Gif Chistefacil

No soy fanático de las historias de terror. No me gustan, me aterran, no me permiten dormir si el lugar es oscuro o me dan pesadillas; pesadillas de esas que después uno recuerda al día siguiente, y al otro. Los Creepypastas, como podrán imaginar, tampoco me gustan. Cada vez que veo que alguien inventa alguna historia de terror, o hay un vídeo que explica algo extraño, simplemente me voy, me tapo los oídos o me pongo a escuchar otra cosa.
Gif Chistefacil

No soy fanático de las historias de terror. No me gustan, me aterran, no me permiten dormir si el lugar es oscuro o me dan pesadillas; pesadillas de esas que después uno recuerda al día siguiente, y al otro. Los Creepypastas, como podrán imaginar, tampoco me gustan. Cada vez que veo que alguien inventa alguna historia de terror, o hay un vídeo que explica algo extraño, simplemente me voy, me tapo los oídos o me pongo a escuchar otra cosa.

Sin embargo, debo aclarar que esto que me pasó fue accidental. No lo busqué y de haber sabido nunca lo hubiera abierto. Estoy hablando de un mensaje privado que me llegó por “Taringa!” una pagina a la que frecuento bastante en Internet, y que tenía un pequeño link que recitaba letras aleatorias, unas barras y el “.gif” que me adelantaban de que se trataba la cosa. Vi entre las letras una palabra que decía “chistefacil”. No me parecía nada extraño, así que me dediqué a leer el mensaje. Este decía lo siguiente

“Hola!

Soy usuario en Taringa! Hace un tiempo me dedique a hacer páginas web y animaciones. Quiero emprender un proyecto grande, así que me harías un enorme favor si miras el gif que te mando en este link y me decís que te parece para poder mejorar.

Desde ya muchas gracias!”

El mensaje me pareció bastante simpático y nada raro, así que más por curiosidad que por ayudar, di clic al link y de inmediato se me abrió otra pestaña.

La pantalla me saltó todo en blanco, a excepción de un cuadro de aproximadamente 400x500 pixeles en donde el gif empezó a mostrar su contenido: era una persona que caminaba muy lentamente y que de la nada se tropieza y cae al suelo de una manera muy chistosa. Me hizo sonreír, pero como me di cuenta que el gif no se detenía ahí, seguí prestando atención. En un segundo cuadro, el mismo hombre iba corriendo por el pasto y nuevamente se vuelve a caer, dando piruetas en el aire y quedando en el suelo con brazos abiertos. Volví a reírme, esta vez con un poco más de ganas. La imagen cambio de cuadro, siendo esta vez el hombre caminando a través de una plataforma y cayéndose a un pileton lleno de agua. Parecía que no sabía nadar, así que empezó a pedir ayuda desesperadamente, provocandome más risa.

Durante unos tres minutos se fueron cambiando distintas escenas, siempre con la misma persona cayéndose y dando piruetas. Pero en los últimos tres cuadros la cosa se puso algo rara.

La primera cosa extraña que vi fue a la persona caminando por una casa, tropezarse y golpearse con una pared. La diferencia notable que había era que esta vez la imagen permitía ver la cara del hombre; esa cara estaba notablemente herida, con una raya horizontal a la altura del labio y manaba mucha sangre. La persona ya no hacía gestos graciosos, sino que parecía realmente sufrir la herida. La siguiente imagen mostraba a la misma persona sangrando por la herida de la cara caminando tambaleantemente y caía arriba de una sierra eléctrica, que instantáneamente lo partía en dos. La brutalidad de la escena te permitía ver hasta sus vísceras caer al suelo.

La última escena mostraba al hombre partido a la mitad, aparentemente muerto, pero que de pronto abría los ojos y con una mueca facial deforme, estiraba la mano tratando de agarrar la cámara. Finalmente todo eso se pone en negro y el gif vuelve a repetirse. Lo saqué inmediatamente, espantado por lo que había visto y con bastante furia le contesté el mensaje al usuario que me envío eso.

“Sos un imbécil! Así crees que sos gracioso? Espero que te pase lo mismo que a el maldito desgraciado”

Pongo enviar y elimino el mensaje con el odioso link. Ese día no volví a tener noticias de ese usuario. Al día siguiente, cuando entro a la página, veo que tengo un nuevo mensaje. Era del maldito usuario otra vez. El mensaje, que esta vez leí con más rabia, decía:

“Eu! Tranquilo amigo! Es solo humor sencillo y fácil pero si no te gusta esta bien, solo quería compartir mi material.

Hablando de compartir, te tendré que pedir el favor de que compartas el link con otros usuarios porque de lo contrario, tus dos hermanitas aparecerán en mi siguiente gif, Matías”

Ahí me horroricé. ¡Era imposible que supiera mi nombre! Mi usuario no tiene mi nombre real y no estoy vinculado con ninguna otra red social. Y si así fuera, no había forma de que supiera que tenía dos hermanitas más chiquitas, porque jamás menciono algo de mi familia. Iba a responder pero vi que el mensaje seguía unos dos renglones más:

“P.D.: Espero que no hayas borrado el mensaje con el link, porque te imaginarás que después de tu insulto, no te lo volveré a mandar. Saludos”

¡CANALLA!

