psicho, el demente

Psicho

1953 después de la segunda guerra mundial, antes de acabar en este manicomio era un detective bastante valorado además tenía mi propia oficina privada aahhh mi gran despacho como lo recuerdo, tenía un doctorado en psicología en criminalística y tenía entrenamiento policiaco, me retire de la policía y me convertí en un detective privado, el mejor del estado y así seguí hasta ser conocido en muchas partes del país pero me encontré con un caso extraño y espeluznante, algo sobre un payaso que asesinaba por placer, no le preste atención hasta que una vez un tipo llego a contratarme para que solucionara un caso. Me llevo al hospital psiquiátrico a ver a un sujeto, lo examine y di un análisis. El paciente no dejaba de gritar “Lo vi, Lo vi, él me quiere, el vendrá, sáquenme de aquí” le dije al que me contrato “Simón” que me llevara al lugar donde paso todo.

No vi huellas de nada en el lugar donde el sujeto quedo traumatizado, lo peor de todo fue que su familia desapareció sin dejar rastro. Simón me dijo que el reporto el caso a la policía y no le han resuelto, le pregunte que vio de raro al entrar a la casa y dijo que su amigo estaba tirado en suelo sin ropa diciendo que el vendrá y el televisor estaba prendido sin nada transmitiendo. Me fui y empecé mi investigación con lo que reuní.

Después llegaron más personas con los mismos casos. El hospital mental se llenó pero no iba a durar tanto. Simón llego diciendo que su amigo había fallecido, fuimos al hospital mental y quede sorprendido. La cara del difunto quedo paralizada con una expresión de terror y una sonrisa espeluznante, el cuerpo estaba tieso con una posición de defensa y los ojos parecía que se le iban a salir. Siguieron los casos y los muertos. Mi cabeza daba vueltas con este caso, no daba solución, las personas antes de morir por causa de estos casos en donde el resto de la familia desaparece sin dejar rastro y las personan acaban traumadas y con las ropas rasgadas o desnudas tiradas en el suelo y el televisor prendido, dejaban dibujos horribles y aterradores algunos con el nombre “psicho”. ¿Quién era psicho? ¿Por qué morían las personas? ¿Les inyectaban algún tipo de droga o virus? llevando a las preguntas ¿por qué? ¿Para qué? y ¿cuál era la necesidad o el propósito? A ese paso yo también acabaría demente. La poca información que sacaba me daba muy pocas pistas que llegaban formularme más preguntas como ¿Por qué las victimas quedaban e ese tipo de trauma que llevaba a la muerte? o ¿porque la televisión estaba prendida? Era delirante. Sacaron esto en las noticias y dijeron algo sobre una banda de terroristas, esto alarmo a la población haciendo a varios huir.

Decidí dejar el caso y darme unas vacaciones.

Al volver camine por la misma calle que lleva a mi casa ya eran las 2 de la madrugada, todo estaba en silencio, había neblina y las luces de la calle fallaban, las penúltimas de la calle estaban apagadas y la última parpadeaba. La luz del fondo dejo de parpadear unos segundo, se prendió unos segundos más de lo habitual y en medio de la calle debajo de la luz apareció un payaso con una sonrisa horrible, parecida a la del amigo difunto de Simón pero esta era más tétrica y diabólica con una expresión cambiada en vez de terror a una totalmente malvada, estaba parado totalmente inmóvil como un muñeco, parecía que me atacaría en cualquier momento, la luz parpadeo nuevamente y desapareció.

Unos segundos después escuche un grito desgarrador viniendo de la casa de mi vecina. Corrí a su casa y tumbe la puerta. Había un rastro de sangre que seguía hasta la sala, el único sonido era el del televisor en estática. No entre hasta que saque mi pistola, fui a la sala, conforme más avanzaba mayor era el sonido del televisor, más extraño y más caótico a tal punto que se hacía insoportable, entre a la sala esperando encontrar lo de siempre lamentablemente no fue así, el televisor emitía estática de una extraña forma moviéndose de una forma que me revolvía el estómago, había una bolsa negra con bultos colgando en medio de la sala, las paredes estaban manchadas de sangre y en una de ellas decía “esto es divertido, ¿quieres jugar?” no quise abrir la bolsa por el ruido que era insoportable parecía que el zumbido estaba dentro de mis oídos, ya me estaba mareando y salí huyendo. Llame a la policía y notifique lo que paso, el ruido del televisor era tan fuerte que usaron tapones de oído y tuvieron que destruirlo porque no se apagaba por más que lo desconectaron de la fuente, abrieron la bolsa y resulto ser lo que pensaba.

Fue un triste funeral, y la despedida de la señora navarro con 80 años.

Ya cuando por fin podía estar en mi casa volví al caso sin pensarlo 2 veces. En la casa de la señora navarro podía encontrar la mayor cantidad de pistas que eh acumulado en estos dos años y así fue. Y mayor fue la suerte para el caso ya que los ataques así continuaron. Estaba a muy poco de saber el paradero del asesino pero mi suerte que cambio de mala a buena, paso a peor.

Mi primera alucinación fue con la señora navarro.

Cuando comía en una tarde con Simón que se hiso mi amigo, escuchaba la estática del televisor de nuevo sin razón alguna, al voltear a ver la comida vi la cabeza de la señora navarro mirándome sin ojos y una expresión de una risa burlona pero a la vez muy enojada diciéndome DETENTE, lancé el plato asustado como nunca me había espantado parándome de mi lugar. Simón me pregunto “¿Qué pasa estas bien?” yo le dije que no era nada, al voltear a mi alrededor todos nos estaban mirando, en el plato no había nada mas que comida y el ruido de la estática había cesado.


Via Creepypastas


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