Nightmare (Que empiece la pesadilla).

Aún recuerdo ese día en el que tuve una pesadilla, y él me visitó.

Retrocedamos un poco, al empezar la semana.

Lunes: me levanté porque mi madre me estaba llamando:

– ¡Isabel es hora de almorzar de irte a la escuela!

Yo le contesté gritando desde mi cuarto:

– ¡Está bien mamá!

Una vez en la escuela me senté en mi lugar correspondiente y escuché la clase, pero algo llamó mi atención. Unos compañeros que estaban a mi lado empezaron a susurrar que habría un nuevo compañero en la clase lo cual me alegro, a mi me gustaba hacer nuevos amigos y más si estaban cerca de mí. El resto de la clase estuve esperando con ansias la presentación del nuevo compañero así fue. A medio día, llegó el director de la escuela diciéndonos a todo el grupo:

– Bueno jóvenes espero que se tenga orden y respeto en este momento, porque les presentaré a su nuevo compañero de clase: Marck. Puedes pasar Marck no seas tímido, preséntate con tus nuevos compañeros.

El chico entró con la cabeza hacia abajo y al poco rato la levanto diciendo:

– Mucho gusto, mi nombre es Marck y tengo 17 años espero llevarme bien con todos ustedes.

Todos nosotros saludamos a Marck y le preguntábamos cosas muy comunes como:

-¿Qué deporte te gusta?, ¿tienes hermanos?, ¿cómo…?.

Así fue por un rato hasta que acomodaron a Marck en su lugar y el día continuó normal.

Martes: fue un día como todos los otros, entre a clases y en el recreo me presenté y hablé un poco con Marck, hasta que volvimos a clases y se terminó el día.

Miércoles: el miércoles fue lo mismo que el martes.

Jueves: para el jueves ya podía decir que Marck y yo éramos muy buenos amigos, nos juntábamos en el patio en hora de recreo y hablábamos de lo que nos gustaba. Al estar hablando con Marck él me preguntó:

– ¿Dónde está tu casa para un día de estos visitarte?

Le contesté sonriendo sin ninguna duda ya que todos mis compañeros saben dónde está mi casa. Yo también conseguí la dirección de Marck para que también pudiera visitarlo.

Ese mismo día en la noche entre sueño en sueño, me desperté por el rechinar de mi ventana, me levanté para cerrarla, pero al acercarme vi a un hombre en la acera enfrente de mi casa, mirándome fijamente, alcance a notar que ese hombre tenía una sudadera negra con capucha en la cabeza, y una máscara también negra con grandes círculos azules donde deberían estar los ojos, también noté una mueca color rojo de felicidad y de tristeza marcada en la máscara, el hombre levantó la mano señalándome con su dedo, me asusté y me volví a dormir.

Viernes: al levantarme, no le dije nada a mi madre sobre anoche y me dirigía a almorzar e irme a la escuela, ahí me encontré con Marck y a él fue al único que conté lo que me había ocurrido, al terminar de hablar él agacho la cabeza, se dio vuelta y dijo en voz muy baja:

– Otra vez no.

El resto del día Marck se mantuvo distante y callado, no me espero como de costumbre para salir de la escuela. Más tarde en la noche estaba a punto de quedarme dormida, pero un ruido me asustó y fui tambaleante por mi cansancio a ver qué produjo ese ruido, bajé a la cocina y vi la ventana que está sobre el fregadero abierta junto uno de los cajones con utensilios de cocina (cuchillos, cucharas, tenedores, etc) tirado a media cocina, noté algo raro, tenemos cinco cuchillos, cuatro pequeños y uno grande, faltaba el grande.

Ya era de más tarde y fui corriendo a buscar a mi madre para avisar que alguien se había metido a la casa, pero cuando llegue a su cuarto vi a mi madre con una gran herida de estomago a la barbilla y vi un escrito sobre ella que decía:

Que empiece la pesadilla.

Me asusté y me dirigí corriendo a la puerta, antes de llegar me tomaron de los cabellos y me arrojaron a la sala, me pusieron una bolsa de tela en la cabeza para que no pudiera ver a mi agresor, yo gritaba y lloraba de miedo, él me golpeaba para que dejara de gritar y cuando se detuvo trató de tocarme, me lo quite de encima con una patada, me quité la bolsa y lo vi, era el mismo hombre de la otra vez, traía su máscara y capucha negra.

Él volvió a atacarme y yo seguía gritando, gracias a mis gritos un vecino entró a mi casa dando una patada a mi puerta, mi vecino era Jonathan, se apresuro a quitarme a mi agresor de encima y me dijo:

– Corre a mi casa.

Lo obedecí y me dirigí afuera. Me detuve en media calle, vi una patrulla de policía que venía hacia mi casa y empecé a gritar que me ayudaran, la patrulla vino y un policía me atendió. Luego de llamar a una ambulancia, otro policía entró a la casa y entre Jonathan y el policía sacaron a mi agresor por la fuerza, parecía que tenía la mitad de su máscara rota y reconocí ese rostro, ese era… Marck.

Los policías hicieron su reporte y me llevaron con un familiar, mi tía Greta.

Sábado: me decidí a ir a casa de Marck, no me podía creer que él fue quien mató a mi madre y me agrediera de esa forma, al llegar a la casa, entré fácilmente ya que no tenía seguro. Una vez dentro de la casa, inspeccione todos los cuartos, llegue a uno que estaba cerrado con llave y me dirigí a la cocina, encontré un desarmador y con él, abrí el cuarto, al entrar en el me dio un escalofrío al ver unas notas pegadas en la pared que decían:

Muere, muere, muere

Vi en todo mi alrededor y vi una caja de cartón, no dudé en abrirla, pero al ver lo que estaba dentro de ella, me aterre y la cerré. Lo que había eran fotos de personas que habían sido reportadas como desaparecidas y otras muerta, pero también estaba una foto mía con un gran circulo rojo y sobre ella decía:

Pendiente

Escuché el rechinar de la puerta, rápidamente me volteé a verla y un hombre con capucha negra cubierta de sangre y una máscara partida a la mitad estaba en la entrada, lo reconocí al instante, era Marck, él se me quedó viendo y me dijo con un susurro:

– Yo no soy Marck, ahora soy Nightmare.

Me asusté porque se dirigía hacia mi con un cuchillo ensangrentado y me dijo riendo:

– Que empiece la pesadilla.


Via Creepypastas


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