Broken doll

Katherine era una hermosa niñita. Sus rizos negros le caían hasta las caderas, sus ojos grises brillaban cuando se entusiasmaba y su piel suave resplandecía por su blancura. A ella le gustaba jugar con sus muñecas; tenía varias, de todos los tipos. De trapo, porcelana, plástico; morenas, rubias, pelirrojas; antiguas, nuevas; con vestido, pantalones, tops, blusas…

Ella tenía pocas amigas, es por eso que sus papás accedían a comprarle tantas muñecas. Ella las trataba a todas y cada una como a personas reales, eran como sus amigas.

Un día simplemente se cansó de ellas, comenzó a socializar más con las chicas de su calle; todas las muñecas comenzaron a llenarse de polvo en el cuarto. Su madre, con sutileza, comenzó a tirarlas,venderlas o regalarlas. El cuarto se fue vaciando de juguetes. Al final sólo quedaron dos muñecos. Esos fueron los primeros que le habían regalado a la niña; dos muñecos de porcelana (bueno; sólo la cara, manos y pies eran de ese material), ropas de tela rugosa y crujiente, con unas caras que parecían una máscara sonriente y otra llorando, con unos rizos negros en las cabezas de ambos muñecos.

Esos nunca se pudieron vender, ya que solían dar miedo a la mayoría de los niños. Al final, Kat (como llamaban a Katherine) les agarró mucho cariño, se los llevaba a todos lados a donde iba ya que le recordaban a sus padres. A veces hablaba con ellos y, de un modo extraño, casi creía que le respondían.

Con el tiempo, agregó otro peluche al grupito de los más queridos; este era un extraño muñeco que le había comprado a un amigo de su prima, era un peluche de conejo un poco antiguo. El peluche tenía las orejas caídas, por un lado, era de color rojo y en el otro lado color caramelo. Llevaba un chaleco negro, con dos mangas largas que le arrastraban hasta sus pies y tenía un collar elegante con puntadas en cada borde de la tela. Su pequeño ojo izquierdo estaba cubierto con un parche, y en el centro un botón negro. Cuando lo vio por primera vez fue como si alguien susurrara en su oído, de inmediato pensó en el nombre “Jason” para el muñeco.

No todo era luz y alegría; al llegar a la secundaria, muchas de sus antiguas “amigas” comenzaron a tener envidia de ella. Ya que se había comenzado a desarrollar más rápido que la mayoría de sus compañeras, lo que la hacía alguien bastante “sexy” en opinión de los chicos. Para sentirse superiores, comenzaron a esparcir rumores sobre ella. Con El Paso de los días, más chicas y chicos se unían para acosarla, ella jamás dijo nada. Tenía miedo de lo que podrían hacerle si los denunciaba.

Notas como “puta” “ramera” “prostituta” “tetas-grandes” aparecían a diario en su casillero y escritorio. Le arrojaban bolas de papel. Esparcían imágenes pornograficas sobre ella y los chicos la acosaban sexualmente. La acusaban de cosas que no había hecho y plantaban pruebas falsas para que la castigaran. Le robaban la ropa en natación. La encerraban en el cubículo del baño, para luego derramarle inmundicias (una vez fue semen). Al final, se convirtió en mero objeto de burla para todos los del grado.

Esta situación (a pesar de que el acoso era meramente psicológico) comenzó a repercutir en su aspecto, de tal manera que se convirtió en una muchacha un tanto fea. Comenzó a tener insomnio, por lo que sus ojos se volvieron opacos. Como a veces la tomaban del cabello, se lo cortó. Su piel se volvió de un pálido enfermizo y perdió mucho peso, así que sus curvas básicamente desaparecieron.

Para sentirse mejor, comenzó a llevar a sus muñecos a la escuela. Eso les dio mucha gracia a los de su grado, de tal manera que comenzaron a llamarla “Doll” (muñeca).

Después de meses de abusos, un día que le estaban derramando basura a Kat en la cabeza ,a la chica que sostenía la cubeta se le resbaló de las manos (con la mitad de basura sin vaciar). Le cayó en la cabeza a Katherine y está cayó inconsciente al instante. Tuvieron que llevarla al hospital de urgencia, su cráneo se había fragmentado. Cuando salió, una cosa más se agregó a sus problemas; tenía esquizofrenia por trauma cráneo-encefálico.

¿Esto detuvo el abuso? Sí y No; todos susurraban a sus espaldas y la llamaban “broken doll”, pero dejaron de jugarle todas esas bromas pesadas. Pero había algo que ellos no sabían; Kat estaba planeando su venganza junto a su “alucinación” favorita, él se llamaba Jason y le ofreció ayudarle con sus propósitos a cambio de que le regalara dos muñecos para jugar.

