La historia de Ana Reitel

Ana era una chica de 17 años, sus padres eran ricos y ella era muy hermosa. Un día, sus padres la inscribirla en un internado para mujeres muy famoso llamado “Escuela de Nertigrard”, allí Ana hizo una amiga y le caía bien a casi todo el colegio. Una chica que la detestaba se llamaba Valeria Cipri, era tal su odio hacia Ana que un día decidió hacer un acto tan vil, tan macabro, tan monstruoso, que dejaría a Ana en un sanatorio.
La historia de Ana Reitel

Ana era una chica de 17 años, sus padres eran ricos y ella era muy hermosa.

Un día, sus padres la inscribirla en un internado para mujeres muy famoso llamado “Escuela de Nertigrard”, allí Ana hizo una amiga y le caía bien a casi todo el colegio.

Una chica que la detestaba se llamaba Valeria Cipri, era tal su odio hacia Ana que un día decidió hacer un acto tan vil, tan macabro, tan monstruoso, que dejaría a Ana en un sanatorio.

Pero ella no tenía la fuerza para hacerlo, así que invocó al diablo con la tabla de ouija y le pidió que le dé las fuerzas necesarias para realizarlo, y si tenía éxito, su alma le pertenecería.

El diablo aceptó y le dijo que cumpliría su cometido en 23 días y 23 noches donde él tendría el poder suficiente como para cumplir su deseo, ella entendió ya en 23 días sería Halloween.

El resto de los días, el odio de Valeria aumentaba cada vez más mientras planeaba mejor que haría, sabía que en Halloween había una fiesta que duraba hasta las cuatro de la mañana, cosa que le daba tiempo suficiente para acomodar todo a su vil antojo, se aseguraría que su víctima fuera a su habitación para realizar su cometido.

Ya había pasado el tiempo acordado y eran las doce de la noche, por la culpa de alguien bastante despistado, Juana, la amiga de Ana y su compañera de cuarto, manchó con ponche su vestido y fue a cambiarse.

Eran ya las dos de la mañana y todavía Juana no regresaba, así que Ana fue a buscarla. Cuando subió las escaleras, vio una sombra que bajaba las escaleras a unos veinte metros de Ana, no le dio importancia.

Cuando entró al cuarto vio la cosa más horrible que jamás hubiera imaginado: sobre la cama, yacía muerta su amiga totalmente despedazada, en la pared estaba escrita con sangre “si hubieras acompañado a tu amiga, ella viviría”.

Ana enloqueció y hasta hoy está en un manicomio. Lo más extraño es que, todas las noches de Halloween, las estudiantes que se encaminan solas desde las ocho de la noche hasta las cuatro de la mañana, aparecen descuartizadas el día siguiente.

— Via Creepypastas