Nunca te olvidé

Hombre-llorando

Sangre, sudor, sufrimiento, eso es lo único que recuerdo, ¿por qué?, ¿Por qué no puedo recordar nada más de ese sueño?, ¿es acaso un mensaje?, ¿Por qué me ha seguido atormentando?, ¿!Qué es lo que significa!?

Ese maldito sueño me ha estado atormentando durante 3 días, y lo peor es que no puedo recordar cuál es, sólo sé que despierto llorando y con un nudo en la garganta, y lo peor de todo es que Alex siempre me dice: 

-“Ya no le des importancia Ángela, esa es una cosa muy trivial, sé que siempre has sido algo asustadiza desde que éramos pequeños pero ahora tenemos 20 años, ya muestra algo de madurez”. 

¡Eso me pone furiosa! ¡Tratándome como a una niña pequeña!, ¡si no fuera mi amigo ya le hubiera…! pero ahora que lo pienso, desde niño siempre ha sido extraño, y aún ahora, aunque estemos en un viaje, viste siempre de negro, desaparece la mayor parte del día y luego aparece del lugar menos insospechado, siempre diciendo que tiene trabajo que hacer, y lo más curioso no es que trabaje en verano, sino que cada vez le pregunto en qué trabaja siempre me responde:

-“Es confidencial”.

No fue hasta ayer que, cansada de que siempre desaparezca, lo seguí, y observé que lo único que hacía era ver personas y anotar cosas en un cuaderno, quizás sea algo de estadística, curso que no se me va muy bien; algo me dice que va a hacer un verano muy aburrido.

A pesar de que siempre quiero pasar tiempo con Alex, él siempre parece evitarme, siempre dice que está muy atareado y siempre distraído, de vez en cuando me pregunta cosas de mi pasado, al principio preguntas simples como “¿qué es lo que temías cuando era niña?, ¿aún te sigue gustando el helado de chocolate?, ¿recuerdas aquel manzano en donde siempre jugábamos?”; pero últimamente me ha preguntado cosas muy extrañas como:

“¿Los fantasmas pueden ser felices en la tierra?, ¿si un espectro delata a su asesino, el asesino puede ser condenado?, ¿qué prefieres, la justicia humana o la divina?”; al principio no le daba mucha importancia, hasta que ayer por la noche, me hizo una pregunta que me hizo sentir un extraño escalofrío: 

-¿Recuerdas aquella noche en tu casa hace 4 años? Eran casi las 3 am me acompañaste hasta la puerta pero de pronto me abrazaste y me dijiste con lagrimas en tus ojos:

“Por favor, no te vayas, quédate conmigo, no quiero separarme de ti”, como si fuera la última vez que estaría contigo.

No supe que decir, recordaba esos momentos siempre con angustia y sabía que había una razón pero no podía explicarla.

Hoy me levanté con la misma pesadilla, pero esta vez sentí que iba a ser diferente, Alex me invitó a salir por la ciudad, algo que me tomó por sorpresa aunque debo admitir que me tranquilizo.

Estuvimos paseando por más de una hora, y todo ese entonces Alex estaba muy extraño, como si estuviera al pendiente de algo, no tenía idea de por qué podría ser, luego me di cuenta que observaba a una persona, un hombre de unos 30 años vestido de gris y con gafas oscuras, a su lado había otro hombre muy extraño, de unos 50 años, vestido de blanco, pero con unos zapatos muy sucios, como si hubiera caminado por el lodo, lo extraño de este hombre vestido de blanco, es que a veces parecía mirar a Alex y luego dar una carcajada maliciosa, después de haber estado caminando durante una hora, el hombre vestido de blanco le susurró algo al oído del tipo vestido de gris, inmediatamente, él llamó un taxi y lo abordó, Alex al percatarse de esto empezó a correr tras el taxi, ¡Dios mío! ¿Por qué siempre tiene que salir con algo así? En ese momento me enfurecí, y corrí tratando de alcanzarlo.

