Amante inesperado

Asesinos del Zodiaco
Asesinos del Zodiaco

La soledad es mala consejera, había leído mucho sobre temas varios hasta que un día me encontré con un libró que tenia de título “Demonios medievales”. Siempre el morbo sobre estos temas es algo que me hace devorar libros, sobre ocultismo o temas sobrenaturales, fantasmas, posesiones y demás.

Al comenzar a leer me di cuenta de que no era el típico libro sobre apariciones o cosas similares. El capítulo que robó mi atención se llama “Incubo”, leí algunas paginas y no pude lograr detener mi excitación, mi entrepierna se humedeció sin yo darme cuenta; relataba que en la edad media, en una comarca, se relataban ataques sexuales a mujeres, pero no eran hombres los que lo hacían, sino demonios. Todos los relatos eran distintos, pero con algo en común: las mujeres relataban como de pronto en la noche.

Sentían como su ropa interior era hecha pedazos o en el menor de los casos solo sentían como las movían hacia un lado pero siempre era un amante helado, jamás podían ver al que las utilizaba sexualmente, solo atinaban a decir que sin duda tenían experiencias muy gratificantes. Dependiendo de si estaban dormidas boca arriba solo notaban unas manos frías separando sus piernas, para después sentir como algo enorme y helado entraba en ellas, pero si estaban boca abajo sentían las manos frías tomándolas por la caderas para levantar un poco sus nalgas, así ese demonio hacia lo que quería y por donde quería de ellas.

Quedé sorprendida mientras más leía, más interesante se ponía, había mujeres que decían enamorarse de esas criaturas, como enamorarte de algo que prácticamente te esta violando cuando quiere, nunca debí preguntar eso.

Al apagar la lampara de mi habitación no niego que fue una lectura muy interesante pero a la vez excitante, no tarde en dormir pero esa misma noche quiero creer que fue solo un sueño.

Estaba acostado en mi cama, como era verano hacia mucho calor tenia un buso delgado muy pegado, para cobijarme solo tenia una sabana cuando tenia a mi pareja me gustaba ver como la sabana se pegaba a mi cuerpo, eso hacia que salieran a relucir mis formas, eso a el le gustaba pero esa noche no era ni mi ex-pareja ni nada de este mundo, recuerdo que no podía abrir los ojos solo sentía que como algo o alguien se subía lentamente a mi cama pasando sobre de mi una brazo por cada lado como gateando, no podía moverme. Sentía mucho frío de pronto dos manos heladas con garras me tomaron por las muñecas, todos mis esfuerzos eran inútiles no podía gritar, moverme no podía hacer nada, solo esperar lo peor, siento como si fuera un muslo helado compensará a separar mis piernas.

Una mano que tenia aprisionada una de mis muñecas comenzó a descender por un costado rozándome solo con la punta de los dedos era un contacto tan helado que me erizaba la piel, no se detuvo hasta llegar a mi entre pierna me levantó el bluson solo para hacer a un lado mi ropa interior, con la suavidad que recorrió mi cuerpo fue entrando en mi, al sentir como se abría paso.

Si era un sueño o no, no lo sabía lo único que quería, que continuara y no despertar mis manos fueron de nuevo inmovilizadas por esa helada sensación, el sentir como algo tan helado entraba y salia sin titubear, sin perder el ritmo era hasta ahora lo mas delirante que jamas había sentido los movimientos cada vez mas fuertes y mas intensos, sentía como apretaba mis muñecas con mas fuerza yo seguía sin poder moverme solo podía gemir todo se magnífico al sentir como mordía mi oreja sin lastimarme, mis ojos seguían cerrados no podía ver quien era mi amante inesperado, estaba completamente a su merced, no lo podía y no quería detenerlo, sin saber como de pronto quede boca abajo levantando las caderas, sentía las embestidas tan fuertes que quería gritar pero no podía, pero no de dolor si no, del gran placer que sentía, no pude contenerme mas al sentir como clavaba sus uñas o lo que fuera en mis nalgas en ese momento experimente el mejor orgasmo de mi vida al terminar los movimientos cesaron, estaba tan fatigada que solo pude dormir sin importarme mas.

A la mañana siguiente me di cuenta que no había sido un sueño todo fue real, en mis manos tenia unas marcas de echo hasta arañados, que decir de mi cuerpo que se sentía tan cansado como si hubiese corrido un maratón, aun mi entrepierna estaba húmeda, me pare de la cama solo para entrar a la ducha a limpiarme ahora no se que hacer si volver a leer el libró o deshacerme de el leí algunos casos en los cuales las mujeres mueren, pero el orgasmo que me hizo sentir es algo que ni en sueños imaginé, yo creo que por lo pronto solo guardare el libro esperando no caer en esa rica tentación de ser visitada de nuevo por mi amante inesperado…

— Via Creepypastas

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