Rufus Tufus

No te rías de su nombre, no creas que es una broma o un mal chiste, si lo convocas a la hora de las sombras él aparecerá, sus intenciones son buenas, pero estas pueden variar dependiendo de tus respuestas.

La advertencia ha sido transmitida, no me culpes si te vuelves uno o una más de sus víctimas. ¿Quién es Rufus Tufus? ¿Cómo se convoca? ¿Y qué pasa si lo haces?

Rufus comenzó siendo un hombre común, al menos en sentido figurado, pues el había nacido con una rara e inquietante enfermedad, era una enfermedad desconocida para su época y que hoy día se sabe su nombre y el tratamiento de la misma, Rufus padecía poliomielitis también llamada comúnmente polio, la cual es un mal generado por un virus que puede producir parálisis o atrofia muscular, pero que puede ser tratado a través de una vacuna, sin embargo, para el tiempo en que vivía Rufus no había tratamiento alguno; su aspecto no era como la mayoría a causa de la polio, sus piernas se veían arqueadas, como si fuesen de un grillo o saltamontes, sus brazos delgados y ligeramente deformes, su piel padecía deshidratación producto de su malestar, al punto de notarse sus huesos como si una ligera tela los cubriera y su rostro de un aspecto inquietante con los ojos un tanto salidos, su mandíbula alargada y su pronunciada frente le hacia parecer una criatura más que un humano.

A causa de su extraño aspecto Rufus constantemente era atormentado por los demás chicos de su edad, pues sus padres lejos de buscar alternativas para su hijo, tomaron la decisión de abandonarlo en un internado a muy corta edad, por lo que su habla no se había desarrollado correctamente y su pronunciar debido a la condición de su rostro le hacía tartamudear casi todo el tiempo, los niños del internado sentían repudio hacia Rufus y constantemente le ponían apodos, se burlaban de su nombre, lo insultaban y hasta cierto punto, lo agredían físicamente, durante su etapa de adolescencia Rufus había crecido un poco más que la mayoría de sus compañeros, por lo que muchos pensaron en no meterse más con él, pues aunque era como un gigante manso para ellos, sabían que si presionaban mucho Rufus podría volverse agresivo.

Con el tiempo los demás jóvenes comenzaron a trata mejor a Rufus, mismo que pasó a ser como un protector para todos, pues era consciente de su gran tamaño y eso le ayudaba a cuidar de los más pequeños de los abusos de aquellos que solo veían presas fáciles en ellos, solo un pequeño grupo de abusivos trataban de tomar el mando de todos los internos y siempre buscaban problemas con Rufus, el cual los enfrentaba y trataba de mantener alejado de los demás; cada vez que había problemas de acoso y agresión hacia otros niños, los jóvenes recurrían a Rufus para que los defendiera, a pesar de su estado, el humilde protector soñaba con tener una vida normal y algún día quizás tener una verdadera familia, Rufus solo quería que los demás se expresaran con respeto y dejaran de molestarlo por su apariencia, esto fue así durante un par de años, hasta una trágica noche que todo cambio para Rufus.

Mientras todos dormían, el grupo de abusivos que odiaban a Rufus entraron al almacén de herramientas, tomaron unas de pinzas, cuerdas y gasolina, después entraron a la cocina y tomaron un cuchillo, eran las 3:00 de la madrugada, la hora en que la oscuridad es más intensa, ellos aprovecharon el momento para dirigirse a la habitación de Rufus, rápidamente y sin que éste pudiera reaccionar los jóvenes lo tomaron de piernas y brazos, en esa postura le era difícil al chico moverse por lo que el grupo pudo amordazarlo y someterlo, arrastrando al inmóvil Rufus llegaron a la parte trasera del edificio, una zona poco concurrida y en estado de abandono, en ese lugar los jóvenes tomaron a Rufus y lo arrojaron al suelo bruscamente, sin demora alguna todos comenzaron a golpear al pobre muchacho, lo golpeaban con puños y patadas, mismas que Rufus apenas podía bloquear colocándose en posición fetal para cubrir su rostro.