Aún no sé cómo pero logramos seguir al taxi hasta una fábrica abandonada, Alex se quedó quieto en la valla del perímetro de la reja, yo estaba tan molesta que empecé a gritarle para que me pidiera disculpas, pero él ni se inmuto, se quedó viendo esa fábrica, no entendía por qué de su comportamiento, así fije la mirada en la fábrica, fue entonces cuando sentí una punzada en el pecho, la fábrica se me hacia extrañamente familiar.

-“El tipo vestido de gris es un secuestrador, traficante de órganos y presunto sectario de un templo demoníaco, ha estado en investigación durante más de 10 años y nunca han encontrado pruebas en su contra, se cree que ha cegado más de 300 vidas”

Alex dijo esto con una voz leve, pero directa, luego continuó:

-“Ese individuo cegó la vida de alguien que yo apreciaba mucho”.

Cuando dijo eso quedé paralizada, y repentinamente Alex subió por la valla y corrió hacia la fábrica; entonces pensé que si el tipo era tan peligroso como él dijo, no era buena idea dejarlo solo en esto, escalé la valla y me metí a la fábrica por la misma ventana rota que usó Alex.

Al principio estaba perdida, todo estaba muy oscuro y el aspecto era muy tétrico, las instalaciones no habían sido usadas en décadas, fui a buscar a Alex, estaba muy preocupada, pero a la vez confundida, ¿es esta la razón por la cual Alex siempre salía todo el día?

¿Acaso él está buscando venganza? ¿Acaso el no quiere que yo esté aquí?

Cuando estas preguntas asediaban mi cabeza escuché un grito desgarrador de una mujer que casi saca mi corazón del susto, quedé sentada por la impresión durante un tiempo, luego tuve la sensación de que no estaba sola, luego escuché pasos que se acercaban, en ese momento pensé huir, fui hasta una puerta que estaba media abierta, quise jalarla del pomo pero cuando estuve a punto de tocarlo la puerta se cerró sola, inmediatamente escuché una carcajada maligna, quedé paralizada, los pasos se hicieron cada vez más fuertes, entonces volteé y vi a una figura de perfil caminando por el pasillo, no era una persona, era una criatura, medía más de 2 metros, con una enorme joroba, un hocico agudo, patas de carnero, sin cuello, con 2 cuernos cabríos y cola de serpiente, siguió caminando por unos segundos hasta que lo perdí de vista, creí que no me había visto, entonces escuché una vocecita de niña que decía:

-“Sálvame….sálvanos…por favor…”; miré al suelo y vi que estaba en un charco de sangre con cientos de esqueletos, al reaccionar intenté correr de ahí pero sentí que algo me había cogido, vi mis pies y observé con espanto que esos esqueletos me habían sujetado, cada vez se levantaron más y empezaron a cubrirme por completo diciendo:

-“Sálvanos por favor”.

Lo siguiente que recuerdo es la voz de Alex diciéndome: 

-“Ángela, despierta, por favor despierta”.

Vi a mi alrededor y note que aún seguíamos en esa fábrica, exactamente en el mismo lugar en donde tuve esa alucinación. Aún seguía llorando por el horror atroz de aquella experiencia, pero poco a poco me tranquilicé por las palabras que Alex me decía.

Cuando me tranquilicé por completo, Alex se sacó su gabardina y la puso sobre mí, luego me susurró suavemente al oído:

-“Tranquila, ya falta poco, te lo prometo, sígueme”.

