La Melodía Perfecta

En este mundo han habido personas que pasaron a la historia como prodigios o como afortunados por hacer cosas que los demás consideraríamos difíciles o prácticamente imposibles de hacer, llámese practicando un deporte, maniobrar un objeto con ruedas (Bicicleta, Patines, Patineta, Etc.) o tocar un instrumento.

La historia que te voy a narrar a continuación tiene que ver con esto último. Un chico de cuya procedencia no recuerdo era un fanático de la guitarra, desde muy pequeño se mostró interesado por este instrumento musical pero que por el estado económico de su familia no pudo obtener sino hasta que cumplir 15 años. Era un gran fanático de bandas del siglo XX por lo que su deseo de aprender a tocar todas sus canciones favoritas fue demasiado ávido.

Al principio comenzó tomando clases de guitarra  pero al ver que su desempeño era demasiado bajo y las clases no progresaban decidió salirse, como dato extra debo decir que esta historia se desarrolla en tiempos modernos del siglo XXI, así que este chico decidió ver cursos de internet, los cuales básicamente rindieron frutos por así decirlo ya que logro sacar en su guitarra que por cierto era acústica almenos unas cinco canciones relativamente muy fáciles pero con suficiente “Poder” para sorprender a sus amigos.

Para su desgracia el día que las ejecuto en frente de ellos se dio cuenta de que estas ya habían sido tocadas por otros guitarristas de su nivel del lugar o a lo mucho unos de un nivel un poco más alto al suyo, a pesar de eso el chico no se desanimó en lo absoluto y pensó que la única forma de progresar era experimentar con canciones más difíciles para así poder mejorar un poco, así que con determinación se puso a buscar algunas canciones que sabría dejarían con la boca abierta a todos sus amigos, pero para su sorpresa al ver a muchos chicos casi de su edad o más jóvenes que el ejecutarlas a la perfección se desanimó demasiado pero que a pesar de eso no lo detendría para tocar como sus grandes ídolos. Recuerdo que también había una chica involucrada, era la chica que le quitaba el sueño y que a su vez era amante de los músicos por lo que nuestro amiguito tenía una meta por lograr y esa era tocar mejor que nadie para poder sorprenderla y ganar su corazón.

Pasaron unos años y este chico fue mejorando pero a al mismo tiempo en que mejoraba perdía la cabeza y se desesperaba al leer que muchos músicos desde pequeñitos habían mostrado signos de prodigiosidad lo cual lo llenaba mucho de ira y que por más que el practicara, por más que el tratara de llegar a otro nivel simplemente no lo lograba.

Su suerte por así decirlo cambio un día que decidió inscribirse al concurso de talento de su escuela, él sabía que la única forma de demostrar lo que había mejorado era tocando en vivo para toda la escuela, no fue el único había otros cientos de músicos que querían dar una buena impresión y que incluso lo llenaban de nervios ya que ellos contaban con instrumentos electrónicos y algunos eran bastante buenos ejecutándolo. Cuando llego su turno subió al escenario, tomo asiento en una silla que le proporcionaron y comenzó a tocar todo lo que había aprendido. ¿Has sentido alguna vez que la gente te mira fijamente simplemente para ver cuando te equivocas? Bueno nuestro amigo tenia este problema, todos mirándolo, pensando en que si comete el más mínimo error todo se perderá, será abucheado o peor se convertirá en el hazme reír de todos, ahí estaba ejecutando todas esas horas de practica y pensando si la chica de sus sueños se fijaría en él en ese momento, cuando termino de tocar el público de una forma simplona o tal vez obligada le aplaudió pero eso fue todo.

Cuando bajo del escenario subió otro chico con una guitarra eléctrica tan genial que lo hizo sentir mal y que cuando este otro chico la tocó hizo retumbar el lugar, haciendo que la gente lo comenzara a corear y a ponerse de pie ante esa forma de ejecutar un instrumento, tal vez no la más profesional pero si más impresionante que el acto anterior.

Nuestro amigo sintiéndose decepcionado y con ganas de tirar todo a la basura salió del lugar y se sentó en una banqueta pensando en que todas esas horas de práctica no sirvieron para nada, molesto y llenos de rabia tomo su guitarra y la lanzo muy lejos maldiciendo el día en que decidió tocarla.