Cuando todos pararon el líder del grupo, de nombre Andrés, decidió ir más allá, tomó las pinzas robadas, se colocó en cuclillas frente a Rufus y puso las pinzas en su cara, seguido de ésto apretó su ceja derecha y haló con fuerza, el joven atado se retorcía de dolor, pero sus gritos no eran escuchados pues su boca estaba cubierta, el joven haló hasta arrancar la piel de Rufus, los demás lo observaban con cierta inquietud, otros con miedo, uno de ellos se acercó a él argumentando que eso no era parte del plan, solo iban a golpearlo para darle una lección, a lo que Andrés solo respondió diciendo que era más que solo eso, tenían que mostrar a todos quien mandaba y no se detendría por nadie, los demás pensaron en abandonar el lugar y dejar a ambos chicos, pero Andrés los amenazó diciendo que los culparía a todos si no le ayudaban a deshacerse de Rufus, mismo que por más que intentaba no podía pronunciar bien las palabras a causa del dolor y su tartamudez.

Los demás chicos no querían hacer nada solo miraban al pobre deforme en el suelo, Andrés por su parte continuó con su tortura, quitando la mordaza de la boca de Rufus esperó que pudiera pronunciar algo, pero Rufus solo pudo decir “T-t-tú.. f-f-f-fusss.. te..” Intentando decir “Tú fuiste”, pero Andrés solo entendió “Tufus” y con una risa burlesca y cínica le contestó que de ahora en adelante su nombre sería Rufus Tufus, el tartamudo deforme.

Mientras tomaba la gasolina uno de los chicos intentó detenerlo, pero Andrés completamente irracional lo golpeó para demostrar que él era el más fuerte, al final todos lo demás se limitaron a observar con miedo y con impotencia, Andrés comenzó a rociar a Rufus con la gasolina para terminar su trabajo, finalmente cuando había cubierto a Rufus por completo, sacó una caja de fósforos de su bolsillo izquierdo que había hurtado de la cocina sin que los demás se dieran cuenta, encendió unos cuantos en hilera y se los iba a arrojar a Rufus, pero antes de que Andrés lo hiciera el pobre chico exclamó con una voz profunda, la cual nunca antes había mostrado pues siempre hablaba retraído.

“¡Los castigaré!”

El eco de esas palabras resonó en la cabeza de todos, incluso Andrés sintió un fuerte escalofrió en todo su cuerpo, y sin que nadie se lo esperara Rufus se levantó y con una fuerza sobre humana rompió la cuerda que lo sujetaba de los brazos abriéndolos con fuerza, los demás chicos se quedaron atónitos y sin reaccionar, Andrés solo observaba a escasos centímetros, Rufus se liberó de pies y manos, se levantó por completo y se colocó frente a Andrés y por primera vez, su rostro mostraba enojo, ira, rabia descomunal, los chicos gritaban a Andrés que huyera, pero él estaba paralizado por el miedo, rápidamente Rufus tomó a Andrés con sus alargados brazos y lo lanzó por los aires al suelo, Andrés se golpeó la cabeza y quedó inconsciente por un momento, mientras Rufus, con una velocidad igual de sorprendente que su fuerza, se abalanzó contra los demás jóvenes, lo cuales apenas pudieron avanzar unos pasos antes de caer al suelo, víctimas de los golpes de Rufus.