Esas frases inexplicablemente me dieron valor, me incorporé y lo seguí a través de un pasadizo que llevaba al sótano, cuando íbamos bajando las escaleras se escuchó voces, más bien cánticos que helaban el corazón, me empezó a entrar pánico y abracé el brazo de Alex, miré su rostro y noté que no tenía ni miedo, ni temor ni curiosidad, la expresión de su rostro reflejaba una despreocupación que contrastaba con el tétrico lugar, caminaba a través de los pasillos como con una sencillez y precisión tal que pareciera que conociera ese horrendo lugar, al acercarnos cada vez más al origen de los cánticos sentía cada vez más frío, de repente divisamos una luz tenue, al acercarnos más vimos un camino marcado por velas negras, seguimos avanzando por un pasadizo siguiendo el camino hasta llegar a una fogata en donde había un grupo de 6 personas cantando alrededor, todos estaban vestidos con una túnica negra tomando en una copa con un líquido rojizo oscuro, era sangre, miré detalladamente a los individuos, noté que uno se diferenciaba del grupo por llevar un collar con una cruz invertida y un anillo con la estrella de 5 puntas, miré su rostro, lo reconocí ¡era el tipo que Alex estaba siguiendo en la tarde!, me pareció extraño verlo sólo, miré alrededor y vi sentado cerca de ahí al hombre viejo vestido de blanco, estaba mirando fijamente a esos tipos mientras comía un pedazo de carne cruda.

Pasaron unos minutos cuando los cánticos cesaron, entonces el individuo que Alex había seguido por la tarde se acercó a un baúl y se dirigió a los demás:

-“Hermanos, hoy por fin lograremos nuestro objetivo, por fin hemos recolectado los componentes necesarios, hoy será nuestra la gloria, hoy tendremos todo lo que se nos antoje, dinero, poder, conocimiento; ¡hoy sellaremos el pacto!”.

Luego de decir eso, abrió el baúl, estaba lleno de sangre, el resto de las personas vestidas de negro se acercaron, y juntos vertieron sus copas en el baúl mientras gritaban:

“La sangre de 300 vírgenes puras y sin mancha han sido derramadas, demonio llamado Seth, atiende nuestra invocación, ya hemos hecho lo que nos pediste, sella nuestro pacto y danos nuestra recompensa”

Al hacer eso el fuego de la fogata se hizo negro y el hombre de blanco empezó a dar una carcajada maligna, una risa que daba asco, repentinamente Alex jaló su brazo bruscamente obligándome dejarlo, eso era raro en él, inmediatamente empezó a caminar hacia la fogata y miró hacia ese sujeto, este al ver a Alex lo miró a los ojos, dejó de reír pero siguió sonriendo maliciosamente.

-“Déjenme a solas”, dijo el sujeto que Alex había perseguido por la tarde.

Instantáneamente los otros 5 sectarios dieron media vuelta y caminaron hasta esfumarse, quedando sólo en ese ambiente ese sectario, el viejo vestido de blanco, Alex y yo.

El sectario restante cogió una copa, recogió sangre del baúl y lo bebió mientras decía:

-“Seth, manifiéstate”.

Cuando hizo eso, el hombre de blanco volvió a dar esa risa obscena, de repente el sectario cayó arrodillado y empezó a tener un ataque de epilepsia, entonces el hombre vestido de blanco empezó a salivar por la risa, esa saliva poco a poco se hizo sangre, luego empezó a sufrir una mutación, le salió pelaje por todo su cuerpo, sus pies se hicieron cada vez más pequeños hasta tener la forma de patas de cordero, su boca se transformó en hocico, le nació una horripilante cola de serpiente y le crecieron dos cuernos ¡era la criatura que había visto!

Después de acabar su mutación se acercó al sectario cuyo cuerpo no dejaba de temblar, acercó su hocico a su cabeza y vomitó sangre con vísceras, el sectario dejó de temblar pero empezó a sangrar por los ojos nariz y boca, entonces vio al monstruo, no tuvo reacción alguna, luego viró hacia donde Alex, al verlo dio un grito de pánico y se arrastró hacia atrás, como tratando de huir de él, luego volvió a mirar al monstruo el cual empezó a reírse burlonamente de él, al hacer eso, los ojos del sectario empezaron a llenarse de lágrimas cayendo en un lloro amargo por unos minutos, luego se paró repentinamente, asustado, empezó a mirar a todos lados, como si buscara algo, buscaba algo desesperadamente, fue ahí en donde me vio, al hacerlo se derribó de la impresión, luego empezó a balbucear palabras, como si me las dijera a mí:

“¡TÚ! ¡¿PE… PE… PERO CÓMO?! ¿¡COMO LLEGASE A A A AQUÍ!?¡¿QUE CARAJOS HACES AQUÍ?!