Me imaginé que era algún conocido que me estaba jugando una broma. Volví a eliminar ese mensaje, le envié un nuevo mensaje con más insultos y lo bloqueé para que no volviera a molestarme. Luego de eso, le mandé un mensaje a un moderador llamado Cavul, que yo conocía, para pedirle que baneé a ese usuario tan molesto. La respuesta de Cavul no se hizo esperar, pero el mensaje me heló la sangre:

“Hola! Es la quinta vez que recibo un msj de esos hablando mal de ese usuario. La verdad es que todos los moderadores recibimos esos msj. Buscamos y buscamos pero no encontramos ningún usuario con ese nombre. Simplemente nunca existió. Si están jugando una broma, les aseguro que no tenemos mucha paciencia.

Saludos!”

Me escandalicé. Busqué a ese usuario pero ahora me aparecía como inexistente. No sabía que pensar, así que simplemente busqué el mensaje con el link, pero recordé que, del enojo, lo había eliminado. Lo mismo pasó con su respuesta. Busqué en los mensajes enviados: los mensajes estaban, pero el usuario simplemente aparecía como inexistente.

Empecé a tener miedo. Traté de calmarme y empecé a pensar. No podía ser cierto, seguro era una broma de mal gusto. Pero, ¿Si no lo era? Ya había borrado el mensaje, así que directamente no podía reenviar el gif.

En ese momento se me ocurrió buscar en el historial, que afortunadamente no había borrado. Pero esos cinco minutos de esperanzas se desvanecieron cuando no encontré el link de “chistefacil” estaba todo como lo había hecho, excepto la parte donde vi el mensaje y le vi el gif.

No tenía otra cosa que hacer más que esperar. Le mandé un msj a mi hermana menor más grande para saber si había salido del colegio, pero no me respondió. Si bien eso no era nada raro, porque ella no era muy amistosa conmigo, me empecé a preocupar.

¿Podría ese psicópata decir la verdad? Mientras pensaba buscaba en Google cosas como “gif macabros” “gif de muerte” “gif gore” e incluso me animé a usar nuevamente el Ares para buscar cosas así, pero no encontré nada ni parecido.

Sin darme cuenta, ya habían pasado como dos horas y mi hermana aún no respondía. Decidí llamarla por teléfono, pero no atendía. Una y otra vez intentaba pero nadie atendía. Intenté advertirle a mi mamá, pero como ella era media rebelde, pensó más que estaba parrandeando por ahí que secuestrada por alguien que hace bromas en Taringa.

Intenté llamar una vez más, y esta vez me atendieron.

-¡Hola! Carla, ¿Dónde estas?-

-Borraste el mensaje, ¿verdad?- dijo una voz de hombre que empezó a reír macabramente. Luego cortó antes de que pudiera hablar e instantáneamente, fijándome en mi cuenta, vi que tenía un nuevo mensaje.

¡ERA OTRA VEZ EL MISMO USUARIO, EL QUE HABÍA DESAPARECIDO Y EL QUE HABÍA BLOQUEADO!

El mensaje decía lo siguiente:

“Hola!

Soy usuario en Taringa! Hace un tiempo me dedique a hacer páginas web y animaciones. Quiero emprender un proyecto grande, así que me harías un enorme favor si miras el gif que te mando en este link y me decís que te parece para poder mejorar.

Desde ya muchas gracias!”

Grité de alivio al pensar que el link me llevaba al mismo gif, pero cuando le hice clic y se abrió la ventana, vi que era uno muy diferente.

En el estaba mi hermana (si, mi hermana) sentada, amordazada y atada de pies y (supongo) de manos también. Estaba llorando mucho y parecía lastimada. La imagen queda unos segundos en negro y luego aparece la imagen de un hombre con una mascara blanca y tomando con un cuchillo grande de carnicero en la mano. En la siguiente escena aparece en el lugar donde esta mi hermana tratando de soltarse, el se acerca, la toma del cuello y con el cuchillo cerca de este, mira hacia la cámara. Después hace un movimiento brusco, como queriendo degollarla; la imagen termina así, inconclusa y vuelve a empezar. Cierro ese mensaje y veo que me llega otro:

“Si no quieres que a Patricia le pase lo mismo, será mejor que le envíes el gif a, por lo menos, cien usuarios. Hablo en serio.

Saludos!”

Llorando de rabia y de tristeza, pensando más en Patricia, mi hermanita preescolar, que en lo que le había pasado a Carla, envié mas de cien veces ese mensaje a diferentes usuarios, seguidores y no seguidores. Entre que enviaba me llegaban mensajes con insultos y promesas de denuncias, pero no me importaba.

Al día siguiente, mi cuenta fue Baneada. Ya para entonces habíamos hecho la denuncia la policía (sin pruebas porque los links nunca aparecían en el historial) y una semana después nuestra familia recibió el llamado de que se había encontrado a Carla muerta en un callejón.

Ahora escribo esto desde otra cuenta, aterrado y de luto. Ya pasaron más de cinco años y aún nadie sabe que sucedió. O por lo menos, nadie excepto yo.

Se que hay otros usuarios que sufrieron de lo mismo y que están oprimidos. Ya se que no habrá justicia para mí ni para ellos, pero se que podremos evitar que esto siga pasando si siguen mi advertencia: No abran links extraños de usuarios que nunca vieron, si lo hacen, traten de guardarlo y cuiden mucho a su familia…

TRcroft (discusión) 02:35 22 abr 2015 (UTC)

— Via Creepypastas