Andrés quien yacía en el suelo despertó de golpe y vio cómo sus compañeros eran golpeados por el gigante enfurecido, miró a su alrededor y vio que los chicos habían dejado caer el cuchillo que llevaban en el suelo, Andrés se levantó tan rápido como pudo, tomó el cuchillo y corrió hacia Rufus, con un movimiento rápido clavó el filoso metal en la espalda del joven quien se retorció de dolor y cayó de rodillas al suelo, con su mano derecha alcanzó el cuchillo y haló para sacarlo, los demás chicos estaban en suelo inconscientes, solo Andrés estaba de pie detrás de Rufus mirando como sacaba el cuchillo de su espalda, entonces recordó la gasolina y buscó los fósforos, pero éstos se habían caído de su mano cuando Rufus lo arrojó al suelo, sin tardar Andrés buscó desesperado hasta que los encontró, se dio vuelta de regreso a Rufus, quien lo miraba con furia con su ojo derecho cubierto de sangre a causa de la herida que le había hecho Andrés y con el cuchillo en la mano derecha.

Al final solo gruñidos se podían escuchar de Rufus, Andrés lo observaba a la distancia y sacó los fósforos que quedaban en la caja, Rufus corrió abalanzándose contra Andrés con el cuchillo en lo alto, cuando estaba frente a él bajando el cuchillo para clavarlo en Andrés, éste echó el cuerpo hacia atrás para tratar de evitar el ataque al mismo tiempo que arrojaba los fósforos encendidos sobre Rufus, el cuchillo alcanzó a cortar a Andrés en el hombro y los fósforos encendieron en un instante a Rufus en llamas, mismo que se comenzó a retorcer y se arrojó al suelo, Andrés despertó a sus compañeros para que huyeran del lugar, antes de salir Andrés y todos escucharon un grito que hizo que todos sus sentidos se erizaran.

“Rufus Tufus”

Fue lo último que Rufus pudo decir antes de caer muerto al suelo víctima del fuego, durante el transcurso de la noche mientras todos regresaban a su habitación hicieron un pacto, nadie hablaría de lo que vivieron esa noche, sin importar que pasara, así pues, la noche avanzó y el día llegÓ, Andrés y sus compañeros estaba en el patio del internado mirando como los encargados de lugar corrían de un lado a otro, buscando a Rufus, pues al final se había vuelto alguien muy querido por todos por su bondad e instinto de protección, Andrés y sus amigos no hablaron más de tema, aun cuando el cuerpo calcinado de Rufus fue encontrado.

Los años pasaron y un adulto Andrés regresaba de beber en un bar de mala muerte en el que frecuentaba a sus amigos del internado, mientras caminaba por la solitaria calle rumbo a su vivienda, escucho un sonido que le hizo mirar a un lado, desde un callejón a lado de la calle entre dos edificios un hombre le hablaba, Andrés pensó que se trataba de un vagabundo y solo se limitó a decir que lo dejara en paz, su estado alcohólico le impedía distinguir el rostro del sujeto que le hablaba, mismo que solo le pregunto la hora, Andrés miro en su reloj y con dificultad pudo distinguir las manecillas, y con su balbuceo le dijo al hombre que eran las 3:00 de la mañana y a modo de burla dijo que era hora de ir a dormir, Andrés siguió caminando, sin embargo, apenas dio unos cuantos pasos cuando una frase le hizo detenerse.

“Rufus Tufus”

Un enorme escalofrió invadió su cuerpo, sus músculos se paralizaron y su mandíbula empezó a temblar, se giró para mirar al sujeto y su sorpresa fue tal que sintió por un momento que estaba en una pesadilla, parado frente a él un Rufus completamente distinto al que recordaba, su cuerpo se había erguido y re-acomodado, como una persona común, pero su piel era oscura, estaba totalmente quemada y algo agrietada, sus ojos parecía huecos, completamente negros, con el iris color gris claro, su cuerpo desprendía humo como si aún ardiera por dentro y su mirada con sed de sangre; Andrés solo pensó en huir y salió corriendo lo más rápido que pudo, el impacto había hecho que se le quitara su estado alcohólico, Andrés corrió con todas su fuerzas asustado y pidiendo ayuda, solo miraba sobre su hombro hacia atrás para mirar la silueta del Rufus que lo seguía a la distancia.

