Atras de la Puerta

Dios no hace chicas solitarias

Mi mamá siempre solía decirme que “Dios no hace chicas solitarias”, pero estaba empezando a preguntarme cuando me había hecho a mí. Incluso desde la guardería, todas las chicas se reían y hacían bromas sobre mí. No era bonita, o lista, o encantadora como ellas. Luego, cuando empecé a hacerme mayor, ellas empezaron a salir con chicos. Yo también quería un novio. No pensaba que nunca sería capaz de encontrar uno, pero luego mamá me dijo que tenía que empezar a usar los regalos que Dios me...
Atras de la Puerta

Amigos por Correspondencia

Nunca he tenido que detallar esta historia como para explicarla de comienzo a fin, pero es real y me sucedió cuando tenía apenas seis años. Si presionas el oído contra la almohada en un cuarto callado, podrás escuchar tu propio corazón. Cuando era niño, ese latido rítmico y ahogado me sonaba como pisadas suaves en un suelo alfombrado. Casi todas las noches —momentos antes de quedarme dormido—, oía estas pisadas y era arrancado de mi estado de inconsciencia, alarmado. Viví con mi madre...
La mujer que llegaba a la seis

La mujer que llegaba a la seis

La puerta oscilante se abrió. A esa hora no había nadie en el restaurante de José. Acababan de dar las seis y el hombre sabía que sólo a las seis y media empezarían a llegar los parroquianos habituales. Tan conservadora y regular era su clientela, que no había acabado el reloj de dar la sexta campanada cuando una mujer entró, como todos los días a esa hora, y se sentó sin decir nada en la alta silla giratoria. Traía un cigarrillo sin encender, apretado entre los labios.
Fenter Woods

Fenter Woods

Yo vivía en un pequeño pueblo llamado Fenter Woods. Era un lugar tranquilo para crecer con una escuela, un médico, una comisaría, una sala de cine (con películas que se exhiben un mes después de la fecha de lanzamiento nacional), dos restaurantes y un sinfín de tiendas locales en el lado oeste. Más en el lado este de Fenter fue la zona residencial con unas cuarenta casas, el bar de la ciudad y los bosques locales, que eran unos treinta kilómetros cuadrados de ancho. A pesar de que había...
Atras de la Puerta

Mi hermana arruinó mi cumpleaños número 16

Se supone que iba a ser mi día especial. Todo iba a salir perfecto. Las cosas se habían preparado al detalle, la sala de conferencias del hotel se había reservado, y cientos de seguidores de Facebook me habían confirmado que vendrían. Incluso tenía un vestido hecho a medida para mi cumpleaños. Todo estaba saliendo como la seda, pero claro, mi hermana tenía que arruinarme la vida. La cosa empezó durante el baile con papá. Ahí estábamos nosotros, en la pista de baile, llena de luces, como...
Noche de tormenta

Noche de tormenta

Las luces del pasillo parpadearon como un pestañeo, como el aleteo de un pájaro, pero finalmente permanecieron encendidas. No fue la única vez. Al final de ese pasillo, en la salita, Ángela leía los primeros capítulos de una novela, ésa en la que un tipo tan raro abría una tienda de cosas necesarias en un pueblo de Nueva Inglaterra. Se preguntaba qué pasaría a continuación cuando las luces del corredor volvieron a zumbar. La lluvia golpeaba con furia los cristales de la salita, y el viento...
Atras de la Puerta

La hija de Rappaccini I

No recordamos haber visto ningún ejemplar traducido de las obras de M. de l'Aubépine: un hecho del que no hay que sorprenderse, pues hasta su nombre es desconocido para muchos de sus compatriotas, lo mismo que para el estudioso de la literatura extranjera. Como autor parece ocupar una desafortunada posición entre los trascendentalistas (que bajo un nombre u otro tienen su parte en la literatura actual del mundo) y el gran cuerpo de hombres de pluma y tinta que se dirigen a los intelectuales...
Atras de la Puerta

Regalame una historia de terror

Estaba ahí sentada, leyendo cada palabra de aquellas historias que tanto le gustaban, y es que le apasionaba tanto saber acerca de aquellas muertes tan inexplicables. No estaba segura si eran simples casualidades o simples historias escritas por algún bromista de internet. Como se suponía, ella se quedaba despierta hasta muy tarde leyendo emocionadamente estas historias. A pesar que algunas le perturbaban no paraba de hacerlo hasta no estar del todo satisfecha; le gustaba sentir ese...
Detrás de la puerta

Detrás de la puerta

No sé cómo explicarlo pero estoy asustado y tengo miedo, ahora lo que me queda es esta libreta para escribir mi historia. Era un día cualquiera, vivía con mis padres y mi hermano mayor, éramos una familia muy feliz, pero desde lo sucedido en ese día todo cambió. Yo me encontraba en la casa con mi hermano mayor cuando estaba viendo la televisión, de pronto mi hermano me llama desde la sala de la casa: