Sola contra el mundo

Mi nombre es Anni, tengo tan solo 7 años y mis amigos son todo para mi. En la escuela, todos los niños se burlan de mí porque a mis “mascotas” los llamo mis amigos, pero ¿quién necesita de esos niños?, la única compañía que necesito son la de mis amigos; me gusta jugar con ellos además de que… nunca me dejan sola y ellos nunca me traicionarían. 

Como siempre, me encontraba jugando con mis únicos amigos, la mayoría de ellos los traía de la calle. Soy hija única, así que mis padres me dejan traerlos a casa. Pero, un día, mis padres decidieron traer a un bebe, el cual me obligaron a llamarle hermana.

Por su culpa, cada uno de mis únicos amigos fueron yéndose de casa, dejándome sola, ya que “le hacían daño para ella”. Con los días me fui quedando sola, así que pensé: “sí me deshago de ella, nunca más estaré sola”.

Varias veces intenté deshacerme de ella, pero cada vez que lo intentaba ella lloraba y mis padres se la llevaban, realmente no la soportaba, lloraba de todo. Sí, la mordía, le jalaba el pelo o le aventaba algo. Ella no hacía más que llorar pero está noche mis padres saldrán, así que nadie podrá escuchar sus llantos, es mi oportunidad de deshacerme de ella.

Cayó la noche y mis padres salieron, esa niña se encontraba dormida en su cuna, haciéndose la inocente. Ya era hora. Tomé una almohada y la coloque sobre su cara.

Ella no paraba de moverse, así que tenía que hacer mas fuerza.

Afortunadamente, después de unos largos minutos, dejo moverse. Con la satisfacción que sentía… fue inevitable sonreír.

Por la mañana mamá estaba llorando. Yo me acerqué a ella, y pude ver a papá que estaba hablando con un oficial, al parecer lo que le hice a esa niña le llamaron “muerte de cuna”, nadie sospechaba de un asesinato.

Al escuchar esto volví a sonreír.

Después de unos días, mis amigos regresaron. Pensé que de nuevo nunca me iba a encontrar sola, era perfecto, sólo mis amigos y yo.

Cuando ellos regresaron, uno decidió quedarse con la vecina, así que confié en ella. La vecina lo trataba muy bien, pero, por la ventana pude observar como una vecina mató a palazos a su único amigo. Lo metió en una bolsa negra y lo tiró al bote. Al preguntarle por su amigo ella dijo que “su gato había desaparecido”.

No me resistí.

Tuve que encargarme de ella.

Primero la traté muy bien. Luego la hice sufrir al igual que a su amigo.

Y nunca más se supo algo sobre ella.

Como siempre, me encontraba jugando con mis únicos amigos. Un día mis papás hablaron de lo que ocurrió con mi hermana. Creí que no volvería a estar sola. Creí que lo sucedido anteriormente fue suficiente para hacerles entender que no hacia falta la presencia de un bebe en esta casa. Pensé que entenderían que mis amigos son lo único que tengo. Me dijeron que de nuevo, traerían a un nuevo hermano.  

Eso… me frustró.  

Por la noche, al bajar las escaleras, encontré a mamá tirada en el piso, rodeada en un gran charco de sangre. 

Le pregunté a papá que fue lo que pasó, pero, no funcionó.

Papá se dio cuenta que tiré a mamá de las escaleras. Pensé que si me deshacía de ella, no nacería ningún hermano más. Así, no volverían a dejarme sola ni lastimarían a ningún amigo. Al parecer papá se dio cuenta de esto. Yo sólo le traté de sonreír pero él sólo encajó en mi pecho algo que poco a poco, hizo que el vestido que mama me dio se fue manchando de un color rojo. Siempre pensé en eliminar a todos los humanos pero no fui cuidadosa.

Y perdí.

Este no fue mi fin, es el comienzo del verdadero juego. No perdonaré a ningún humano que se atreva a herir o tratar de separar a los verdaderos amigos.


Via Creepypastas


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