Ella le entregó los dos muñecos de porcelana que tenía, él se lo agradeció con una reverencia divertida y le dijo que esperara. Luego vería los frutos de su pacto. Ella lo hizo, se puso a esperar al momento en que Jason regresará y le indicara que había llegado la oportunidad.

El día llegó, fue un día triste, sus padres murieron en un accidente de carro. Pero cuando fue a la escuela, pudo escuchar la voz de Jason diciendo que tenía lo necesario. Lo encontró bajó la sombra de un árbol en una esquina del patio. Le entregó una máscara mitad-sonriente mitad-llorando. Ella sonrió y la tomó, Jason también le entregó un cuchillo negro y de hoja curva.

Al ponerse la máscara, su pelo comenzó a crecer hasta que le llegó a la cintura y su piel adquirió su hermosa blancura de antes, su uniforme se transformó en un hermoso vestido rojo. que le llegaba hasta las rodillas.

Mató a todos y cada uno de sus compañeros, se divirtió haciendolo. Jugaba con sus entrañas enfrente de ellos, hacía malabares con los ojos, le arrancó el pelo junto con la piel a varias de sus compañeras, destazó gente, desmembró gente… fue una masacre.

Al terminar, Jason la felicitó y le dijo que tenía una sorpresa. Sacó dos muñecos de porcelana bastante realistas, que resultaron ser los padres de Kat con la ropa de sus muñecos originales. Ella lo comprendió todo al instante; los muñecos que Jason le había pedido no eran los que le dio, sino las almas de sus padres. Ella cayó de rodillas y se puso a llorar. Lloró y gritó tan fuerte como pudo. Maldijo a sus compañero, maestros, muñecos y a si misma. Se jaló el cabello y se rasguñó los brazos.

Jason sólo le dirigió una mirada de indiferencía. Kat se levantó y le enterró el cuchillo en el pecho a su amigo, él no reaccionó. Solamente sonrió de manera cínica.

Katherine no entendió esa sonrisa hasta que su brazo comenzó a transformarse en porcelana. Todo su cuerpo comenzó a volverse frío y tieso, la máscara se fusionó con su rostro y Jason desapareció dejando un susurro en su cabeza que ella nunca olvidaría.

“Ahora eres mi creación, hermosa muñeca”

Invocación Editar

Sólo queda algo por decir. Si quieres ver a broken doll, sólo busca a un niño que tenga pediofobia. Tienes que regalarle el juguete más preciado de tu infancia. Si todo sale bien, El Niño habrá tirado el juguete a la basura el día siguiente.

Tienes que lograr que ese niño vaya a tu casa. Cuando se duerma, asómate a su cuarto. Si se retuerce por una pesadilla, has hecho todo bien. Si está totalmente quieto en su cama, no lo vuelvas a intentar.

Ve a tu cuarto, prende una vela negra y ponla frente a un espejo que debe estar en tu cuarto. Despierta al niño, dile “creación mía, busca la luz en tu asquerosa alma”. Los ojos del niño se volverán opacos. Si se levanta y se pone frente a la vela y el espejo, prosigue. Si te insulta, no lo vuelvas a intentar. Si vuelve a dormir, no funcionó y lo tienes que volver a intentar desde el principio.

Cuando se ponga frente a la vela y el espejo, apaga la vela y pídele tú muñeco. El Niño señalará al armario o a la ventana. Si señala la ventana, mándalo a dormir y tendrás que dormir en otro cuarto, nunca vuelvas a intentarlo. Si señala el armario, mándalo a dormir y sientate en tu cama mirando al armario, cuando den las tres de la mañana vuelve a encender la vela y orienta el espejo de tal manera que puedas ver al armario en el reflejo.

Tienes que decir: “sal, hermosa muñeca”

Se abrirá la puerta y se asomara Broken doll. Dile lo que quieras, pero no la enojes. Ella te responderá en medida de lo que sepa, pero lo hará con sinceridad. Si notas que comienza a salir del armario, despídete y apaga la vela. En el armario encontrarás el muñeco que le regalaste al niño. El espíritu de Broken doll vivirá para siempre dentro de ese muñeco y del niño.

El muñeco te vigilará , nunca podrás deshacerte de él. Siempre volverá a ti.

El niño te castigará, si destruyes el muñeco, te matará. Si en algún momento de tu vida, participas en el acoso a una persona, El Niño te torturará hasta la muerte.


Via Creepypastas


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