Mi nueva casa

Siempre he estado solo, desde que vivía con mis padres, literalmente, ellos trabajaban mucho y llegaban muy tarde, pero por suerte, me hice de una buena carrera y me compré una nueva casa, pero nunca pensé que me pasaría un suceso extraño, te contare lo que viví.

Era el primer día en mi nueva casa, vacía y con mucho eco, ningún alma estaría en ese lugar, acomodé mis muebles y finalicé el día haciendo una comida sencilla, prepare mi plato sobre la mesa y acomode dos sillas, encendí la televisión y empecé a comer, pero al mirar la otra silla, había alguien al otro lado de la mesa, sentado y mirándome fijamente y sin ningún sentimiento, lo mire, yo estaba asustado pero aun así le tenía confianza total al sujeto extraño, así que seguí comiendo, pero él seguía ahí, estático, le hable pero él nunca respondía, tenía el sentimiento de conocerlo toda la vida, pero aun me asustaba, él tenía tantos misterios que yo quería descifrar.

Cierta noche mientras yacía acostado y durmiendo, desperté repentinamente y él estaba ahí, mirándome, en mi interior nació el miedo, mi mente me aconsejaba que él quería matarme, tome muchas precauciones y, debajo de mi almohada escondí un cuchillo muy filoso para defenderme de él, en las mañanas me despertaba con los rayos del sol en mis ojos, pero al voltear a la pared, el sujeto extraño estaba esperándome a un lado de mi cama, yo tomaba el cuchillo debajo de mi almohada y lo guardaba en mi bolsillo.

Pasaron los días y él estaba ahí en las mañanas, en el desayuno, en el baño mientras me preparaba, en el auto mirándome desde el retrovisor, en el trabajo mientras estaba en el ordenador, en las tardes mientras almorzaba, el parecía nunca descansar, su cara no demostraba ningún recuerdo ni sentimiento nacido, cuando salía del trabajo él estaba a mi lado caminando sincronizadamente conmigo.

Una noche mientras cenaba, él estaba aún ahí, pero empezó a actuar raro, corría y gritaba como si la muerte hubiera llamado, cuando el grito en mi floreció el terror, y no quería que me matara lo que a él lo seguía, así que fui a mi cama y tome el cuchillo bajo la almohada, corrí hasta donde estaba él, pero al llegar, él también tenía un cuchillo inmenso, y en su mirada reflejaba su sed de sangre, mi miedo crecía cada vez más, así que no perdí tiempo y lo asesine clavando un cuchillo en su corazón, al ver su cuerpo tirado y desangrado, mi alma salto de alegría. Esa noche descanse totalmente, al despertar él ya no estaba, al desayunar y al bañarme, en el auto y en el trabajo tampoco, estaba muy aliviado de haberlo matado y quitarme el peso de verlo siempre, pero cuando llegué a casa, una cinta amarilla adornaba mi puerta, no sentía ningún remordimiento y la conciencia no me molestaba, aunque no sentía nada por él, aun quería verlo, saqué la llave y abrí mi puerta, y al hacerlo mire que un cuerpo yacía a un lado de mi mesa, pero realmente comprendí algo cuando me di cuenta que el cuerpo tirado no era el sujeto que me miraba siempre .

1380007 272919532871670 1566760153 n


Via Creepypastas


También te pueden interesar