Cuando llegó a una esquina Andrés giró con fuerza al punto de perder el equilibrio y caer, cuando estaba levantándose, apoyando sus manos en el suelo, sintió que una mano lo tomó del hombro para intentar levantarlo y Andrés se giró rápido pensando que su hora había llegado, su sorpresa fue otra pues se trataba de sus amigos, iban de camino a casa cuando lo vieron a lo lejos corriendo y gritando hasta que cayó, por lo que preocupados acudieron en su ayuda, Andrés sintió un gran alivio, pero en un instante recordó a Rufus y asomándose por la misma esquina que había tomado buscó alguna señal de él, los demás le preguntaron qué ocurría por su reacción de desconcierto, Andrés les explicó todo y al final notó que ellos no hacían ninguna mueca, pensó que lo tomarían por loco, pero a final solo se miraban los unos a los otros.

En ese momento todos confesaron haber experimentado lo mismo, y justamente a la misma hora en días anteriores, pero por miedo de sacar el pasado optaron por callar, pues habían hecho un pacto aquella noche, todo el grupo siguió caminando y pararon cerca de un muelle para tratar de calmar a su amigo, Andrés podía ver cómo sus manos no paraban de temblar, uno de sus amigos sacó una pequeña botella de whisky de su chaqueta para beber y que se calmaran los nervios, Andrés miraba hacia el mar y escuchaba el reventar de las olas, de pronto preguntó a sus amigos como es que lo habían visto si la calle más cercana estaba en la esquina que el había tomado y al salir del bar todos habían tomado caminos separados, unos de ello solo respondió, es que él nos encontró primero y nos trajo hacia ti para juntarnos a todos, Andrés regresó la mirada con inquietud y extrañado de lo que había dicho su amigo cuando de repente todo se tornó en una pesadilla para él.

Rufus Tufus el ser parado a un lado de Andrés sostenía la cabeza de su amigo en la mano derecha mientras las cabezas de sus demás amigos yacían dentro de un saco en el suelo, Rufus Tufus había castigados a quienes lo condenaron a ese estado y había regresado por el que había dado inicio a todo, Andrés gritó con fuerza, corrió por la calle a toda prisa, pero fue inútil, Rufus lo alcanzó y con fuerte tirón tomó la cabeza de Andrés, quien más aterrado aún podía ver cómo su cuerpo caía al suelo al tiempo que su cabeza permanecía en la mano de su verdugo, lo último que Andrés percibió antes de perderse en la marea de la muerte, fue el orificio del saco cerrándose y la oscuridad envolviendo su ser.

¿Cómo fue que Rufus volvió de la muerte?, mientras Andrés y sus amigos se retiraban, Rufus pudo levantar la mirada para contemplar a sus agresores huir, su corazón se llenó de ira, una rabia insaciable, quería levantarse, pero sus fuerzas eran nulas, su cuerpo quemado ya no respondía, solo su mente se esforzaba por resistir, sin embargo, sus vista falló, sus ojos se quemaron y quedaron completamente oscuros, su cuerpo estaba completamente carbonizado, pero al final antes de cerrar lo ojos una voz le hizo reaccionar.

“¡Hola, me llamo Kaz!”

Un demonio se había manifestado ante Rufus en sus últimos momentos, el cual comentó tener curiosidad por su desgraciado estado y le propuso un trato, mientras Kaz explicaba a Rufus los términos del trato, Rufus meditaba en cómo podría servirle la ayuda de ese dominio, al final pensó en aquellos que no pueden defenderse así mismos y que en algún momento necesitarían un protector, pensó también en que con el poder que le diera el demonio podría ser de mayor utilidad, finalmente Rufus accedió a los términos de Kaz y su cuerpo destrozado fue tomado por el demonio, fundido en una fosa de lava y sangre para ser reconstruido, pues Kaz gusta de hacer sus obras como un artesano, y así fue como adquirió su nueva apariencia y poder, poder que usa para conceder protección y algunas veces más beneficios a quienes lo convocan, si te preguntas quién es Kaz, esa es otra historia.

