Caniv

Eran las 8:00 PM, mis padres habían salido a un concurso de belleza que tenía mi hermanita. Entonces decidí invitar a unos amigos a escondidas de mis padres. Después de habernos tomado algunas cervezas y reírnos un poco, a David (uno de los 3 de mis amigos que invité), se le ocurrió un reto: quien se quede unas 3 horas en el bosque recibiría 50 dólares. Yo acepté confiado de que ganaría.

8-0

Entonces, le pregunté a mi amigo a qué hora exactamente debería ir y él me respondió:

-Ve a las 12:00 AM. Lleva un temporizador contigo para que des evidencia de que lo hiciste.

Antes que llegaran mis padres mis amigos se fueron lo más rápido que pudieron. Para evitar sospechas me hice el dormido. Cuando mis padres llegaron no se dieron cuenta de nada y se fueron a dormir. Luego salí de mi casa sigilosamente y fui al bosque a la hora acordada y me senté al lado de un árbol. Puse el temporizador y después de unos minutos David me sorprendió detrás de mí, asustándome y cayéndome al suelo. Me dijo:

-No creas que te iba a dejar muy fácil este reto y también para evitar que hagas trampa, no me iré de aquí, ¿estás de acuerdo?

Yo le respondí, nervioso;

-No hay problema.

Y así pasó. David se quedó toda la hora a mi lado hasta que se terminaron las 3 horas. Estábamos a punto de dormirnos cuando escuchamos unas risitas que venían desde lo más profundo del bosque. David, con mucha valentía, fue a inspeccionar que era lo que provocaba esas risitas. Después de que pasaran unos 30 minutos escuché un grito que provenía del bosque; después de pensarlo dos veces, decidí adentrarme en la arboleda y lo que vi fue algo que me dejó marcado de por vida.

David estaba totalmente desmembrado con el pecho abierto y sin el corazón.

En ese momento me dieron náuseas y comencé a vomitar. Luego, cuando me paré a tomar aire, vi una figura oscura que se acercó y reveló su apariencia:

Era una chica que parecía ser de unos 22 o 23 años. Sus ojos eran bizcos y de color negro. Su cabello era de un color anaranjado y tenía unos dientes afilados que estaban llenos de sangre. Llevaba puesta una chaqueta de cuero negra; una camiseta blanca con bordes azules y con el dibujo de un pingüino azul; una falda escocesa roja; unas mallas cortas negras y unas botas de un tipo de color carmesí oscuro o algo así. Llevaba una katana manchada de sangre y debajo de sus pies había un pingüino de peluche igual al del dibujo de la camiseta.

Asustado, salí corriendo lo más que pude. Sabía que si me llegaba a caer o detener ella vendría por mí. Me distraje un poco y choqué contra una rama torcida y caí inconsciente. 

Al despertarme, me encontré en un hospital y al lado mío estaba Elizabeth, una de mis compañeras del colegio. Me preguntó:

-¿Qué sucedió?

Le conté lo sucedido y ella me dijo:

-Creo que sí eran verdad esos rumores…

-¿Qué rumores?-

Y ella me lo explicó:

Hace 2 semanas hubo varios asesinatos en los cuales las víctimas eran adolescentes o personal de mantenimiento del parque que venían desde las 12:00 y que se les encontraba con el corazón arrancado y el pecho todo destrozado. También me contó que cuando ocurría un asesinato por ella, dejaba un mensaje escrito con sangre en una pared o tronco que estuviera cerca de la víctima.

¡Viva Mr. Pingüino! Atte: Caniv 

Y tenía también dibujado a ese maldito pingüino. Después de aquella experiencia terrible que tuve, sólo salgo por las tardes y no por las noches por miedo a que ella aún esté esperando de lejos a que regrese al bosque. Y debo admitirles algo: por las noches creo ver su sombra y la del pingüino de peluche en mi cuarto y siempre escucho su risa como si ella estuviera allí, entre las sombras.


Hecho por: MJ112


Via Creepypastas


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