temores. Ven cosas tenebrosas o sienten cosas tenebrosas. Yo mismo, muchas veces mientras me desdoblaba creí ver cosas espantosas y sentir entidades paranormales.

Pero esta vez fue diferente, porque sentí claramente como acariciaban suavemente mis manos, y lo que es más sentí como una voz muy dulce me susurro en el oído. Se sintió tan real, sin embargo quiero pensar que todo fue parte de un desdoblamiento más…

— Via Creepypastas