RitualEditar

Para convocar al ente Rufus Tufus necesitas los siguientes materiales:

  • Sal fina o de grano.
  • Una vela larga de aproximadamente 30 cm, es importante que no contenga protección alguna, es decir, no debe ser una veladora de vidrio o estar cubierta por plástico o algún otro material, debe ser una vela simple, pero para una mayor experiencia puede utilizar colores como rojo, verde, negro y por su puesto blanco.
  • Fósforos, cerillas o encendedor para prender la vela.
  • Un recipiente donde servir agua, lo suficiente para que una persona tome un gran trago.
  • Agua, puede ser de la llave, pero preferentemente que sea agua para consumo.

Una vez que consigas todo los materiales, realizar el siguiente ritual:

  1. Dibuja un círculo lo suficientemente grande para que quepan dos personas, si el ritual lo hacen dos o más es necesario que cada uno tenga una vela y que el círculo sea suficientemente grande para los participantes y unos más, es decir sin son dos, el círculo debe poder cubrir tres y todos deben colocarse mirando hacia el espacio vacío en el círculo.
  2. Vierte el agua dentro del recipiente y colócalo frente a ti, o a quien esté en el centro de los participantes de modo que parezca que en el espacio vacío hay alguien y el recipiente es para ese alguien.
  3. Enciende la vela con lo fósforos o lo que tengas a la mano, es muy importante que se encienda dentro del círculo, si lo haces fuera no tendrá efecto, también es importante no salir del círculo una vez encendida la vela, pues es el punto de conexión del ritual y salirse del círculo con la vela encendida puede ocasionar una distorsión y permitir la entrada de otros seres a nuestro plano astral.
  4. Una vez teniendo todo listo coloca la vela en suelo, frente a ti, cada integrante deberá colocar su propia vela frente a sí mismo, deben mantener la vela siempre de pie, si esta se cae su petición no será escuchada.
  5. Repite la siguiente oración:
  • “Rufus Tufus ven a mí”
    “Rufus Tufus escucha mi petición”
    “Rufus Tufus te lo pido con respeto”
    “Rufus Tufus te ofrezco un trato”

Si todo se hizo correctamente las velas deberán parpadear, el cuarto fuera del círculo entrará en penumbras y una sombra negra se manifestará en el espacio vació dentro del círculo, tomará el recipiente con agua y preguntará tu petición, es muy importante que no demuestres repudio, miedo ni te rías durante el ritual, pues él lo tomará como una ofensa y se irá sin más.

Qué puedes pedir al Rufus Tufus:

  1. Protección para ti y los tuyos.
  2. Ayuda con la salud propia y de otros.
  3. Asesorar sobre las acciones futuras para tener una mayor posibilidad de éxito.
  4. Castigar, herir o eliminar a quien se le indique, pero debe ser por un motivo con validez y no solo por interés propio, pues Rufus puede volverse en contra de quien abuse de ese poder.
  5. Encontrar un tesoro oculto, sin importar donde, él te guiará hasta llegarlo y encontrarlo.

Los términos de su ayuda son:

  1. Debes ser honesto sobre aquello que quieres.
  2. Debes ser claro con lo que pides, pues puedes provocar un caos si alteras el estado de las cosas.
  3. Debes ser respetuoso en todo momento y nunca levantar la voz, exaltarte o exigir su ayuda solo por convocarlo.

Una vez que el trato se haya llevado a cabo, Rufus Tufus tomará el recipiente y se tomará el agua, pues se dice que dentro de él hay una llama que no se extingue, pero el agua usada en el ritual le ayuda a que esta llama baje su intensidad, al terminarse el agua Rufus Tufus se desvanecerá como humo apagando la o las velas y abriendo el cíirculo de sal, con una ventisca de adentro hacia afuera.


Via Creepypastas


También te pueden interesar

Vía muerta

Era una fría noche de perros.Una persistente llovizna ponía mucho riesgo en el asfalto de la ruta. El…