Antes de terminar de balbucear se escucharon pasos presurosos viniendo, el sectario se incorporó y empezó a gritar:

“¡¡¡Hermanos, ¿por qué quieren hacerme esto?, porque quieren matarme, acaso no soy yo quién les enseñó el camino hacia la perfección?!!!

Uno de los sectarios se dejó ver y se acercó desenfundando una pistola, caminó unos pasos y dijo:

“Si somos menos personas, más será el poder a repartir, así de simple”.

Luego empezó a disparar a quemarropa llegandole en el brazo del sectario traicionado, el cual empezó a correr desesperadamente, huyendo por su vida, el resto de sectarios empezaron a darle caza.

Luego de observar detenidamente esto Alex me dijo:

-“Ángela, sígueme es hora de acabar con esto”.

Lo seguí a través de fábrica hasta llegar a un rincón oculto, al pié de una ventana rota en donde el sectario que había sido traicionado se encontraba sentado llorando, Alex se le acercó lentamente, el sectario al verlo le gritó:

“¡¡¡Lárgate de aquí, no puedes estar aquí, yo soy inmortal!!!”

Alex no le hizo caso a esas amenazas y empezó a acercarse cada vez más, el sectario empezó a desesperarse, el miedo le obligó a volver a huir dirigiéndose a una puerta, al darse cuenta que estaba cerrada empezó a darle golpes violentos para intentar abrirla, al hacerlo no se dio cuenta de las varillas de acero oxidado que se hallaban tambaleando en la parte superior del edificio, las cuales cayeron desde una altura de 4 pisos empalándolo en la cabeza, tórax cadera y cuello, todo quedó en silencio por unos segundos, extrañamente el sectario se incorporó como si nada hubiera pasado, Alex se quedó quieto, el sectario al ver a Alex inmóvil se tranquilizó y empezó a esbozar una sonrisa, la cual desapareció al ver que dos personas se acercaron, esas personas tenían una característica peculiar, una tenía alas blancas y la otra alas negras, el sectario se asustó al ver a esos dos seres, rápidamente por acto instintivo viró hacia atrás y se encontró con su cuerpo inerte empalado por las varillas, dio un grito de pavor, los dos seres al principio no quitaron la vista del sectario, después viraron hacia Alex, él dio un respiro de serenidad y sacó unas hermosas alas blancas, luego de uno de sus bolsillos sacó una balanza con unos delicados decorados.

Tomó una pluma de una de sus alas y la colocó en un platillo, luego se acercó al sectario, le arrancó el corazón y le puso en el otro platillo, después miró fijamente la balanza y vio el resultado: La pluma era mucho más pesada que su corazón.

Los dos sujetos alados restantes al ver el resultado reaccionaron inmediatamente, el que portaba alas blancas empezó a llorar sangre y se fue volando, el otro empezó reír desmesuradamente, a tal punto que sus mejillas se partieron para que pueda abrir más la boca y su lengua se hizo como de una serpiente, entonces las sombras se juntaron cerca del sectario y empezaron a tomar formas, formas viles y repugnantes: eran demonios.

Eran criaturas pequeñas con la caja torácica abierta, cuernos curvos, manos de hueso y piernas putrefactas de hombre.

Las criaturas se abalanzaron sobre el sectario mientras este gritaba y suplicaba desesperadamente, las criaturas empezaron a devorarlo, le arrancaban la carne de los huesos, le destrozaron los órganos, y en pocos minutos ya no quedó nada del sectario, las criaturas al terminar su trabajo abrieron un agujero y se escabulleron ahí.

Después de presenciar esto Alex caminó hacia la fábrica, seguía pasmada pero lo seguí, llegamos hasta uno de los jardines sobre vegetados de la vieja fábrica, él se dirigió hacia una puerta oculta en el suelo, la abrió y entró, yo también bajé.