Mientras el hacia ese acto de ira un hombre que estaba recargado en un poste entre sombras le dijo:

-¡No deberías tratar un instrumento de tan buena calidad y lleno de sentimiento de esa manera!

A lo que el chico respondió:

-¡Ya no me importa! Puede quedársela si quiere

El hombre que decidió salir de la oscuridad, cabe destacar que tenía un aspecto demasiado elegante, vestido con una chaqueta de piel, una camisa abotonada, unos zapatos relucientes, un cinturón con hebilla de toro, y unos anteojos de sol, barba parejamente cortada y cabello lacio bien recortado, todo esto color negro. Mientras sacaba un cigarrillo y lo encendía le pregunto:

-¿Cuál es la razón de tu enfado hacia este precioso instrumento musical?

-Practique horas, me lastime, trate de mejorar pero vi que no sirvió de nada, puse todo mi empeño mi corazón y mi alma en esto y fracase, respondió.

-¿Tu alma? Pregunto algo interesado el sujeto en cuestión mientras sacaba una bocanada de humo.

-¡Si! Mi alma le contesto.

Al hombre se le dibujo una figura en el rostro y de una forma muy interesada le hizo una pregunta que dejaría pensativo a cualquiera que amase la música.

-¿Has oído hablar de Niccoló Paganini?

-No

-¿De Giuseppe Tartini?

-Mucho menos

-¿Me imagino que si has escuchado a un tal Robert Johnson?

-Claro respondió, era una leyenda del blues el mejor de los mejores, nadie hasta la fecha lo ha podido igualar, tanto en su forma de cantar como de tocar la guitarra.

El hombre hecho otra bocanada y lanzo una ligera risilla-

-¿Sabías que ellos 3 tienen algo en común?

-No respondió nuestro amiguito.

-Bueno te cuento, le dijo el hombre. Cuando yo conocí a esos tres payasos no eran nadie me entiendes nadie, al igual que tu practicaban arduamente pero como tu comprenderás no vieron resultado alguno. Así que me tome la libertad de echarles una mano.

-¿A qué se refiere? No comprendo.

-¿Qué te parecería si te digo que puedo hacerte el más grande músico de rock que jamás haya existido superando así a todas las leyendas de la guitarra que hay? Haciéndote pasar a la historia como la más grande y exitosa estrella que haya existido.

-Usted me está jugando una broma no es cierto, solo se está burlando de mí.

-Llámalo como quieras no importa, me da igual solo necesito tu respuesta en este momento, un sí o un no puede cambiar tu futuro. Solo tienes que darme la guitarra que lanzaste y te prometo que brillaras esta noche en el escenario.

El chico un tanto ingenuo decidió considerar la oferta de aquel extraño y recogiendo su guitarra del suelo se la acerco y se la dio. Cuando el Extraño la tomo comenzó a afinarla y una vez terminado tomo la frente del chico y le pidió que extendiera su mano izquierda.

-Esto que te voy a dar solo lo podrás ejecutar tú y todo acabara cuando una semilla inocente y pura florezca de entre las sombras.

Dicho esto sintió una pequeña punzada en la mano que le estaba sosteniendo mientras caía en un profundo sueño.

Estaba en la oscuridad no podía ver nada cuando una voz hizo que se levantara, al parecer se había quedado dormido y ya era su turno de subir al escenario, miro a su alrededor y todo parecía normal cuando a su lado encontró una guitarra eléctrica muy bonita y con un buen sonido.

Un tanto nervioso el chico la tomo y subió ante el público para demostrar para que estaba hecho, conecto su equipo, se colgó la guitarra, se presentó y sin nada más que lo detuviera comenzó a tocar.