Al ver que es lo que se encontraba abajo me aterroricé, estaba repletos de cuerpos de mujeres jóvenes y niñas, fue entonces que comprendí que ellas fueron las inocentes e injustamente asesinadas víctimas del atroz ritual, al ver semejante horror quise huir, pero luego miré a Alex acariciando el rostro de uno de los cuerpos, ¡esa debía de ser la persona que apreciaba a quien los sectarios le arrebataron la vida!, sentí curiosidad y me acerqué a ver ese cuerpo, al verlo me caí de la impresión.

¡Ese cuerpo era el mío!

Fue en ese entonces cuando empecé a recordar esa amarga pesadilla que siempre me levantaba bruscamente, pero esta vez la recordé por completo.

Había ido a este viaje con la intención de poder olvidarme de una vez por todas de la muerte ocurrida hace 4 años de la persona que amaba, un día antes de irme unos tipos que había conocido hace poco me secuestraron por la noche, me tuvieron cautiva por unos días obligándome a hacer una carta de suicidio falsa, al lograr que la escribiera uno de ellos se acercó a mí y me apuñaló en el corazón, lo único que pedí en ese entonces era volver a verlo, a la persona que prometí que volvería a ver cuando muriera: a Alex.

Cuando las fuerzas empezaron a abandonarme vi a alguien acercándome a mí, al principio no lo reconocí, cuando se aproximó me extendió su mano, en ese momento lo reconocí:

¡Era Alex!; al día siguiente me desperté cerca de la playa con la idea de que todo había sido una pesadilla tan horrenda que no la recordaba.

Después de 4 días, recordando eso, estando cara a cara con mi forma mortal inerte y dándome cuenta de la vida y de las personas que había dejado atrás, me sentí impotente y lo único que pude hacer fue llorar.

Alex al verme pasmada y vertiendo lágrimas se acercó a mí y me dijo suavemente:

No te preocupes por los otros sectarios, la policía ahora cuenta con la evidencia necesaria, ellos serán encarcelados y sentenciados a muerte dentro de unos días, será ahí cuando los vuelva a ver para cumplir con mi trabajo, te doy mi palabra.

Hubo un resplandor blanco y del cielo bajó el ser con alas blancas que habíamos visto hace unos momentos, se dirigió a Alex diciendo:

-“Ángel de la muerte, ya es hora, no debes hacer esperar más a estas almas inocentes”.

Al decir esto decenas de mujeres empezaron a salir de las sombras y se acercaron al ser de alas blancas, el cual les ayudaba a entrar a un portal tomándolas de la mano, una de las niñas se acercó a mí y me dijo inocentemente:

-“Gracias” antes de dirigirse hacia el ser alado.

Este rápidamente acabó de llevar a las mujeres, después se dirigió hacia Alex y le dijo:

“Tómatelo con calma ¿qué es el tiempo para los inmortales?, y te recuerdo nuevamente que nunca debes excederte en tu poder de hacer justicia”.

Alex al escuchar esto se me acercó y me susurró al oído: 

“Ángela, sé que quizás ahora no entiendas, pero, los fantasmas no tienen presente ni futuro, sólo pasado, gracias por estos días, gracias por esperar llegar al paraíso durante 4 días, sólo me faltan 296 años para terminar mi trabajo, luego iré a buscarte, sólo recuerda que este amor siempre lo has tenido y siempre lo tendrás, esperarme ahí y disfruta el paraíso, ahora toma de la mano al Ángel que te llevará allí, supongo que ahí el tiempo pasará más rápidamente, por cierto, esa noche hace 4 años, tu no tuviste la culpa, era mi destino, perdón por el sufrimiento que te hice pasar cuando creías que tenías la culpa, gracias por no olvidarme, gracias por tenerme siempre en tu corazón, gracias por mantenerme vivo en tus recuerdos…hasta pronto…”


Via Creepypastas


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