Cuando comenzó todo dio un giro inesperado, era una melodía tan poderosa, tan magnifica, tan adelantada a la época, tan limpia y por supuesto tan movida que el lugar no dudo en ponerse de pie y armar un concierto bruta. No solo los chicos hacían el llamado mosh sino también los maestros, era como si esa música pudiera mover al mundo, pudiera controlar a cualquiera, pudiera hacer cambiar a las personas, esa melodía era su pase directo a la inmortalidad. Poseía todos los conocimientos musicales, todas las técnicas ya vistas, toda la armonización necesaria, era la canción perfecta. Después de eso nuestro amiguito comenzó a ser recomendado por las personas, los videos de aquel concierto eran difundidos por la red más rápido de lo que un virus mata a una persona, las voces corrían como olas que se llevan la arena, todo para el muchacho fue éxito a partir de ese día, y como era de esperarse no tardo mucho para que un cazatalentos lo reclutara y lo hiciera famoso mundialmente, no solo logro el sueño de su vida, no solo vio como guitarristas profesionales y famosos fracasaban al tratar de tocar su melodía, sino también logro una cosa muy añorada… Casarse con la chica de sus sueños y tener una familia a su lado. Esta historia podría terminar aquí con un y vivió muy feliz por siempre. Pero dadas las cosas ya narradas eso no sucedió así. Pasaron los años y este chico a pesar de haberse convertido en un hombre seguía brillando como una estrella en el horizonte tuvo un reencuentro con un antiguo conocido. Mientras se dirigía a su camerino después de un estupendo y fabuloso acto escucho una voz a lo lejos que le grito un tanto sorprendida. Ven a ver esto Un tanto confuso se acercó hacia esa persona que estaba con su laptop viendo videos por la red. –Tienes que ver esto- dijo la persona un tanto sorprendida, cuando nuestro chico lo vio se quedó estupefacto, pasmado, sin palabras, el respirar le resultaba difícil, la lengua se le trabo, comenzó a sudar y lo peor, un miedo terrible se apodero de él. Era el vídeo de un niño de aproximadamente diez años ejecutando su melodía a la perfección, sin errores, impecable, limpia y con una precisión digna de ser admirada. El músico no aguanto el terror y salió corriendo hacia las calles sin rumbo, sudando, llorando, nervioso, sorprendido, todos esos sentimientos combinados. -Yo siempre cumplo lo que prometo, dijo una voz de fondo. -Tienes razón le respondieron, me has hecho el hombre más feliz del mundo. Lo tengo todo dinero, poder, una esposa e hijos maravillosos, un hogar y te lo debo todo a ti. Pero a pesar de todo eso me engañaste y me traicionaste. -Yo no te traicione, simplemente acabo tu plazo de tiempo y espero  lo hayas gozado mucho por lo que he venido a que me pagues todos esos maravillosos años que te he dado y que tuve la amabilidad de no cobrarte cuando firmaste el contrato. -¿Cuál contrato? ¿De qué me hablas? Pregunto un tanto confundido. -Ahh ¿No lo recuerdas? -No, replico un tanto molesto y nervioso -Todos dicen eso, si más no recuerdo tú y yo nos dimos la mano y me imagino que debiste haber sentido un ligero pellizco en la palma. El recuerdo se le vino a la mente más rápido que un rayo y recordó perfectamente esa noche y las palabras que le había dicho: -“Esto que te voy a dar solo lo podrás ejecutar tú y todo acabara cuando una semilla inocente y pura florezca de entre las sombras.” -La semilla era ese chico que vi en el vídeo ¿No es cierto? -Bravo acabas de armar el rompecabezas genio, eres muy listo, pero para tu desgracia no lo fuiste al tomar esta decisión. El hombre de negro extendió su mano y de ella broto una llamarada de fuego que luego se convirtió en un papel muy elegante en el cual hasta el final estaba una gota de sangre como firma o sello de aprobación. Es probable que tú hayas conocido a este músico igual que muchos otros y puede ser que haya sido tu as grande ídolo e inspiración musical también, de lo que sí sabemos es que absolutamente nadie lo recuerda ni lo hará jamás. Por lo que no se sabrá nunca de los nuncas que pasó con nuestro músico exactamente aquella última noche. Porque deben saber, que los tratos que se hacen con el más haya solamente son simples sueños, y tarde o temprano todos tienen que despertar.  Escrito por: Foly Fuentes


Via Creepypastas


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